Adolescencia y juventud: etapas de crecimiento

Cuba trabaja en la implementación de políticas para atender a sus adolescentes y jóvenes y que esta etapa de sus vidas sea de crecimiento y no traumática

Autor:

Marianela Martín González

De las más de 7 000 millones de personas que habitamos la Tierra, mil millones son jóvenes; y para 2025 se espera que este segmento poblacional se multiplique.

Los cálculos de especialistas avizoran el referido crecimiento y sentencian que a la par del mismo se multiplican las vulnerabilidades para los jóvenes y adolescentes en todo el mundo, expresadas de modo más tangencial en las desigualdades sociales y económicas.

El referido análisis sirvió de hilo conductor al evento científico Pre Hominis, celebrado en la Casa del Alba Cultural, bajo el auspicio de la Sección de Adolescencia y Juventud de la Sociedad Cubana de Psicología, en el cual participaron especialistas de diferentes sectores que se dedican al estudio de este grupo etario.

En el encuentro se presentaron cerca de 20 ponencias que consideraron diversos temas.

Un estudio presentado por las investigadoras Annia Almeyda y Tania García develó que elegir una profesión significa elegir el futuro. No obstante, un sondeo realizado entre estudiantes de preuniversitario en el municipio capitalino de Playa, arrojó que no pocos jóvenes le dan la espalda a esta premisa y al decidir hacen predominar la cultura del tener por encima del ser.

Las investigadoras proponen realizar diversas acciones, entre las cuales la orientación vocacional se inscribe como una de las más importantes, unida a la formación de valores, sobre todo aquellos que ponderen servir a la sociedad y contrarresten las tendencias al consumismo, la banalidad y el individualismo.

En el evento, la periodista Ana Lidia García y la instructora de arte Lisset Ametller disertaron sobre la experiencia que hace casi un año implementan a través de la Emisora Habana Radio. Un programa titulado Contigo somos más, el cual sale al aire los miércoles de siete a ocho de la noche, permite que jóvenes y adolescentes participen como actores principales en un producto comunicativo hecho por ellos y para ellos.

Otra demostración del esfuerzo que viene desarrollándose es el proyecto liderado por la profesora Ana Gloria Rubié, de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona. La labor comunitaria en función de la educación ambiental motivó a esta investigadora, que se ha sumado al proyecto Amigos de la Bahía y ha logrado involucrar a jóvenes y adolescentes de las comunidades de San Isidro y Jesús María para cuidar el medio ambiente.

De los antecedentes para la actualización del programa de orientación sexual y familiar dieron cuenta las investigadoras Maylín Pérez y Natividad Guerrero. La tesis doctoral de Guerrero, quien preside la Sección de Adolescencia y Juventud de la Sociedad Cubana de Psicología, constituye una alternativa para la preparación de los adolescentes en su vida sexual y familiar.

Y para demostrar cómo el esfuerzo y amor pueden salvar a la juventud y a la adolescencia hasta de los estigmas de la naturaleza, la psicóloga Marylín Figueroa compartió su investigación sobre la preparación de los jóvenes con retraso mental para la vida adulta independiente.

Explicó que mediante talleres a los familiares y a quienes padecen esta discapacidad se ha logrado insertar a estas personas a una vida social activa, y convertirlos en seres alegres y dinámicos que sueñan y participan.

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