Educación cubana: se busca un nuevo paradigma

Adecuaciones y flexibilizaciones parecen ser las claves de las profundas transformaciones que apuestan por cimentar una formación más integral, atractiva y participativa, con un mayor vínculo social

 

 

Autor:

Margarita Barrios

Flexibilizar puede ser una palabra que crea confusión. Por ello no es casual que en los últimos años, cuando en Cuba ese término pasó a acompañar muchas de las radicales transformaciones que tienen lugar en el campo educacional, se le diera una clara definición.

La flexibilización en el sistema educacional del archipiélago no implica bajo ningún concepto bajar el rigor o buscar acomodamiento, sino propiciar que la escuela sea más moderna, atractiva, y tenga capacidad de responder a las exigencias de la Cuba que se adentra en los desafíos del siglo XXI.

La puntualización vino, entre otras autoridades y especialistas, mientras se preparaba el curso escolar 2014-2015, de Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político del Partido y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y quien durante años ha tenido entre sus responsabilidades públicas la atención de este sector clave para el desarrollo de la nación.

«El paradigma que estamos tratando de buscar, entre todos, es el de combinar contenidos curriculares en una sesión con otras actividades en la otra, y todo esto con un sistema de evaluación parcial y final que garantice que el estudiante se apropie de los contenidos fundamentales que debemos defender y también adquiera la destreza de la vida cotidiana», indicó.

«Que los contenidos que aprenda en una sesión, los complemente en la otra con la visita a museos, clases de computación, idiomas, con los instructores de arte en la promoción de cultura, y se incluya también la práctica del deporte escolar, la educación laboral, actividades sociales y comunitarias. Si se hace con creatividad se logrará una formación más integral, atractiva y participativa, con una mayor vinculación social», enfatizó.

De lo que se trata es de lograr una dinámica diferente en el proceso docente-educativo, para que se desarrollen la creatividad y la iniciativa, y que permita mayor atención a lo singular y a las diferencias. Ese es el objetivo de las llamadas flexibilizaciones o adecuaciones, que dos cursos escolares atrás se convirtieron en guía y meta de las escuelas de la enseñanza general en nuestro país.

Uno de los objetivos de las adecuaciones es dar solución a problemas del sistema educacional, como propiciar mayor tiempo libre a los docentes para su superación, lo cual debe influir en un mejor aprendizaje de los estudiantes.

Además, favorecer una más adecuada relación familia-escuela-comunidad, con consejos de escuela vinculados directamente al quehacer escolar, y con el apoyo de todos los factores del entorno, para coadyuvar a que el centro no sea solo un transmisor de conocimientos, sino un formador de conceptos, ideas, ética y principios acordes con nuestra sociedad socialista y basados en nuestras tradiciones.

Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, en un encuentro con la prensa, fue precisa al afirmar que el objetivo es darle libertad a la dirección de los centros escolares para que adecuen el horario escolar a sus necesidades. De esa manera, los turnos dedicados al deporte, la computación, idiomas, biblioteca, que son impartidos por otros especialistas, dejan espacio para que los docentes tengan tiempo libre, se preparen.

«Junto a la familia, las organizaciones, los organismos, trabajaremos para que la escuela sea más atractiva y todo contribuya a la formación integral de los estudiantes», añadió.

Igualmente refirió la titular de Educación que se retomaron las Escuelas de Educación Familiar. «Todavía hay lugares donde no se diferencian de la reunión de padres, y lo que estamos planteando es un espacio de intercambio, para debatir sobre temas que sean importantes para la escuela y para la familia.

«El consejo de escuela es un apoyo, es el espacio para el contacto con los padres, para que hagan recomendaciones y críticas. No es para pedir recursos —aunque sabemos que a veces no alcanzan los que se entregan por parte del Ministerio a la escuela—, ni es tampoco para organizar la fiesta de fin de curso, sino para dialogar, conocer opiniones y resolver los problemas que pueden afectar la buena marcha del curso».

Al referirse a las concepciones pedagógicas con las cuales debe trabajar la escuela cubana, la Ministra puntualizó que el maestro no solo debe enseñar letras y ciencias, en su trabajo se incluye fomentar en los estudiantes valores éticos, estéticos y patrióticos, así como propiciar una correcta formación vocacional.

«Esta máxima debe convertirse en realidad, para que la sociedad reconozca a los centros escolares y a sus docentes como ejemplos y modelos de actuación social», argumentó.

