Ahora es cuando es

Comienza luego de que acaben las sesiones nacionales, y como siempre es tiempo de Congreso si se trata de hacer, lo importante es poner nombres y apellidos a cada planteamiento para que no haya tiempo de engavetar ideas

Autores:

Nelson García Santos
Yahily Hernández Porto
Roberto Díaz Martorell
Héctor Carballo Hechavarría
Susana Gómes Bugallo
Juan Morales Agüero
Luis Raúl Vázquez Muñoz
Adianez Fernández Izquierdo
Lisandra Gómez Guerra
Yunet López Ricardo
Dorelys Canivell Canal

Apenas ha comenzado la cita nacional del X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y ya hay planteamientos resueltos, porque los jóvenes saben que no hay mejor modo de hacer que haciendo. Y si la realidad dijo que más del 85 por ciento de las inquietudes surgidas en la etapa previa del debate tenían respuesta en la base o en el propio municipio, pues ¡a hacer se ha dicho!

Juventud Rebelde conversó con dirigentes juveniles de varias provincias y con miembros del Buró Nacional de la UJC para conocer el camino que han seguido las opiniones. ¿Y adivinen qué descubrió? Que ya hay hasta proyectos nacidos al calor del debate, como una prueba de que cuando se quiere, se puede. Y más si de jóvenes se trata…

Un ejemplo de ello es la iniciativa de Matanzas, que compartió con nuestro diario Joan Cabo Mijares, miembro del Buró Nacional de la UJC que preside la Comisión de Cultura y Recreación, la cual sesionará este sábado.

Según Cabo Mijares, una de las soluciones de mayor impacto es un gran proyecto audiovisual llamado Galaxia, inaugurado el 5 de julio en Matanzas, en un cine abandonado que se recuperó, y hoy es un proyecto cultural con tecnología, buena música, audiovisuales y una discoteca. Dispone además de terrazas para conversar y realizar tertulias literarias.

También en materia de recreación, sorprenden este verano los paquetes capitalinos de excursiones a Viñales y Varadero, que incluyen alimentación, transporte y la presencia de un historiador que cuenta sobre el lugar visitado.

Pero estos son solo ejemplos de lo que se está «cocinando» para que los jóvenes se recreen de modo sano y atractivo. Otras respuestas vinculadas al resto de los temas esenciales son las que comentaron a JR los primeros secretarios de la UJC de varias provincias del país.

Con nombre y apellidos

«Si tú me preguntas por dos ideas que hemos seguido a partir de las discusiones con vistas al Congreso, te digo que son involucrarnos en lo que le preocupa a nuestra gente y aprender a no convivir con los problemas». Así responde Maikel Pérez Valdés, primer secretario del Comité Provincial de la UJC en Ciego de Ávila, cuando vamos en busca de conocer su labor, y asegura que ahora en el Comité Provincial no se «casan» con los números. La UJC está más centrada en lo cualitativo y no en la cantidad, razona.

«Creo que esto es esencial para que la organización se haga más visible. Sé que el hecho de que los comités de base cumplan su papel, que se conviertan en el centro de la actividad política de la juventud, es algo mencionado a lo largo de los años y no se ha logrado del todo», reconoce.

¿Qué ha pasado después de la Asamblea Provincial?, se pregunta, y nos responde que los planteamientos están en manos de los organismos correspondientes, lo cual «no quiere decir que nos desentendamos de las preocupaciones».

Explica que un grupo importante corresponde al orden interno de la UJC, pero existen otros a los que les han puesto nombres y apellidos. Se trata de planteamientos concretos, no de problemas generales, aclara.

¿Qué pasará luego del Congreso? Habrá acciones que se aprobarán, pero las inquietudes no son estáticas, y debemos estar pegados a la base para escucharlas y darles cauce, asevera. Y comenta que la UJC en Ciego de Ávila ya trabaja por reforzar las guerrillas culturales en las zonas de difícil acceso, algo que se pidió con mucho énfasis.

