Cuando la vergüenza puede más que una medalla

La dupla antillana, que tuvo una muy buena semifinal, no pudo cruzar entre los tres primeros puestos de la fase decisiva

Autor:

Juventud Rebelde

«Una vez más el clima no nos ayudó. El viento a favor ayer y en contra hoy. Discúlpame compadre, no podremos ser la portada hoy», fueron las sinceras palabras de vergüenza deportiva que dijo a JR el canoísta espirituano Serguey Torres, tras no poder incluirse, junto a su compañero cienfueguero Jorge Fernando Dayán, en el podio de premiación del C2 a 1000 metros de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

La dupla antillana, que tuvo una muy buena semifinal, no pudo cruzar entre los tres primeros puestos de la fase decisiva, al culminar sexta con registro de 3:48.133 minutos, en una prueba liderada por los titulares alemanes Jan Vandrey y Sebastian Brendel con crono de 3:43.192 minutos.

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