Sin embargo, ¿son todas las escuelas el lugar más importante de la comunidad, en vínculo con el entorno y la familia, para lograr esa formación integral a la cual se aspira?

A veces falta creatividad de los claustros y directivos, y el apoyo de la familia y otros factores de la comunidad. En otras ocasiones la escasez de docentes o de especialistas compromete el tiempo libre para la superación de los maestros. Camino por andar queda mucho, pero ese es, sin duda, el sendero.

Formar bien a los maestros

La falta de docentes y la formación heterogénea del claustro inciden de manera negativa en la calidad de la clase. Por ello, los ministerios de Educación y Educación Superior realizan nuevas propuestas para la formación y superación de maestros y profesores, y ofrecen facilidades para que los jóvenes se inclinen por seguir el rumbo del magisterio.

Variadas propuestas tienen hoy los estudiantes que decidan inclinarse por la docencia. Una de ellas es para los que culminan el noveno grado, quienes tienen como opción de continuidad de estudios matricular en las escuelas pedagógicas, que existen en todas las provincias del país y donde se forman como maestros para las enseñanzas preescolar, especial y primaria, así como inglés para este último nivel de enseñanza.

Han transcurrido cinco cursos escolares desde que el país reabrió esos centros, hoy son 23 en total, y cuentan con amplias matrículas. El plan de estudio es de cuatro años, y los estudiantes pueden, una vez graduados, continuar niveles superiores y alcanzar la licenciatura mientras trabajan en las aulas.

Estos jóvenes reciben una sólida formación pedagógica, acompañada de períodos de práctica guiada en las escuelas, además de cursar las asignaturas correspondientes al bachillerato. La presencia de los egresados en los centros escolares ya se hace sentir (este año ocurrirá la tercera graduación) en grados que son cimiento fundamental en la escuela cubana.

Ellos, los más jóvenes, junto a los jubilados reincorporados gracias a ofertas llamativas para su regreso a la escuela, y un alto número de licenciados, todos con posibilidades de continuar su superación a través del posgrado, incluso realizar maestrías en Educación, conforman el amplio espectro docente de la escuela cubana.

Continuar trabajando en su capacitación y propiciar con el apoyo de todos que se sientan a gusto en su trabajo, es fundamental para lograr estabilidad en los claustros, factor importante para la calidad.

El plan de plazas para el ingreso a la universidad en el próximo curso escolar es de 77 124 capacidades, de ellas 31 289 son pedagógicas. La vasta oferta de estas especialidades se repite cada año y se corresponde con las necesidades del país. Si bien el interés por este tipo de especialidad ha ido en aumento, también es cierto que no todas las plazas se cubren.

Se ha informado, además, que a partir del próximo curso escolar las carreras pedagógicas serán de cuatro años, los futuros profesores se prepararán en una sola especialidad y no en dos asignaturas como ocurría en los últimos años, y se darán facilidades a los ganadores de concursos de conocimientos y graduados de las escuelas pedagógicas para el ingreso directo a estas carreras, es decir, sin realizar pruebas de ingreso.

Todo ello contribuirá a que poco a poco se supere la falta de educadores, y entonces estará más cerca la posibilidad de lograr una escuela más atractiva, que propicie una alta calidad educativa.

Organizar la red escolar

El regreso de los institutos preuniversitarios a las ciudades, con lo cual disminuyó el número de alumnos becados, de igual forma la reorganización de las escuelas rurales con la realización de concentrados, fueron pasos arriesgados y necesarios que propiciaron el ahorro de recursos, sin detrimento del acceso de todos los niños y jóvenes a la enseñanza.

Una visita realizada por Juventud Rebelde al lomerío del Escambray cienfueguero permitió conocer cómo se puso en práctica la nueva experiencia.

La escuela primaria rural Alfredo Salas Blanco forma parte de una «ruta», que incluye dos primarias más, la Rigoberto Pérez Leiva y la Eduardo García Delgado. En total tienen 64 alumnos y 22 docentes.

Debido a que las matrículas son pequeñas, las tres escuelas comparten los maestros especialistas en inglés, computación, sicopedagogía y educación física. Cuentan con un transporte escolar que los ayuda a llevar adelante este novedoso sistema de organización escolar, y que permite transportar a los alumnos que viven más lejos.

Mientras, las universidades dieron pasos para un cambio en su organización. La integración de los centros de altos estudios por provincias ha sido un camino que marcó pautas en los últimos cursos escolares. La experiencia comenzó en Artemisa y Mayabeque, y hoy solo resta La Habana por culminar el procedimiento.