Desde hace varios meses, la juventud espirituana parece un hervidero. En cada comité de base no se habla de otra cosa: muchas han sido las actividades en vísperas del X Congreso de la UJC. Conexiones necesarias, acciones productivas, análisis hacia el interior e iniciativas culturales impulsan el movimiento juvenil de la provincia.

Sin embargo, mucho queda por hacer, pues en cada uno de los espacios de diálogo se desnudaron para identificar fisuras que, en ocasiones, no permiten que la organización sea el principal impulsor de la Revolución. Isbel Reina Abreu, primer secretario de la UJC en Sancti Spíritus, comparte que en todos los intercambios se miró críticamente el funcionamiento de la organización.

«Reconocimos que debemos estar más motivados para convertirnos en la principal fuerza y lograr la calidad necesaria en cada uno de los procesos, fundamentalmente en la actualización del modelo económico», expresa.

También dedicaron espacios a la preparación ideológica y a buscar alternativas para lograr una recreación que se parezca al joven del siglo XXI, principalmente en las comunidades más alejadas. Ya han discutido con los organismos que apoyarán las misiones más urgentes. Dice Isbel que los diálogos han sido muy provechosos, hasta insertar preocupaciones en los planes de las instituciones.

¿Y hoy cómo anda la provincia?, le inquirimos. Y el joven dirigente afirma que muchos problemas se han solucionado desde los comités de base y se han explicado las respuestas y cómo se viabilizarán. «El combate continúa hasta que no logremos la eficiencia», asegura.

Para luego es tarde

«Si provechoso ha resultado el intercambio antes del Congreso, por todo el caudal de información que nos tributó acerca de las inquietudes, motivaciones o insatisfacciones de los jóvenes, la utilidad ha estado también en la gran motivación que nos ha dado para encauzarlas entre todos».

Así esboza Nayla Leyva Rodríguez, primera secretaria de la UJC en Holguín, el clima de trabajo que se respira entre el equipo que lidera, a pocas horas del comienzo de la cita joven.

El proceso orgánico desde el nivel de la base generó 3 764 planteamientos. En el interés por darles solución, lo importante es que logramos contar en esos mismos debates con una amplia participación de representantes de instituciones y empresas del territorio, precisa.

Explica que entre los métodos de trabajo destacan la discusión de cada problema en los consejos de dirección, los consejos administrativos municipales del Poder Popular o en los consejos populares donde tienen incidencia, con la presencia de representantes de la organización.

Leyva Rodríguez precisa que como fortaleza singular, la propia estructuración de la sociedad cubana, su sistema político y de gobierno, permiten disponer de los más diversos escenarios para una evaluación de tal naturaleza.

«Sobre lo que ya tiene algún tratamiento o se le encontró respuesta, se ha informado en los comités de base; pero también en centros de trabajo y comunidades. Todavía no son pocas las cosas que quedan por resolver, pero reconocemos que hay mucho entendimiento y la voluntad para lograrlo», subraya.

Luisney Bárzaga Pérez, primer secretario de la UJC en Mayabeque, comparte que su provincia también está enfrascada en respuestas. «Las principales inquietudes giran en torno al esparcimiento y el precio de las entradas a centros recreativos. También  sobre la necesidad de que los militantes posean sólida preparación política», refiere.

En Artemisa, José Carlos Martínez Lorenzo, primer secretario del Comité Provincial de la UJC, precisa que los debates definieron expectativas de vida de la juventud cubana y que muchos de los militantes trajeron consigo, además del problema, las vías de solución. «Cada territorio conformó una carpeta, y a medida que se solucionan, la lista disminuye», apunta.

«Más del 60 por ciento de los planteamientos tiene solución en el propio comité de base o en el municipio. En cuanto a los que dependen de administrativos, en cada uno de los espacios de debate participaron como invitados, conocieron cada inquietud y se comprometieron, con el apoyo de la juventud, a dar solución a estas inquietudes.

«De este modo, han encontrado salida muchas de las preocupaciones juveniles que en ocasiones hubieran podido eliminarse con más diálogo en los centros de trabajo, al informar a la vanguardia joven sobre cada transformación e involucrándolos en las tareas.

