Cuando el silencio se transformó en sonrisas (+ Video)

Trabajadores de Juventud Rebelde y la Editora Abril vivieron un amanecer de canciones, alegrías y lecciones de vida, en su visita a pacientes de la sala de Onco-Cirugía Pediátrica del hospital capitalino William Soler

Autor:

Aileen Infante Vigil-Escalera

Cuando son niños quienes te regalan una lección de vida, una demostración suprema de voluntad, una sonrisa en medio del padecimiento, te das cuenta de que siempre es posible renacer...

Así pudo experimentarlo parte del colectivo de nuestro diario, durante una visita realizada este martes al Servicio de Onco-Cirugía Pediátrica del capitalino Hospital Infantil William Soler, una iniciativa del comité de base de la UJC en el periódico, con la que ni el cercano horario de almuerzo ni los exámenes médicos recién realizados a algunos impidieron la alegría de los pequeños ante las canciones, improvisaciones, golosinas y obsequios de los trabajadores de JR y la Editora Abril.

Fue la pionerita Shassteline Ruth Mouriño González, del coro Cascabelito, la primera en animar con su voz la mañana, en la que no faltaron, además, versos de nuestra joven periodista Yunet López Ricardo, quien a petición de los presentes hilvanó estrofas que agasajaron al personal médico encargado de los muchachos y sacaron los colores a más de un adolescente intranquilo por regresar a casa.

Leonel, Yunior, Leosdanis, Carlos, Marcel, Rayco y la pequeñita Mayli Paula comparten la sala 7-A de la institución médica, que acoge a pacientes de todo el país aquejados de lesiones sólidas como linfomas, neuroblastomas, lesiones de hueso y tumores de riñón, hígado y corazón. Allí cuentan con el equipamiento, los medicamentos y el personal médico y de enfermería capacitado para atender las especificidades de cada paciente, pero ninguno sería efectivo sin momentos como estos, aseguró la doctora Caridad Verdecia Cañizares, jefa del Servicio.

Nuestra visita duró solo unos minutos y fue poco lo que pudimos compartir con estos pequeñines tan inquietos y ocurrentes, pero nada se compara con la satisfacción de haberles propiciado unos instantes de distracción, unas sonrisas en medio del silencio.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.