Más pruebas de guerra sucia de funcionarios del gobierno de EE.UU. - Cuba

Más pruebas de guerra sucia de funcionarios del gobierno de EE.UU.

Video de los mercenarios que rehúsan hablar ante la prensa Videos de la visita de Robert Blau a casa de Martha Beatriz 1 |  2 Video sobre los propósitos de los mercenarios Video de la llamada telefónica de Martha Beatriz a Carmen Machado Video del encuentro entre Martha Beatriz, Vladimiro y Michael Parmly Conversación telefónica entre Michael Parmly y Martha Beatriz Importantes funcionarios de la SINA actúan como mulas de la contrarrevolución (Ver video) Los manejos de una impúdica y sórdida relación contra Cuba (II parte) Denuncian vínculos terroristas en EE.UU. con mercenarios en Cuba (I parte)

Autor:

Juventud Rebelde

La complicidad del jefe de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana lo lleva al papel de «cartero», «cunita» y «colega» entre los terroristas de Miami y los mercenarios de la contrarrevolución en CubaLos hechos están claros: Michael Parmly, jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, y Robert ‘Bob’ Blau, funcionario de esa sede diplomática —ahora ascendido a segundo jefe del Buró Cuba en el Departamento de Estado—, actuaron como «mulas» del terrorista Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, para traer a Cuba la paga de sus mercenarios.

Las pruebas son irrefutables. El papel protagónico de estos mensajeros en el trasiego del dinero está evidenciado en conversaciones telefónicas, correos electrónicos, videos, comunicaciones, y hasta en declaraciones a la prensa, develadas en la tercera Mesa Redonda Informativa dedicada a la escandalosa conexión.

Ellos han violado las leyes de Cuba, la Convención de Viena relativa a las normas de las relaciones diplomáticas internacionales, el acuerdo que en mayo de 1977 decidió el establecimiento de las Oficinas de Intereses respectivas, y la propia legislación de Estados Unidos, porque actúan bajo un precepto que rige una política de odio visceral: contra Cuba vale todo. El objetivo de esta confabulación ha sido provocar incidentes que justifiquen una intervención.

Parmly en franca injerencia, vestidito de blanco al frente de las «damas» en busca del verde. En tres oportunidades Michael Parmly viajó a Miami, expresamente para encontrarse con personas de confianza de la cabecilla contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello, y recoger sumas de dinero para ella, para financiar actividades ilegales en la Isla y para distribuir entre elementos de varios grupúsculos. Los fondos provenían del «Amigo» de la Fundación Rescate Jurídico, encarcelado en Estados Unidos bajo tres cargos federales de gravedad: tenencia de un importante alijo de armas, documentación falsa y obstrucción a la justicia.

Los representantes de un gobierno que ha establecido un presupuesto de 47 millones de dólares para abastecer financieramente a los terroristas de Miami y sus compinches dentro de Cuba, que también los orienta y los controla, han tenido la desfachatez de llegar a tal punto que se prestan como enviados y mensajeros.

Algo del modus operandi

Un correo de Carmen Machado, estrecha colaboradora e íntima de Fernández Magriñá preguntaba el 25 de septiembre de 2006 a Martha Beatriz Roque Cabello: «tendrás alguien que te pueda llevar estas cosas pronto o yo busco aquí». La respuesta era inmediata: «Estimada Carmen: generalmente uso personas que van a Miami y vienen sin ningún problema... Se que te darás cuenta de quiénes son...»

El asunto es de suma importancia. «Cosas», «mangos», «cartas», «postales», «telegramas» o «boberías» identifican en clave al sustancioso dinero y su monto, por eso requiere prontitud la aclaración a la querida Carmen y amigos en otro e-mail: en los próximos días Juan Carlos (Fuentes, el sobrino de la Roque), «recibirá una visita de alguien que puede traerme cosas, por lo que cualquier cosa que quieran mandar, pueden dársela (...) No puede ser un paquetón, pero algunas boberías sí...».

El hombre que llega a Miami es Bob, a quien Martha le ha explicado que las «boberías» son donaciones para el Congreso de Bibliotecas. «Yo no sé exactamente la cifra, pero María me dijo que tenía algo para mí también, por favor llámala antes de la visita, para que sea todo de una vez, porque estas oportunidades no se dan muy a menudo». Dólares o euros, no importa, Bob le dijo que «no hay ninguna dificultad».

Carmen Machado entrega el dinero correspondiente a Juanca, el sobrín, quien a finales de octubre de 2006 se reúne con Robert Blau. Podemos deducir que sabe de conspiraciones y de trabajo encubierto, puesto que le pide que no usara la vía del correo electrónico para dar «detalles» del envío, pero el mal ya estaba hecho, y Juanca miente, lo que le vale un regaño de la Tía Mc Pato: «esta es la vía de ellos y lo sabrán seguramente». Es que la computadora desde la que se escriben muchos de los mensajes está en la sede de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana.

