El rigor económico no está reñido con la calidad

Hay que respetar a los trabajadores, y una manera de hacerlo es escucharlos. Así tiene más credibilidad el Sindicato y todo lo que hacemos, se subrayó en el VII pleno del Comité Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte

Autor:

Margarita Barrios

Cuando hay que hacer más con menos recursos tienen que ponerse en práctica la inteligencia, la creatividad y el ahorro. No es magia, ni consigna, ni engañarnos con cifras y porcentajes alentadores, que al final no significan nada cuando se trata de cuantificar resultados.

Esa es la realidad a la que se enfrenta hoy el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte, el gremio más populoso del país, con más de medio millón de afiliados, y donde prevalece una gran diversidad en edades y tipos de labor. De ahí que aglutinar, compartir experiencias, debatir y convencer es entonces labor sindical.

El informe del balance anual de trabajo de ese gremio, presentado por su secretario general, Ismael Grullet Pérez, argumenta que los trabajadores del sector analizaron desde la base el Plan de la Economía y el Presupuesto para el año 2012, considerado este uno de los procesos más importantes realizados por esa organización gremial.

Insatisfacciones quedan. En el debate del informe el joven investigador Rafael Hernández, secretario general del Buró Sindical de la Universidad de La Habana, aseguró que es más fácil cuantificar cuánto aporta al presupuesto del país un obrero desde la fábrica que un profesor desde su aula.

Significó que es difícil hoy captar jóvenes que quieran ser maestros, o se inclinen por carreras científicas, y eso pasa también por la realidad del reconocimiento que luego se recibe.

El joven habló de la necesaria preparación de los cuadros, para lo cual propuso que se usaran las teleconferencias, pues a veces hay poco tiempo para asistir a seminarios u otro tipo de cursos imprescindibles para poder enfrentar luego a la masa de trabajadores, explicar y convencer sobre temas como los económicos.

Otra realidad fue planteada por Ruth Vargas, dirigente sindical de larga trayectoria en Guantánamo. Ella habló de creatividad y experiencia colectiva para continuar elevando el proceso de enseñanza-aprendizaje, y sobre todo de la atención que se le debe dar al maestro.

Cada territorio tiene sus propios problemas, y en el Pleno no faltó el dibujo de situaciones puntuales, como las dificultades que presenta el metodólogo que debe visitar los centros escolares en las intrincadas zonas montañosas de la provincia de Granma del científico que debe tener «una luz tan larga» como para saber qué necesitará el próximo año para continuar su investigación; o el profe de Educación Física que no tiene implementos para motivar a sus muchachos a la práctica de algún deporte.

«Hay que respetar a los trabajadores, y una manera de hacerlo es escucharlos, porque de ellos aprendemos. Así tiene más credibilidad el Sindicato y todo lo que hacemos. Con ello salen más fortalecidos el país y la Revolución», sostuvo Miguel Díaz-Canel, vicepresidente del Consejo de Ministros, al intervenir en la reunión.

El también miembro del Buró Político del Partido aseguró que la batalla económica es el eje central del trabajo para todos los sectores del país. En educación vamos determinando mejor cuánto gastamos y en qué lo hacemos, señaló. Cuánto aportamos es totalmente tangible en la vida política y económica del país, pero hay que buscar la forma de medirlo.

El Plan de la Economía y el Presupuesto es llevar a vías de hecho los Lineamientos del VI Congreso del Partido; es el mecanismo para realizarlos, significó.  Es tomar en cuenta lo que tenemos y medir cuánto podemos hacer, cuánto podemos avanzar con ello. No dejar las cosas; ir resolviendo hasta donde podemos. Poner en juego la necesidad y las aspiraciones, con la realidad de los recursos con que contamos, dijo.

El Plan hay que verlo en movimiento, apuntó, desagregarlo, entenderlo. Todos deben participar en ese análisis, desde el principio. Cada trabajador debe sentirse parte de él y tener clara su participación en los procesos, para que los recursos disponibles sean expresión en calidad y eficiencia.

Por otro lado está el aporte de la ciencia a la sociedad. No siempre donde hay más recursos hay más eficiencia. Si los procesos no se llevan a la producción, si no disminuyen importaciones, si no tienen un impacto en la economía, no son lo que necesitamos, añadió Díaz-Canel.

En el deporte hay que continuar aportando a la masividad, que es educación y salud para el pueblo. Y de ello se desprende el alto rendimiento, destacó. Allí tiene que haber también un uso más racional y mantener los resultados a que nos tiene acostumbrado el país.

Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, significó que el proceso de perfeccionamiento en el sector marca pautas ascendentes, si bien hay todavía muchas insatisfacciones.

Rodolfo Alarcón Ortiz, ministro de Educación Superior, destacó que «los árboles no nos pueden impedir ver el bosque», porque las transformaciones que se están realizando en el sector, sobre todo en las universidades, muestran un desempeño favorable en la elevación de la calidad.

No contamos con todos los recursos para todas las metas trazadas, destacó, y ahí está el contraste. Esas carencias a veces son barreras adicionales, pero tenemos que pasarlas con inteligencia, y hacer más con menos, sin abandonar los criterios de excelencia.

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