Más que retadores del fuego

Un singular equipo de atletas granmenses, jóvenes que en realidad se preparan para salvar vidas humanas, representa a Cuba en la V conferencia Internacional de Bomberos, que se  celebra por estos días en La Habana

Autor:

Mailenys Oliva Ferrales

BAYAMO, Granma.—Si se les viera sin sus uniformes pocos sospecharían que tras esos cuerpos delgados y rostros tan jóvenes habitan muchachos arropados con «verdadero valor».

Muchos de ellos apenas rozan los 20 años de edad y sin embargo, se saben cardinales en una misión que aunque altruista en ocasiones pasa desapercibida.

«Las personas piensan que ingresar a un Cuerpo de Bomberos es un privilegio, cuando en realidad implica mucha entrega, sacrificio, disciplina y valor para desafiar cualquier eventualidad. Esas son cualidades que se tienen en cuenta para seleccionar a los jóvenes que pasan su Servicio Militar Activo (SMA) en nuestras unidades», explica Yuniersy Torres, quien es primer técnico de rescate en la provincia y entrenador de un equipo de bisoños bomberos.

«Como parte de nuestro quehacer formamos anualmente un equipo conformado por bomberos profesionales y soldados del Servicio, quienes compiten en técnicas como extinción del fuego, rescate y salvamento, escalamiento y otras.

«Las habilidades más intensas las asumen los profesionales, mientras que los soldados defienden técnicas que le sirven de premisa por si quisieran ser bomberos», añade Torres.

Con más de 10 años en los primeros lugares de los eventos de zona y en el 2013 galardonados como campeones nacionales, los atletas granmenses tiene la responsabilidad de representar a Cuba en la V Conferencia Internacional de Bomberos que se efectuará en La Habana este mes de junio.

Compuesto por 6 jóvenes soldados del Comando provincial y 4 bomberos del territorio especializados en diferentes técnicas, el singular equipo se prepara durante largas jornadas para demostrar a representantes de Rusia, Venezuela, Nicaragua y de otros países que asistirán a la cita, las habilidades prácticas de los bomberos cubanos.

Algunos detalles sobre este proceso preparativo previo al certamen y otros encantos, peligros y noblezas que encierra la profesión fueron revelados a JR por sus protagonistas.

Experiencias de un comando 

Según comenta el niquereño de 19 años Dariel Cruz, uno de los miembros del equipo con mayor responsabilidad a cargo, la habilidad que le corresponde defender es el asalto a la torre con una escalera, cuyo récord en el país es de 15,09 segundos. «En los entrenamientos yo he marcado 14,54 segundos, pero el reto es lograrlo durante la exhibición», agrega este joven ya convencido de querer ser bombero.

La agilidad es otra de las características inherentes a esta profesión. Bien lo sabe el novato Mauro Suárez ahora que cumple uno de sus sueños: estar dentro de un Comando.

«Tengo solo 4 meses de haberme incorporado al Servicio en el Comando y fui electo para formar parte del equipo por mi rapidez y óptima condición física en la carrera de los 100 metros. Aquí la preparación es intensa y agotadora, pero como nos gusta lo que hacemos, muchas veces después de las 6 de la tarde y en el tiempo libre seguimos practicando».

Así construyen su cotidiano entrenamiento estos jóvenes soldados, quienes bajo la tutela del primer oficial Torres, aprenden algo más que técnicas y habilidades de bomberos, aprenden también, a enamorarse de esta altruista profesión.

«Por lo general a los bomberos nos asocian con los incendios, pero nuestro objeto social tiene un horizonte mucho más amplio. Desastres naturales, hechos destructivos ocasionados por el hombre, accidentes y otros sucesos son también contextos para los que estamos preparados.

«Por eso le enseñamos a nuestros soldados, muchos de los cuales al concluir su Servicio anhelan ser bomberos, que cada experiencia se traduce en un reto. Un ejemplo fue el que vivimos en medio del ciclón Ike cuando tuvimos que hacer un rescate de más de una treintena de personas en circunstancias inéditas porque nunca habíamos montado un helicóptero, y aún así lo hicimos y ni uno solo de los amenazados sufrió daños entonces», asegura Torres.

Como esta, cientos de historias engrandecen las vidas de estos hombres, que desde su infinita sencillez y en circunstancias complejas le han arrebatado, en no pocas ocasiones, una o varias personas a la muerte.

El joven Capitán Yurisnel Llorente, primer oficial de extinción en la provincia y también asesor del equipo, ha vivido muy de cerca varios de esos sucesos. A JR hace una de sus mayores confesiones este bombero de 34 años.

—Capitán a pesar del riguroso entrenamiento, ¿qué sucede cuando la campana avisa de una emergencia o una llamada de auxilio irrumpe con su cotidianidad dentro del Comando?

—Cada vez que suena una alarma te impresionas. No importa cuánto te hayas preparado para ese momento, siempre te impresionas porque sabes que está en peligro la vida de alguien y hasta tu propia vida está en riesgo.

«Y mentiría si dijera que en ese instante no se siente temor. Sí se siente, porque no sabes a lo que te vas a enfrentar. Pero todo ocurre en muy poco tiempo; enseguida te enfocas en tu misión y te alistas para cumplirla.

«Ya en el escenario todo es diferente y si ves que peligran vidas humanas o bienes materiales lo desafías todo para protegerlos, porque esa es nuestra razón de ser».

Este es el precepto que más allá del deporte defenderá el singular equipo de atletas granmenses, jóvenes que en realidad se preparan para salvar vidas humanas.

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