«Aunque quedan planteamientos sin solucionar, pues algunos no dependen de las instancias municipales ni provinciales, sino que van hasta un nivel superior, es válido destacar la atención a cada criterio y el chequeo sistemático para depurar problemas que laceran el funcionamiento de la organización, y llegar al Congreso, más que con preocupaciones, con soluciones», expresa.

Y se suma al criterio de que este ha sido un Congreso diferente, que ha durado meses y ha sido el más masivo de todos, pues militantes y no militantes han dado sus impresiones. «Ha sido y es el Congreso de todas las voces, y ha hecho que la juventud suene más alto en Cuba y se sienta no solo como el futuro de esta Revolución, sino también como el presente», sentencia.

No llegar al nivel superior

La estrategia de la UJC en Isla de la Juventud para gestionar soluciones a las inquietudes de los jóvenes pineros cuenta con el respaldo de las autoridades, pero precisa de mayor sensibilidad de los directivos. Este es el parecer de los jóvenes que en ese territorio lideran la organización.

Yulexis Cruz Pico, primera secretaria de la organización pinera, siente que persisten insensibilidades en algunos directivos, «por la demora en acercarse a nosotros, aun cuando tienen en sus manos la relatoría de los planteamientos que les concierne», expone.

«Cuando culminó el proceso de asambleas en abril, se distribuyeron los planteamientos por entidades, organismos, organizaciones y sectores; en mayo se hizo oficial mediante el envío a cada instancia de una carta con las inquietudes, y solo Educación y la empresa Geominera han respondido.

«El proceso de gestión está organizado, y a finales de julio realizaremos reuniones para dar respuestas a esos planteamientos; en agosto iniciaremos con el sector obrero y en septiembre con Educación, donde milita el porcentaje más alto de los jóvenes», acota Yulexis Cruz. No obstante, destaca que muchas autoridades del territorio han estado «al pie del cañón» junto a los jóvenes, por lo que deben terminar el año con casi todas las inquietudes solucionadas.

Desde Pinar del Río, Ronald Hidalgo Rivera, primer secretario de la UJC allí, cuenta que los planteamientos se clasificaron y a algunos se les dio tratamiento y respuesta en las asambleas de las organizaciones de base. Otros, precisa, tenían una implicación directa con el Buró Municipal de la UJC, fueron evaluados en las asambleas de cada territorio y se clasificaron a partir del nivel de complejidad.

«Lo más importante que se ha logrado es la participación más dinámica de los militantes, en función de consolidar la organización y entregar al Partido una militancia mejor preparada y más comprometida con el proceso revolucionario cubano», destaca el dirigente, y pondera entre lo mejor que ha ocurrido el fortalecimiento del sector     campesino.

En Camagüey, la UJC recibió 718 planteamientos: 58 requieren tratamiento desde las direcciones y estructuras de los ministerios del país, 88 dependen de la gestión e integración de los diferentes factores e instituciones de la provincia, y el resto van en la gestión de la base.

Ello lo explica Yoandrys Ruiz Villalón (Yolo), primer secretario del Comité Provincial de la UJC, quien razona que esto evidencia que la mayor insatisfacción de los jóvenes agramontinos está en su entorno. Del debate surgió un sistema de trabajo de búsqueda de respuestas a las insatisfacciones, detalla, y resalta que el análisis ocurre también en la dirección del Partido y el Gobierno.

El planteamiento más reiterado, relacionado con el modo en que se recrean los jóvenes, no ha caído en saco roto, arguye el dirigente, pues la provincia revierte esta insatisfacción desde sus inversiones. Ello se evidencia en la apertura del verano con el rescate, reparación y construcción capital de centros para la recreación, insiste.

Otra de las insatisfacciones más generalizadas en Camagüey, expone Ruiz Villalón, fue el elevado precio de las reservaciones del campismo, cuestión que no depende del territorio, aunque desde allí se trabaje por transformarlas en instalaciones de calidad. Mucho se habló también de la Resolución 17 y los diferentes sistemas de pago, y de si ha sido aplicada correctamente en sus centros de trabajo.

