La industria que podríamos tener

Limitaciones para acceder a créditos internacionales y al mercado norteamericano provocaron en el sector de la sideromecánica cubana daños económicos por más de 106 millones de dólares

Autor:

Mayte María Jiménez

La Industria Sideromecánica de Cuba, encargada de sectores estratégicos para el país como la siderúrgica, la mecánica y el reciclaje, durante el período de abril de 2010 a marzo de 2011 sufrió una afectación de 106 226 500 dólares, como consecuencia de la política de bloqueo económico, financiero y comercial que mantiene el Gobierno norteamericano contra Cuba.

Este Ministerio es el responsable de la producción y reparación de equipos automotores, ferroviarios, maquinaria agrícola, herramientas, equipos médicos y para la construcción, así como muebles clínicos y para la industria turística, circuitos elementales para el normal desarrollo de una nación.

Sin embargo, amén de las problemáticas internas que puede enfrentar el Ministerio, cada año sufre la pérdida de cuantiosas sumas, como resultado de las restricciones y limitantes que impone Estados Unidos a empresas, organismos y clientes extranjeros que intenten comercializar con la Isla.

Según explicó José Gaspar Álvarez, viceministro de la Industria Sideromecánica, los daños económicos, financieros y comerciales del bloqueo se incrementaron respecto a igual período del año anterior en más de 69 millones de dólares.

En conferencia de prensa realizada en la Empresa Siderúrgica José Martí, Antillana de Acero, el funcionario argumentó que los aspectos de mayor incidencia han sido las limitaciones que sufren las empresas cubanas para obtener  créditos internacionales, la imposibilidad de acceder al mercado norteamericano para importar y exportar materias primas y tecnologías, así como el encarecimiento de la transportación por fletes.

Como consecuencia, las importaciones se hacen mayormente desde Europa y Asia, con un ciclo comercial más largo, y por tanto con mayores intereses, y no existe la posibilidad de acceder a bancos de crédito norteamericanos, cuando el mercado de los metales se cotiza en dólares.

Por si fuera poco, el comercio exterior cubano en este sector sufre continuamente la pérdida de clientes latinoamericanos como resultado de las presiones, represalias y confiscación de sus fondos, a pesar del reconocimiento internacional que tienen las empresas cubanas.

El funcionario destacó que en estas afectaciones sobresalen la pérdida de más de 47 millones de dólares debido al incremento del costo de importaciones, y unos 18,2 millones por no poder adquirir tecnologías de Estados Unidos.

Lo que pudo ser

Más allá de las pérdidas reflejadas en las estadísticas financieras, los argumentos que más nos pueden ilustrar los daños reales de esta política de restricciones son todas las adquisiciones que podría haber hecho el país con estas sumas millonarias.

Por solo citar algunos ejemplos, con esos montos de pérdida se hubieran podido adquirir unas 1 626 toneladas de plomo puro y aliado para la fabricación de 82 874 baterías de vehículos, y 2 923 unidades, quemadores y válvulas especiales para calderas de vapor empleadas en centros hospitalarios, escuelas y centros de elaboración de alimento.

Asimismo, la industria contaría con 9 237 toneladas de hojalata electrolítica para la fabricación de envases metálicos en la industria alimentaria, 1 816 motores eléctricos para las grúas utilizadas en la industria metalúrgica, 320 máquinas de riego para la agricultura,  y 40 000 calentadores solares destinados a sectores sensibles de la sociedad, por mencionar elementos significativos.

De manera general, mediante esta industria el país habría podido ampliar su parque automotor de ómnibus y el programa de remotorización de vehículos.

«No obstante, se han buscado alternativas para paliar las consecuencias del bloqueo, generando soluciones desde las mismas empresas, por ejemplo reajustando las maquinarias, aunque estamos conscientes de que nunca suplirán las cuantiosas pérdidas económicas», aseguró Héctor Torres, presidente del Grupo ACINOX.

Esta empresa, cuyo objeto social es la producción de acero, electrodos, cables eléctricos y telefónicos y ofrecer servicios especializados a industrias cubanas, también ha sufrido las secuelas de la política estadounidense.

El directivo comentó que en el exterior existe una vigilancia constante sobre los principales clientes de Cuba, por parte de los organismos norteamericanos, y en ocasiones confiscan los fondos y sabotean las transferencias de la Isla con otros socios.

Un ejemplo reciente de cómo el cerco norteamericano influye en otras partes del mundo fue cuando la Acería de la Antillana necesitaba adquirir componentes, como los potenciómetros, para su máquina de vaciado continuo, y al tratar de adquirirlos a través de la empresa francesa SERT, después de casi 45 días de negociación para la comercialización, comenzaron a poner condiciones muy restrictivas que impidieron las negociaciones, pues eran muy adversas para el país.

«Ello no nos dejó otra alternativa que buscar la maquinaria a través de intermediarios, que encarecieron las operaciones entre un 15 y un 25 por ciento», apuntó.

Durante más de medio siglo los daños económicos del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ascienden a más de 104 mil millones de dólares, siendo este un cálculo muy conservador, según señala el Informe de Cuba sobre el Bloqueo a la Asamblea General de la ONU.

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