En conferencia de prensa, el Doctor Gil Ramón González, viceministro de Educación Superior, expuso cuando se iniciaba el proceso de integración, que el objetivo no era sumar instituciones, sino el diseño y puesta en marcha de una nueva universidad, con un carácter más multidisciplinario y con matrículas superiores.

«Además, la parte logística también será diferente, manifestó, pues tendrá distintos campus bajo una misma dirección. Cada provincia diseña su propia universidad, porque debe parecerse al territorio donde está.

«Más allá de que esta integración tiene el objetivo de ahorrar recursos materiales y financieros, tiene dos orientaciones muy importantes: elevar la calidad y ser más pertinente. Estará bajo la dirección de un solo organismo, que es el Ministerio de Educación Superior, pero tendrá más organismos que demandan de ella, por lo tanto, su función social será más amplia».

La vindicación de la enseñanza técnica

Un reto que debió asumir la educación cubana fue la disminución de las matrículas de preuniversitario, pues esos centros están destinados a aquellos estudiantes que tienen interés en continuar estudios superiores, y la ampliación del ingreso a la Enseñanza Técnica Profesional (ETP), en la que el joven se prepara para comenzar a trabajar de manera inmediata, aunque no se desdeña la posibilidad de que continúe superándose.

Eugenio González Pérez, director nacional de la ETP, declaró a JR que hoy la enseñanza politécnica es la más masiva del país. «Este curso escolar trabaja con cien especialidades, 46 de ellas de obreros calificados y el resto de técnicos medios; hay matriculados 156 000 estudiantes, más de 78 000 de nuevo ingreso.

«Su misión es prepararlos, de conjunto con los organismos de producción y servicios, como la fuerza de trabajo calificada que demanda la economía del país.

«La tendencia en los próximos años, precisó, será reducir las especialidades para formar a los jóvenes con un perfil más amplio, lo cual les permitirá que al graduarse tengan más opciones de empleo».

Una de las innovaciones en la ETP es la creación de las aulas anexas en los centros de producción y servicios, en la que los especialistas ponen en contacto a los estudiantes con las técnicas y tecnologías más avanzadas en el país, lo cual propicia que adquieran la destreza necesaria para que al graduarse puedan desempeñar con éxito su labor.

Por su parte, la enseñanza preuniversitaria tiene entre sus principales retos lograr que todos sus alumnos se presenten a los exámenes de ingreso y accedan a la Educación Superior. En ese empeño realizan adecuaciones como parte del proceso de perfeccionamiento en el Sistema Nacional de Enseñanza.

En conferencia de prensa, Rolando Rodríguez Royero, director nacional de Preuniversitario, expresó que cada día el preuniversitario debe parecerse más en su sistema de estudio a la universidad y preparar a los estudiantes y a su familia para asumir esa etapa educacional.

Educación superior

La realización de exámenes de ingreso para la Educación Superior marcó un antes y un después. Si bien la calidad de quienes llegaban a las aulas universitarias era superior, comprometió el acceso para quienes aspiran a los cursos por encuentros —antes cursos para trabajadores—, pues en su mayoría llevan un mayor tiempo desvinculados de los estudios y les resulta más difícil aprobar los requerimientos de las pruebas.

Por ello Rodolfo Alarcón Ortiz, ministro de Educación Superior, anunció recientemente que a partir de este curso escolar, para el ingreso a las carreras que se ofertan en la Educación a Distancia y del Curso por Encuentros, los interesados no tendrán que realizar pruebas de ingreso, pero esos contenidos de Matemática, Español e Historia de Cuba se incluirán durante el primer año de la carrera.

«En caso de que, aclaró, haya más estudiantes que plazas, cada universidad decidirá cómo seleccionarlos, pero no por exámenes de ingreso.

«En estos momentos hay necesidad de profesionales en los territorios y no se cubren las plazas por la barrera que constituyen esos exámenes para personas que llevan años sin estudiar. Por lo tanto, para alumnos diferentes, ingreso diferente», argumentó.

Por otra parte, anunció que se prepara un nuevo modelo de Educación a Distancia, basado en una pedagogía moderna y con la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Otro paso necesario es que, para recibir su título de licenciado, todo estudiante deberá dominar el idioma inglés en la categoría de usuario independiente.

