Cursor del 2007 - Cuba

Cursor del 2007

Autor:

Juventud Rebelde

Un Centro Global para el Monitoreo de los Incendios (CGMI) funciona desde 1998, como contribución a la Década Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres Naturales. Gracias a los estudios y colaboraciones de científicos de todas partes del mundo, así como al uso de imágenes satelitales que incluyen las relacionadas con el calentamiento global y la circulación de los vientos, entre otras, el CGMI lanza advertencias anticipadas sobre la posible ocurrencia de incendios. Además monitorea estos en todo el mundo, y brinda apoyo al sistema de las Naciones Unidas, a diversos programas internacionales y a estados que así lo soliciten, por lo cual se ha convertido en un elemento fundamental para la detección, control y combate a tiempo de estos siniestros. Este centro, que opera a través de internet, puede consultarse libremente a través de su página web: www.uni-freiburg.de/fireglobe

Australia, uno de los países que se negó a firmar el Protocolo de Kyoto sobre la reducción de gases de efecto invernadero, ha visto subir su temperatura un grado en el último medio siglo, según un informe sobre calentamiento global presentado en la reciente Cumbre sobre el tema auspiciada por la ONU. Los científicos aseguran que las temperaturas podrían elevarse hasta 4,3 grados si no se toman medidas, además de que ese país también perdería cada año un tres por ciento de las lluvias, con lo cual aumentaría el riesgo de incendios forestales. Otros países, como Estados Unidos, que tampoco han signado el acuerdo de Kyoto, también atravesarán por una situación similar, según el informe. «Si nos comparamos con otras regiones del mundo donde las alteraciones provocarán más lluvias, Australia tiene un alto potencial de ser afectada negativamente por el cambio climático», declaró al respecto Penny Whetton, investigadora de la Organización Australiana de Investigación Científica e Industrial.

Nuevas investigaciones han mostrado que los incendios forestales que azotaron el sureste asiático hace cinco años causaron un masivo incremento en los niveles de los gases que generan el efecto invernadero y por consiguiente el calentamiento global. Científicos de Indonesia y Europa creen que 2,6 millones de toneladas de carbono que ingresaron en la atmósfera luego de los incendios en Indonesia contribuyeron al incremento anual de emisiones de carbono desde que comenzaron a hacerse registros. Casi un millón de hectáreas de bosques fueron destruidas por las llamas, principalmente en Borneo y Sumatra, lo que provocó una nube de humo impresionante en todo el sureste asiático, que producto de las corrientes de vientos se desplazó a otras zonas del mundo. Se cree que los siniestros fueron generados por agricultores, trabajadores madereros y fábricas luego que la ausencia de lluvia creó condiciones ideales para que se iniciaran los incendios. Los científicos, cuya investigación está publicada en la revista Nature, también encontraron que la mayor parte del carbono no provino de árboles quemados, sino de la turba, un combustible fósil formado de residuos vegetales acumulados en sitios pantanosos, que se quemó lentamente.

Fuentes: BBC, The Nature Conservancy, Once TV.

Frase célebre: La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.

Oscar Wilde

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