«El futuro dependerá de cómo seamos capaces de darles solución a los problemas. No se puede esperar por un proceso asambleario, sino que debemos convertir esta experiencia en un sistema permanente de trabajo que permita el seguimiento a estas inquietudes y a las que surjan en la cotidianidad. No olvidemos que el problema de un joven puede ser el de muchos, y si lo solucionamos, no solo gana la UJC en credibilidad y confianza, sino el prestigio de la Revolución», manifiesta.

Todo tiene solución

Con la energía y pasión que caracteriza a la juventud, llegaron los delegados a construir mejor su futuro. Foto: Abel Rojas Barallobre

Más de 5 000 planteamientos hubo entre la juventud de Las Tunas, asegura Karen González, primer secretario de la UJC en esa provincia, quien afirma que casi todos tienen solución a nivel de centros, comités de base o municipios.

Se hizo hincapié en el trabajo de la cultura como arma para enfrentar la subversión enemiga y el rol que desempeña esa labor cultural en el rescate de la historia local, comenta Karen, y adelanta que se prevé integrar a los proyectos recreativos las rutas históricas municipales.

Otros sectores que generaron preocupaciones fueron la atención a los jóvenes productores, los desmovilizados de las FAR y su acceso al arrendamiento de tierras y créditos bancarios, la ubicación laboral de los graduados, la continuidad de estudios y la alternativa de las escuelas de oficios, resume. Asegura que muchos de esos planteamientos se han resuelto y otros están en proceso, «pero la provincia irá al Congreso con la convicción de que todos son susceptibles de tener solución».

En Villa Clara, comenta Yasser Hurtado Chinea, primer secretario de la UJC en la provincia, que cada planteamiento retrata el diálogo diverso que caracterizó a las asambleas previas. «No exagero al afirmar que se habló de todo para exponer lo que empaña o da brillo en el verbo filoso y perspicaz de los militantes y de otros fuera de la organización. Lo planteado nunca estuvo engavetado, sino que se le ha dado seguimiento a fin de resolver los problemas», argumenta.

Subraya que más del 79 por ciento de los señalamientos pueden solucionarse en el centro de trabajo y estudio, y que una mayoría no depende de recursos materiales, sino de una eficaz organización. Se han resuelto muchas deficiencias, comenta, y apunta que ahora la UJC participa en los diseños de recreación para hacer valer los intereses juveniles.

Hurtado Chinea enfatiza en que ese resultado ha sido posible por el sistema de trabajo, que analiza las soluciones en cada consejo de dirección con los secretarios de la UJC. Para él, una de las cuestiones importantes es involucrar a los jóvenes en la solución de los inconvenientes.

¿Qué pasa «allá arriba»?

Si hubiera que señalar lo que más se cuestionó la juventud participante en cada debate, lo principal sería la capacidad de la organización para resolver cada asunto, su alcance para combinar expectativas y realización.

De ello da cuenta Joan Abel Palmero, miembro del Buró Nacional de la UJC que atiende la esfera organizacional. Apunta que eso sigue siendo lo más retador, pues se plantearon inquietudes que no dependen de la UJC, sino de instituciones, pero si la exigencia y entusiasmo de los militantes logran la respuesta, entonces habrá impacto.

Ya son realidades algunas cuestiones como el uso más efectivo de las nuevas tecnologías para posicionar a la organización en las redes sociales, la reincorporación de la UJC a ciertas comisiones que definen su encargo estatal, así como la participación más activa desde el espacio de cada joven.

Vamos a tratar de que todos los años, previo al 4 de Abril, haya un encuentro como la Conexión necesaria, que sirva para debatir sin límites. Entonces repasaremos lo logrado y lo pendiente, considera, y agrega que se revalúa el sistema de atender el estado de opinión de los jóvenes para hacerlo más competente, pues «para que una organización sea creíble debe laborar con su membresía y que esta sienta que hay un trabajo detrás de sus preocupaciones legítimas».

