27 °C Ha partido Inocente Iznaga González, el Jilguero de Cienfuegos, voz de las guardarrayas y del fraseo vivaz del campesino pícaro
Hay silencio y dolor en los campos de Arimao, allá en Cienfuegos. Ha partido la voz de las guardarrayas y los caminos polvorientos, y del fraseo vivaz del campesino pícaro. La risa de la manigua. Se ha ido, quizá por «…caminito de Zaza, caminito de en medio…» El Jilguero de Cienfuegos, Inocente Iznaga González.
Arimao recordará siempre a su hijo como un niño juguetón que, soñando siempre melodías, se sobrepuso a los interminables surcos de la miseria, y ya a los siete años cantaba décimas de memoria. Cuba lo ganó cuando, arrestado, asaltó como un príncipe de las sabanas los estudios de la radio, con sus trinos chispeantes, ajenos a cualquier melancolía.
Quienes crecimos más tarde, ante palmas y cañas de atrezzo, concentradas en una pantalla de televisor cada domingo, descubríamos en sus guarachas y sones montunos un enigma de sabrosura y picante, que vadeaba las tristezas y soledades de los campos y convertía la vida en un perenne guateque.
Su risa sostenida hasta el resuello, en medio de las tonadas, fue un hallazgo nacional, en un país donde reír ha sido el escudo contra cualquier adversidad. ¡JaaaJaaajaaajaaa…! Esa alegría de vivir, El Jilguero la paseó por el mundo, en voz tan fresca y cristalina como los arroyos incontaminados. Leal como artista y cubano, nunca abandonó un escenario en los momentos más difíciles: ni en Siria en 1973, a raíz de la guerra con Israel; ni en la Nicaragua sandinista de 1982, acechada por la rapacidad imperial.
Por azares de la vida, hace solo unas semanas coincidí en la sala de un hospital, con las penas y dolencias últimas de El Jilguero, ya muy delicado de salud. A solo unos metros, aquel desmochador de tristezas se resistía a claudicar. Siempre tenía un cumplido en los labios, como si temiera enmudecer de pronto. Y nunca, ni para dormir, se quitaba la gorra bolchevique de la cabeza, pulcro y atildado como si estuviera a punto de irrumpir en el escenario.
Cada mañana, antes de bajar a la diálisis en la silla de ruedas, acompañado de su entrañable hijo, Tony «El Jilguerito», Inocente Iznaga se bañaba en perfume, como si fuera a enamorar de nuevo a Martica Morejón, la flor de su vida. Y partía majestuoso, con la dignidad de un guerrero a cada combate, entre inciertos trasvases sanguíneos.
Ahora debe andar quién sabe por dónde, armando el guateque con Ramón y Coralia, con Justo y Adolfo y tantos cantores de los campos que se han reunido en la inmortalidad. Ahora debe estar probando la caldosa de Quique y Marina. Y riendo largo…
11 de Febrero del 2012. ¡Saludos al Formidable Digital de Juventud Rebelde!.Ayer leí la noticia sobre el deceso físico de éste Formidable Artista del Pueblo Cubano..., conocido Popularmente; como el "Jilguero de Cienfuegos".Me acuerdo que siendo un niño, me llamaba la atención su forma de Cantar y de Cautivar a la Audiencia que lo escuchaba, bien fuera por la Radio, o por nuestra Televisión Cubana.Pero una Cualidad y Característica de éste Artista Cubano INOCENTE IZNAGA GONZÁLES, era cuando Cantaba, y producía una "Risa...", que contagiaba el Ambiente del lugar donde estaba Actuando y Cantando. Estimado y Querido "INOCENTE"; donde quiera que te encuentres...te vamos a seguir oyéndote CANTAR...y siempre acompañado de tu Risa tan Popular y Arraigada en el Corazón de los Cubanos que te escuchamos en tus "Trovas y Estrofas Fascinantes".Aníbal "Revolución"
Tu no te ha ido gilguero de cuba. compraste voleto en la historia de la musica cubana y dejaste esa huella inborrable en el corazon de tu pueblo, desde baracoa hasta pinar del rio. la muerte no es el final es la continuacion de la vida.
Nada que agregar a lo tan real dicho por usted,Amigo Alejandro, donde magistralmente ha sabido trasmitir el olor y el sonido del campo por la partida de uno de sus cantores. Me uno al silencio.Saludos:Modesto Reyes Canto.
Hermoso trabajo el suyo, Periodista. No se necesita decir nada más. Usted nos ofrece la imagen de un hombre que, por encima de todas las cosas, era un verdadero hijo de esta Patria nuestra.Mis condolencias a la familia del Jilguero. Alberto
Cuando vivia en cuba no me perdia su participacion en palma y cana que dios lo tenga en la gloria, mucha salud para su familia desde miami raul
Honor a quien honor merece.
que no exista . la tristeza , en ningun campo de cuba , las palmeras hoy sacan su musica desde sus raicez, sus pregones , se oye a lo lejos , la caldosa de quike y marina , o caminito del medio , esa voz no se olvida se lleva en la mente y el corazon , negro , guajiro , pero con el alma de cubano , nunca perdio su guayabera, ni su hablar de guajiro , su impecable personalidad ante las camaras de televicion , su sonrisa , muchos decimos descansa en paz , no guajiro te queremos seguir oyendo muchos guateques mas , gracias por existir y llevar tu cubania a todo el mundo , gracias jilguero .
Cantante popular Inocente Iznaga González falleció esta madrugada en La Habana. Foto: Juventud Rebelde