Las claves del éxito del campeón Cienfuegos

 Isla de la Juventud logró su mejor actuación en el Campeonato nacional de fútbol 

Autor:

Raiko Martín

El elenco de esta provincia del centro-sur cubano no parece impresionante, pero de conjunto mostró un fútbol de velocidad, toque, y muy a la ofensiva

Había una vez una Isla con un excelente torneo de fútbol, ganado por el mejor equipo. Así pudiera comenzar la feliz historia de la edición 94 del certamen cubano, pero entonces carecería, desde su mismo comienzo, de los matices que hacen más interesante cualquier narración.

En honor a la verdad, el pasado domingo concluyó un buen campeonato, lleno de intensas jornadas y peleado de principio a fin, sobre todo durante el segmento clasificatorio. Hasta el último partido de esa fase, jugado a destiempo como algunos otros suspendidos por el paso de los huracanes, no quedó definido el grupo de los ocho candidatos a la corona. Y eso aportó el suspenso.

Que un «histórico» como Pinar del Río quedara al margen de la disputa del cetro, y que el combativo Isla de la Juventud avanzara por primera vez a la fase de cuartos de final, son pruebas de la evolución dentro del torneo.

Tal vez ayudó cierta «especulación» en los finales, pero cada quien recogió los frutos de sus méritos a lo largo del calendario regular, y quedó demostrado que depender del desempeño de otros no es el mejor camino para el éxito. Así lo constataron Villa Clara, Ciudad de La Habana o Cienfuegos, que vieron sin sobresaltos cómo otros subían y bajaban del tren hacia la postemporada.

En contraste con el buen sabor que dejó la rivalidad en la recién concluida contienda, algunos desajustes en la transportación de los equipos hacia las sedes atentaron contra un mejor desarrollo del torneo. Más allá de las afectaciones ciclónicas, las tardanzas o inasistencias de los equipos alteraron increíblemente el calendario.

Otros temas, como el arbitraje y el estado de las canchas, no cobraron esta vez un elevado protagonismo, pero sin dudas son aspectos que siguen teniendo lunares. A pesar de tantos esfuerzos, los huecos, desniveles y escasez de césped todavía atentan contra el virtuosismo de nuestros futbolistas, quienes siguen llegando con lagunas técnicas a nuestro torneo de máximo nivel.

Tras el obligado descanso, dentro de algunos meses volverá a moverse el balón por todo el país, y puede ser una nueva oportunidad para hacer «rodar» algunas de estas deudas pendientes.

Al César, lo que le toca

Si no es tan difícil llegar como mantenerse, el fútbol cienfueguero pasó con calificaciones de sobresaliente su examen más complicado. Hace un año dio la clarinada sin ser favorito, y durante el recién concluido torneo soportó muy bien el peso de la corona, durante una eliminatoria bastante regular, y mejor le fue en la final. Allí solo tuvo un «bache» en la visita a Camagüey.

Sobre el césped, el elenco sureño no parece impresionante. No cuenta con portentos físicos y prevalece mucha juventud. Pero de conjunto practicaron un fútbol de velocidad, toque, y sobre todo, siempre en busca del arco rival.

Sobrevivieron a las eliminatorias como segundos de su grupo, detrás del formidable paso del «Expreso» villaclareño, que nunca caminó bien cuando se midió con sus vecinos.

Las mayores virtudes de Cienfuegos siempre estuvieron de media cancha hacia arriba. Vidaurrutia, Abreu, Pez, Mesa, Cerdeira y compañía fueron los pilares de este equipo, que tuvo en los buenos oficios del experimentado central Mario Pedraza y el joven portero Danny Quintero sus garantías defensivas.

Otros de sus méritos fue crecerse en los partidos cruciales y sacarle «lascas» a sus presentaciones como local. Apenas dos rivales —Sancti Spíritus y Pinar— pudieron salir contentos del Luis Pérez Lozano sureño, donde la afición casi empuja a los suyos contra la portería rival.

Gracias a ello eliminaron a los peligrosos agramontinos, pues el triunfo 2-0 en la ida permitió que el providencial gol de Vidaurrutia abriera el camino hasta la final, pese a caer en la tierra de los tinajones. Lo mismo hicieron frente a los multilaureados villaclareños, quienes apenas pudieron salvar un empate en el último partido, después de cuatro duelos particulares.

¿Tiene Cienfuegos el mejor equipo? Si se compara hombre por hombre, posición por posición, pudieran surgir las dudas, pero la suma es incuestionable. Y eso, en esta historia, mereció un trofeo como premio.

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