21 °C Donada por madres libres de enfermedades, la leche pasará por un proceso de pasteurización que la librará de gérmenes y protegerá contra el VIH
PINAR DEL RÍO.— El primer banco de leche materna de esta provincia, fundamentalmente para bebés menores de 1 500 gramos de peso, se encuentra en fase de montaje en el bloque ginecobstétrico del hospital provincial Abel Santamaría.
El producto podrá emplearse en neonatos operados, y otros en edad pediátrica que hayan sufrido malformaciones de tipo digestivas.
La leche será donada por madres libres de enfermedades, después de dar el pecho a sus hijos, y pasará por un proceso de pasteurización que la librará de gérmenes y protegerá contra el VIH, informó el doctor Gabino Armán Alessandrini, director del Departamento Provincial de Salud Materno Infantil.
El local ya está determinado y los equipos se encuentran en la provincia, como resultado del financiamiento del Programa de Desarrollo Humano Local (PDHL), que coordina el Gobierno con agencias de las Naciones Unidas, en este caso en el enfrentamiento a la anemia.
La instalación posibilitará una mejor nutrición al recién nacido, así como evaluar la leche y la cantidad de proteínas y calorías que presenta, además de someterla a pruebas bacteriológicas.
Dos médicos de Vueltabajo—uno de ellos trabajará directamente en el banco— fueron certificados para esta labor, después de pasar un curso en Brasil, nación rectora de la red iberoamericana de bancos de este tipo y con más de 50 años con el desarrollo de la experiencia.
En Colombia existieron bancos de leche materna hace 30 años, copiando el modelo norteamericano, se acabaron porque se constituyeron en una fuente de propagacion de infecciones virales, ya que muchas madres infectadas son asintomaticas, pero eliminan virus en su leche... Ahora, de nuevo desde Brasil a llegado a Colombia la promoción de estos bancos de leche, que por supuesto es una alternativa en situaciones muy especiales, pero definitivamente el ideal es que TODA MADRE le de Leche Materna CON AMOR, hablandole, acariandole y si lo quiere cantandole a su propio hijo, durante el tiempo que el niño lo necesite, es decir entre 2 y 4 años.