En el intercambio de notas, en más de una ocasión el de Miami menciona a Bob y esto le vale otro consejo de la Roque: del amigo «no vuelvas a poner el nombre»...

En los archivos de Inmigración y Extranjería de Cuba consta que el 5 de noviembre de 2006 Robert Blau (Bob) llega a La Habana. También lo capta una cámara en el Aeropuerto Internacional José Martí.

Pero como no hay comunicación inmediata con Martha Beatriz, esta se pone nerviosa, hasta que unos días después un carro de la SINA llega hasta su casa, y en un maletín negro le llega la tranquilidad. «Estas personas son muy valiosas para mí», le escribe a Juanca y vuelve a ser la sonriente Tía Mc Pato.

Un cartero llama varias veces

No solo fue un funcionario medio, el que sirvió de cartero en estas operaciones de Fernández-Magriñá, también jugó ese papel el jefe de la Oficina de Intereses, sin importarle que en su condición de diplomático acreditado ante el Gobierno cubano esté sujeto a las leyes cubanas y a las de su país. Los hechos hablan por sí solos y los relatados en la Mesa Redonda por el periodista Reynaldo Taladrid ocurrieron en 2007 y lo que corre de este 2008.

El 28 de agosto de 2007, la mercenaria le escribe a Juanca. Asunto: sobre un cartero. Hay instrucciones de que llame a Washington a la hija de Michael Parmly, con el objetivo de establecer el contacto y saber de la llegada de este a Miami. Hay otros pormenores de su función como intermediario entre el «Amigo» y la Roque.

No será la única ocasión que traerá en la bolsa tan ansiadas «cartas» y «postales». De Carmen directamente o a través de Juanca le sigue llegando la correspondencia.

El 2 de mayo, Juan Carlos le escribe: «te llegaron 21 cartas de Carmen y las 2 de Rosendo, subtotal 23, total 83. Avísame del cartero. Un besote, tu sobrín».

En la prolífica y prolija correspondencia el «cartero» es nombrado una y otra vez. Está su número telefónico en Estados Unidos y también el participa en ese intercambio para comunicarle cuándo y a qué hora pasa por Miami en su función de mensajero, incluso desde su correo oficial como funcionario del Gobierno de Estados Unidos: ParmlyM@state.gov

Hasta el adelanto de diciembre les viene por esa vía, lo que provoca especial contentura, pues el 8 de diciembre de 2007 Juanca reporta: «Entregué tus cartas sin ninguna novedad a las 11.00 am la cunita me saludó muy efusiva con abrazo y todo».

Aparece otro nombre en clave, «la cunita», que también será nombrado como «el que mece la cunita», el señor Michael Parmly, quien incluso en uno de esos viajes no ha sido remiso en enviar, en un correo colectivo a todos sus funcionarios importantes de la Oficina que dirige, su teléfono en Estados Unidos, e incluye en esa lista a Martha Beatriz Roque.

El «cartero» Parmly llamó tres veces a las puertas de Miami y de La Habana: la cabecilla escribe el 20 de marzo de este año a Juanca: «Hoy te llega la mano que mece la cuna al mismo hotel y al mismo lugar, puedes llamarlo por la nochecita...» y confiesa que no sabe cuántas «postales» (cada postal, mil dólares) podrá traerle. Pero esa importante duda se despeja: «Vas a recibir 8 postales 3 cartas y 1 telegrama... ya estás clara?». Carmen no redujo nada en los honorarios. Así y todo, otro correo de vuelta: «Ya les contaré cuando yo mueva la cuna, saludos y besos la Tía Mc Pato.

El 15 de marzo Parmly arribó a Cuba, el 17 en su auto personal, un todo terreno, le llevó personalmente a su casa el salario de la tía, no era cosa de que Martha Beatriz saliera de la SINA con 8 350 dólares en la cartera, que el diablo son las cosas.

El colmo es que Parmly llegó a prestar dinero a estos confabulados, pues como en abril preparaban la llamada reunión de la Agenda Mínima o Agenda para la Transición, aquella en que detallaron en los gastos a financiar los plátanos tostones y el papel sanitario, y el dinero no llegaba, el diplomático les dio un adelanto.

La decisión se tomó en una reunión de cuatro personas en el carro del trasiego: Michael Parmly y James Benson por el Gobierno de Estados Unidos y Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca en la esquina de los mercenarios. Un video grafica este desvergonzado encuentro, y una llamada telefónica entre Martucha y Carmucha, tres días después, lo refrenda: «Él me resuelve hasta que se le resuelva... El problema es que para yo solucionar hablé con la mano que mece la cuna. Que Juan Carlos te cuente quién es la mano que mece la cuna...»

Está claro que el señor Parmly ha entregado dinero para una actividad ilegal y le debe dinero un señor que está preso en Estados Unidos por alijo de armas.

Hay otra prueba que es un agravante en este caso y constituye delito de conspiración en Estados Unidos. Pues Parmly conoció del documento para influir sobre un juez y que ayude a reducirle la condena a Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, un hombre sometido a dos procesos legales.