La universidad cubana tiene que adecuarse a los nuevos tiempos y a las necesidades del país, subrayó el Ministro, y en este sentido refirió que las carreras deben tener un perfil amplio, pues la especialización se realizará luego a través del posgrado.

«Tomando esta norma como generalidad, puede reducirse el tiempo de estudios, lo cual es beneficioso para el estudiante y también para el país».

Alarcón Ortiz dijo que hay ocupaciones laborales en las que hoy está ubicado un profesional subutilizado. Por ello se creará un eslabón intermedio, denominado carreras no profesionales, que se cursarán en dos años o dos años y medio, y a las cuales accederán jóvenes con el duodécimo grado aprobado.

«Es un nivel intermedio entre el medio superior y la universidad. Se comenzará en los territorios donde más se necesiten y en las especialidades que hagan falta, y luego se irá ajustando».

Una biblioteca pedagógica

El portal Cubaeduca contiene todos los materiales que en materia de informática se han elaborado para la escuela cubana, dedicados a los docentes, la familia y los estudiantes. El Doctor Iván Barreto Gelles, director general de la Empresa de Informática y Medios Audiovisuales del Ministerio de Educación (Cinesoft), destacó a Juventud Rebelde que desde hace dos años tienen al Cubaeduca en versión portable, para las escuelas que no poseen conexión.

«Están todos los contenidos que necesita el maestro: preparación metodológica, clases preparadas desde cuarto grado hasta los repasos para el ingreso a la Educación Superior, con un nivel de desarrollo pedagógico que le permite elaborar su actividad. No es que imprima el plan de clases, sino que le sirva de modelo, de guía.

«Para los alumnos hay actividades prácticas que abarcan el contenido de todas las asignaturas, y para la familia consejos y actividades para apoyar al niño en su desempeño escolar».

Iván Barreto esclareció que Cinesoft está trabajando en la elaboración de una biblioteca pedagógica, que contiene tesis de maestría y doctorado, temas de didáctica y pedagogía, muchos videos didácticos e información científica, todos materiales que puedan ayudar al profesor, no solo en su autopreparación, sino a hacer más atractivas sus clases.

Visitas virtuales a museos y sitios de interés cultural o histórico están en manos de los estudiantes gracias al trabajo de Cinesoft. Estas propuestas se suman a las colecciones de software Multisaber, Navegante y Futuro, juegos didácticos y de lógicas, los materiales audiovisuales de corte metodológico para la enseñanza de cada una de las asignaturas en los diferentes niveles de educación, videoclases para la secundaria básica y documentales didácticos de distintas áreas del conocimiento.

Sin duda, un aporte fundamental a la escuela moderna son las nuevas tecnologías, que bien utilizadas, como apoyo a la clase, pueden ser de un valor fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El sistema general de enseñanza y la Educación Superior requieren de un constante perfeccionamiento, pues no pueden estar alejados de la realidad del país y de las características de los niños y jóvenes para quienes trabajan. Dependerá entonces del esfuerzo de todos, con la guía científica-pedagógica de quienes llevan las riendas, lograr que cada día sean más pertinentes para alcanzar la excelencia.

La integración no es sumar instituciones, sino el diseño y puesta en marcha de una nueva universidad, con un carácter más multidisciplinario y con matrículas superiores. Foto: Abel Rojas Barallobre

Los más jóvenes, junto a los jubilados reincorporados y un alto número de licenciados, conforman el amplio espectro docente de la escuela cubana. Foto: Abel Rojas Barallobre

Educación para todos con objetivos cumplidos

Cuba fue la única nación de América Latina y el Caribe que consiguió cumplir la totalidad de los objetivos de Educación para todos en el período 2000-2015, indica el Informe de Seguimiento a esas metas, dado a conocer por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

A nivel global, refiere el informe, solo un tercio de los países alcanzaron esos objetivos, mientras el mundo debe reconocer con tristeza que si bien hay avances, 58 millones de niños y niñas no asisten a la escuela, y otros cien millones no terminan la enseñanza primaria. Los más marginados de los sistemas educativos son los pobres y las mujeres.

Los objetivos de Educación para todos son seis: extender y mejorar la atención y educación a la primera infancia, universalizar la enseñanza primaria, garantizar que los jóvenes y adultos tengan iguales oportunidades de acceso al aprendizaje y la adquisición de competencias para la vida diaria, lograr una reducción del 50 por ciento de los niveles de analfabetismo de la población adulta, suprimir la disparidad entre hombres y mujeres, y mejorar la calidad de la enseñanza.

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