Haciéndole honor a la recreación sana

En la beca del Instituto Politécnico de Informática José Gregorio Martínez, los estudiantes pueden extraerle el mejor provecho físico y espiritual al tiempo libre

Autor:

Julio Martínez Molina

Ana M. Quesada, estudiante de primer año. CIENFUEGOS.— En el Instituto Politécnico de Informática José Gregorio Martínez, de esta ciudad, existe lo que sin vacilación puede definirse como un ejemplo modélico de lo que debe ser la recreación sana en una beca.

Los 743 futuros bachilleres técnicos medios informáticos del centro tienen abierto un surtido de opciones que destaca tanto por la variedad, como por la forma organizada con que se desarrolla y el equilibrio con que se proyecta al estudiante.

Aquí nada se impone, pues el alumno, a libre elección, determina qué desea hacer durante su tiempo libre, siempre a partir de propuestas que, a la vez que sirven de solaz o aliciente espiritual, pueden transmitirles conocimientos o contribuir a su preparación física.

Erick Utrera, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) en el politécnico, enumera el abanico de proposiciones que se le sugiere al alumnado, en lo fundamental, la noche del miércoles, concebida como la de recreación en la semana.

«Son proyectadas películas de reciente estreno; existe un área con música grabada que gusta mucho a algunos jóvenes; contamos con un salón de juegos pasivos...», ejemplifica Erick.

Lo respalda Yenideilys Pérez, secretaria general de la UJC, quien habla sobre la cancha para juegos deportivos: «Acuden todos quienes desean ejercitar sus músculos y desperezar el cuerpo de tanta silla.

«En coordinación con el profesor de Educación Física, los muchachos que pertenecen a equipos de fútbol, basquet, voleibol, pelota y otras disciplinas, pueden practicar su modalidad respectiva durante el tiempo destinado a la recreación».

Erick Utrera, el presidente de la FEEM. La estudiante de primer año, Ana María Quesada, se refiere al uso en ese momento de las bibliotecas y los laboratorios de computación, los cuales permanecen abiertos; por ejemplo, ella y algunas de sus compañeritas de aula consultan literatura juvenil o revisan la intranet.

En el laboratorio indagamos en relación con temáticas que nos interesan o despiertan nuestra curiosidad, sin que necesariamente estén relacionadas con las clases, añade Ana María.

Yenideilys y Erick aseguran que los estudiantes se dispersan bastante a la hora de la recreación; muchos sostienen fraternales torneos deportivos, otros lo entablan frente al tablero de ajedrez: tanto que a veces no alcanzan los tableros, me dice uno de sus practicantes enfrascado en difícil partida.

Los émulos de Leinier Domínguez también disponen de la variante del juego en el ordenador; a algunos les gusta experimentar con la máquina, pero la mayoría lo prefieren «de hombre a hombre, fichas mediante», opinan Mayrelys y Alejandro, dos alumnos de tercer año.

El director del centro, Rodolfo García, destaca también el hecho de que el plantel cuenta con dos canales internos de televisión, que permiten la proyección —los miércoles de recreación y a lo largo de la semana— de filmes y seriales televisivos que se graban y luego exhiben.

A juicio de los alumnos, en el teatro aprecian los filmes con más tranquilidad, aunque otros lo hacen en las aulas, e incluso solicitan a los técnicos del nodo televisivo cintas nacionales o internacionales que les ayudan a complementar contenidos recibidos en ciertas asignaturas.

Como confirman a este periodista los profesores, técnicos de laboratorio, directivos y alumnado en general, lo cierto es que nadie, pero ni uno solo de los educandos se queda sin recrearse.

La esencia del éxito de esta recreación la resume Erick, el presidente de la FEEM, «es de una forma sana de verdad, periodista, haciéndole honor a la palabra. Porque poco puede haber que te distraiga más y a la vez te reporte mayor provecho que el deporte, la música, el baile, el cine, la literatura y la aplicación de la ciencia y la tecnología».

Desarrollo informático

El Politécnico José Gregorio Martínez ya graduó este año a 274 alumnos del Programa de Informática de la Batalla de Ideas, a lo que se unen otras dos graduaciones precedentes, de 455 y 565 estudiantes. Además del curso regular de bachiller técnico medio informático, la escuela imparte especializaciones en diversos campos aplicados a su perfil lectivo. Dentro de su claustro de 175 profesores, en el curso que comienza en septiembre ya tendrá en su nómina a 20 ingenieros graduados de la UCI, además de seis másters en Tecnología de Informática y las Comunicaciones, adiestrados por el Instituto Superior Pedagógico de Cienfuegos. Los alumnos del politécnico tienen a su disposición 346 máquinas, de las que pueden hacer uso en cualquiera de las 24 horas del día. Cada año la demanda de interesados en estudiar en las aulas de este pilar del desarrollo informático resulta mayor.

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