El documento aval que le solicitaban a Martha Beatriz Roque lo envió el 1 de noviembre de 2006 desde la SINA, y está firmado por ella y por el secretariado ejecutivo de la organización de la que es cabecilla.

Un documento que se pierde en esa misma SINA, lo que la trastorna y se lo informa a Michael Parmly, quien quedó en que iba a ver lo que hacían. Total complicidad.

A Carmen le cuenta: «Quería que lo supieras y que se lo contaras a mi amigo, del que yo también estoy orgullosa», una confesión que la iguala al terrorista que puede dentro de poco volver a las andanzas con sus compinches Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, puesto que los buenos oficios le rebajaron la pena a diez meses de prisión, 2 000 dólares de multa y dos años de condicional.

Un contubernio que no es nuevo

En la Mesa Redonda que conduce el periodista Randy Alonso pudo conocerse de otros ejemplos de la labor injerencista y provocadora de la Oficina de Intereses de Washington mediante la entrevista que le hiciera la periodista Arleen Rodríguez Derivet a Josefina Vidal Ferreiro, directora de América del Norte de la Cancillería cubana.

La diplomática cubana detalló comunicaciones de protesta y denuncias formuladas por el MINREX ante esa sede o ante el Departamento de Estado de EE.UU.

Una de ellas el 18 de julio de 2005 cuando ocurrió el hecho inusual y escandaloso de haberse recibido en el aeropuerto como carga aérea tres valijas diplomáticas cuyo remitente no era el Departamento de Estado, sino el Centro para una Cuba Libre que dirige el agente CIA Frank Calzón, quien ha recibido del propio gobierno de Estados Unidos —solo entre 1998 y 2005— más de 8 millones de dólares para actividades dirigidas a subvertir el orden interno en Cuba.

El acuerdo de mayo de 1977 entre Cuba y Estados Unidos, que estableció las Oficinas de Intereses respectivas en Washington y en La Habana, dijo Josefina Vidal, exponía las funciones de estas sedes: servir de canal de comunicación entre las autoridades de ambos gobiernos, dar servicios consulares a los nacionales de los respectivos países, regirse por la Convención de Viena respecto al funcionamiento de una oficina diplomática, donde se establece la promoción de buenas relaciones, el intercambio cultural y técnico, la facilitación de las comunicaciones.

Han violado esto, han realizado labor de espionaje contra nuestro país, de subversión, cuando es responsabilidad del gobierno de Estados Unidos cumplir lo acordado entre nuestros países, subrayó.

Por su parte, el Dr. Manuel Hevia, director del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado, calificó de nueva bufonada el discuso pronunciado este miércoles 21 de mayo por el mandatario de la Casa Blanca, George W. Bush, quien arremetió una vez más contra nuestro país, revalidando que las acciones ilegales de los diplomáticos estadounidenses en Cuba son congruentes con la política agresiva de su gobierno.

Desde octubre del pasado año, mientras Parmly servía de cartero, Bush ha hecho ocho apariciones públicas sobre el tema de la llamada disidencia, las Damas de Blanco y otras actividades contrarrevolucionarias y ha recibido a algunos de estos mercenarios. También son numerosas las declaraciones de otros funcionarios de su administración o de los congresistas anticubanos de Miami.

El financiamiento clandestino de grupos contrarrevolucionarios internos, como ha estado ocurriendo y develan los documentos presentados en esta serie de Mesas Redondas, se inscribe en los postulados del Plan Bush y en su última versión del año 2006, afirmó Hevia, donde se plantean fortalecer la política de apoyo pro-activo a los grupos que respaldan en Cuba.

El investigador se preguntó si esta operación de Santiago Álvarez Fernández-Magriñá forma parte de esta política de apoyo pro-activo del Plan Bush, porque tiene todos los ingredientes de una operación encubierta, palabras claves, etc., y dijo estar seguro de que estas actividades de ahora están contenidas en el anexo secreto de esa plataforma de agresión, una política sucia que algún día quedará al descubierto.

Un orgasmo político

Este miércoles, varias decenas de mercenarios acudieron al llamado que les hicieran desde la residencia de un funcionario de la SINA. Dicen las agencias cablegráficas que fueron a ver y escuchar en vivo el discurso de Bush.

Las cámaras de la Mesa Redonda fueron hasta allí, pero las evasivas llovieron y cuando remitieron a la colega periodista a que mejor le preguntaba a una Martha Beatriz Roque hecha toda halagos para el yanqui, esta bruscamente solo atinó a vociferar: «No me toques».

Recordemos aquí que en una llamada telefónica que Michael Parmly le hizo a Martha Beatriz Roque luego de una videoconferencia con Bush, escuchada también en este programa de hoy, este le dijo: «Muchísimas gracias, lo que tu hiciste hoy quedará en los anales de la historia».

Efectivamente, toda esta vergonzosa y mercenaria actuación, perversa, nauseabunda y de vasallaje, quedará en los anales...

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