El dengue asola región de las Américas

De los 114 vectores de transmisión existentes en el mundo hay 52 en nuestro país, entre ellos tres variedades de mosquitos capaces de generar enfermedades, junto con roedores y algunos tipos de caracoles, se dijo este lunes en la Mesa Redonda

Autor:

Mayte María Jiménez

Con un crecimiento de más de 30 veces en los últimos 50 años, el dengue continúa siendo una de las enfermedades contagiosas de mayor incidencia en la región de las Américas, aseguró el doctor Manuel Santín Peña, director Nacional de Epidemiología, del Ministerio de Salud Pública (Minsap).

En una comparecencia en el espacio informativo de la Mesa Redonda de este lunes, el especialista informó que la amenaza de este virus es permanente, pues cada año lo padecen entre 50 y 100 millones de personas, de ellos 500 000 lo sufren de forma grave y 25 000 mueren.

Solo en las Américas —donde circulan los cuatro serotipos de la enfermedad— hay un contagio de 2,3 millones de personas. En este caso Cuba está en un permanente peligro por la circulación de viajeros, comentó.

A propósito de la celebración del Día Mundial de la Salud, el espacio televisivo se dedicó a las enfermedades transmitidas por los vectores, algunas emergentes y otras que reemergen en países y zonas donde antes no existían.

El doctor Santín alertó sobre la influencia del cambio climático en el incremento de la aparición de estas enfermedades, no solo en los países subdesarrollados, sino también en los desarrollados, con el dengue como una de las principales.

A este se suman otros padecimientos como el paludismo, una de las más mortíferas, que en Cuba está controlado; así como la malaria, presente de forma endémica en 21 países de la región.

El especialista advirtió sobre la presencia en diez naciones del Caribe de la chikungunya, una enfermedad con brotes masivos en Asia y África, transmitida por los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, ambos presentes en Cuba.

De ahí que el riesgo de que pueda aparecer en la Isla es mayor, por lo cual es preciso extremar las medidas de control y prevención, apuntó.

Explicó que esta es una enfermedad similar al dengue. Conocida también como la fiebre chikungunya, se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares. Otros signos y síntomas frecuentes son dolores musculares y de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. Los dolores articulares suelen ser muy debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.

Durante el espacio informativo, el doctor Reynaldo Rufín, director nacional de Vectores, del Minsap, indicó que actualmente los retos de Cuba son grandes en materia de prevención y control de estas enfermedades.

Dijo que de los 114 vectores de transmisión existentes en el mundo hay 52 en nuestro país, entre ellos tres variedades de mosquitos capaces de generar enfermedades, junto con roedores y algunos tipos de caracoles.

Comentó en torno al fuerte trabajo para evitar la transmisión y entrada de enfermedades a Cuba por las fronteras, con acciones de alto control.

Informó que en el transcurso de 2013 y en lo que va de 2014 se detectaron 129 pacientes con enfermedades de riesgo en el control de fronteras.

Además, en el país se ha diseñado un programa de prevención y control integral, que implica sistemas de atención a aquellas zonas de riesgo, en los lugares donde está la mayor concentración de personas.

Significó que Cuba dispone de un programa de cobertura universal único en el continente. Aquí se establece un sistema de control y revisión a las viviendas y centros laborales y estudiantiles que llega cada 22 días a las zonas de riesgo, y cada 44 en el resto.

Este programa integral no solo implica el control de los mosquitos, sino de todos los vectores, como los roedores, precisó.

«Este es un programa concebido para realizar acciones durante todo el año, con un enfoque preventivo, y no una campaña ante los brotes», advirtió.

La doctora Carilda Peña García llamó la atención sobre la responsabilidad ciudadana en el control e higiene de los desechos, prácticas que no son privativas de las ciudades.

Insistimos en la necesidad de que en el interior de la vivienda exista un control riguroso, pues desde allí se pueden generar los vectores, señaló.

En tanto, la doctora Rosaida Ochoa, directora de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades, alertó que muchas veces las personas no tienen percepción de riesgo.

Precisó que en ello incide la falta de información, pero también la conducta personal, desde los códigos de la responsabilidad individual, colectiva, hasta las acciones del Sistema de Salud Pública.

Enfatizó en la importancia del autocuidado y el autofocal, en el caso del dengue, pues entre el 60 y el 80 por ciento de los casos se asocian a irresponsabilidades de las personas.

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