El Pico Turquino tuvo dueño hasta octubre de 1958

Exponen en la Fragua Martiana Bandera Cubana que ondeó en esa elevación durante más de 40 años

Autor:

Luis Hernández Serrano

La cima del Pico Turquino, cuando se colocó allí el busto de José Martí en homenaje al centenario de su natalicio, el 21 de mayo de 1953, hace 57 años, tenía dueño y fue necesario pedirle permiso para la colocación.

Lo explicó en la tarde de este martes en la Fragua Martiana, en Ciudad de La Habana, Carlos Manuel Marchante Castellanos, autor de una investigación sobre ese hecho, a cerca de cien adolescentes estudiantes de las secundarias básicas Mártires de Humboldt 7, Protesta de Baraguá y Rubén Martínez Villena, las tres del municipio capitalino de Centro Habana.

«El dueño era el español Álvaro Cano, natural de Cataluña, quien poseía en ese sitio una finca y un aserradero. El doctor Manuel Sánchez Silveira, padre de la Heroína Celia Sánchez Manduley, director técnico de la colocación del citado busto, se comunicó con él por carta para lograr que lo autorizara», explicó Marchante.

Una de las maestras que acompañaron a sus alumnos al conversatorio y a la inauguración de fotos y objetos sobre aquella expedición patriótica, dijo que este fue «uno de los más originales homenajes cubanos a Martí».

Arnoldo Cobo Bonzon, ya jubilado, y Orlando Pita Aragón, ingeniero de ETECSA, sobrevivientes de aquel suceso, asistieron a la celebración y contaron a los estudiantes pasajes interesantes del suceso.

Entre otros detalles, explicaron que dos agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) de la tiranía de Batista, lograron infiltrarse en la comitiva.

«Cuando uno de ellos, con un machete, intentaba matar a un jubo, se hizo una herida en un pie, y el doctor Sánchez Silveira, padre de Celia Sánchez, lo curó y en ese momento confesaron pertenecer al mencionado órgano represivo», explicó Cobo.

«La dictadura no aportó absolutamente nada a aquel empeño; sin embargo, envió a esos dos espías, porque pensaron que nosotros aquella tarde iniciaríamos un alzamiento contra el régimen y recibiríamos armas desde un helicóptero», comentó Pita.

Marchante dio lectura a varios fragmentos de cartas inéditas contenidas en su investigación y dijo que la propiedad del catalán Álvaro Cano sobre el espacio donde fue colocado el busto de Martí, cesó el 10 de octubre de 1958, mediante la Ley revolucionaria No. 3, firmada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, sobre el Derecho de los Campesinos a la Tierra, que en el apartado primero de sus Disposiciones Finales, estipulaba: «Se reserva a favor del Ejército Rebelde la preparación de la cúspide del Pico Turquino y una franja de terreno hacia el oeste del mismo con una longitud de 1 500 metros y una anchura de 500».

La exposición inaugurada en la Fragua incluye la Bandera Cubana, que ondeó en el Turquino durante más de 40 años.

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