Sobre el proceso actual señala que se han hecho encuentros con 13 organismos y con el Partido, sobre todo en temas cuya solución depende del nivel nacional. Pero el 85 por ciento de los asuntos está en la capacidad del centro de lograr un secretario general idóneo, empático, competente, resolutivo, propositivo, y tenemos que buscarlo porque casi siempre se relega esa posibilidad al último que llega, comenta. Apunta que en ese tránsito no natural de liberar responsabilidades se pierde liderazgo y capacidad.

Sobre la recreación y la cultura, además de las iniciativas locales que enunciamos al principio de estas líneas, Joan Cabo Mijares, miembro del Buró Nacional de la UJC, añade que más del 50 por ciento de los planteamientos de la base se han resuelto allí mismo.

Otra de las propuestas al Congreso, según Cabo Mijares, es la de crear una red de campamentos de verano para que todas las provincias de Cuba escojan lugares adonde los jóvenes accedan y tengan un programa de actividades recreativas, culturales, de superación personal o visitas a lugares de interés histórico o económico.

Julio Gómez Casanova, miembro del Buró Nacional de la UJC y encargado del trabajo con los jóvenes obreros, arguye que los ministerios relacionados tienen cada planteamiento hecho en el proceso de debate y que han emitido respuestas positivas e interesantes.

Adelanta que en el Ministerio de la Agricultura, donde se reunieron con el Ministro, los viceministros y los directores de los grupos, hicieron un resumen de cómo les darán tratamiento a las preocupaciones principales, aunque no dependa solo de la voluntad y la decisión, sino de recursos materiales que están tratando de emplear, con la inclusión en los presupuestos de las empresas.

Por su parte, Susely Morfa González, segunda secretaria del Comité Nacional de la UJC, habla de que en lo referente a la defensa de la Patria y el compromiso de la nueva generación con la Revolución, se ha debatido sobre el empleo de las redes sociales, acceso a Internet, corrupción e ilegalidades, consumo de sustancias tóxicas y psicofármacos y tareas de los jóvenes con las FAR y el Minint.

Estos temas generaron más de 1 180 planteamientos en la discusión del documento base de la organización; los principales se relacionaron con la necesidad de preparación desde cada realidad. Se ha hecho un trabajo de despacho con los diferentes ministerios y dirigentes juveniles de instituciones, y se trabaja en propuestas, comenta Morfa.

El Ministerio de Educación tiene ideas tentadoras para acercar más a los jóvenes  a la historia como realizar videos sobre lugares   muy distantes que pueden ser recreados de modo atractivo, adelanta la joven dirigente. Sostiene que se han creado grupos con los jóvenes que estudian Medicina, para que lleguen a las comunidades o centros educativos y conversen sobre el consumo de psicofármacos y otras sustancias nocivas.

Leyra Sánchez Valdivia, al frente de las transformaciones educacionales en la UJC nacional, expresa que la Comisión de Trabajo que atiende estos temas, ha considerado también otros planteamientos que se relacionan con ministerios involucrados en este quehacer.

Hubo más de mil planteamientos que mostraron el curso de las preocupaciones, relacionadas fundamentalmente con la formación vocacional, la práctica preprofesional, la ubicación laboral, la calidad del proceso docente educativo, participación en la confección de los planes de estudio, atención a los recursos materiales y las relaciones entre las organizaciones estudiantiles y la UJC, puntualiza.

A partir de ahí, participamos en los consejos de dirección de ministerios vinculados y compartimos criterios. Se tomaron acuerdos para lograr agendas comunes de trabajo y ello nos ha ayudado a puntualizar modos de llevar el debate y sondear las políticas que se deben trazar, explica.

Pero este proceso, más allá de ser un fin, representa una nueva etapa de trabajo, en la que debemos ser consecuentes con lo que ha surgido en los debates. Con los ministerios ha habido seriedad y respeto, y ello es una estrategia que es importante mantener para que no solo sea posible en etapa de Congreso, porque el pensamiento no se circunscribe a procesos, y tenemos que estar conectados con lo que queremos hacer. Aunque hayamos consensuado algunos temas, al Congreso le corresponden las propuestas, reflexiona.

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