Escandalosa conspiración terroristas-SINA-mercenarios contra Cuba

Evidencias presentadas hoy en la conferencia de prensa sobre el tema que tuvo lugar en La Habana. Videos: 1, 2 y 3, 4, 5, 6, 7 Correos de la contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Denuncian vínculos terroristas en EE.UU. con mercenarios en Cuba Esta tarde, segunda parte de la Mesa Redonda La escandalosa conexión terroristas-mercenarios-gobierno de Estados Unidos

Autor:

Marina Menéndez Quintero

Personeros de la contrarrevolución en Cuba reciben dinero del terrorista Santiago Álvarez Fernández-Magriñá para acciones subversivas que atentan contra el orden, la seguridad y la estabilidad del país, en una conspiración que involucra a «fundaciones» de nueva data, con base en Miami, y tiene por intermediarios a funcionarios de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana incluyendo a su titular, Michael Pamrly.

Las principales evidencias de tales manejos fueron develados en la Mesa Redonda Informativa de este lunes, que presentó los correos electrónicos, videos, fotos, peritajes dactiloscópicos y otras pruebas cotejadas en la investigación que realizaron las autoridades de la Seguridad del Estado de Cuba, y que muestran a la cabecilla contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello como receptora del cuantioso dinero enviado por la Fundación Rescate Jurídico Inc,, liderada nada menos que por Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.

Una «conspiración sórdida», como la calificara el conductor de la Mesa, Randy Alonso, y de cuya gravedad se toma nota apenas se percibe al personaje suministrador del dinero: Magriñá, compinche de Posada Carriles y dueño de un alijo de armas que lo tenía en prisión, incluso, en el momento en que su confidente y amante, Carmen Machado, estableció contacto con Martha Beatriz. El mismo hombre que en conversación telefónica con un mercenario a sus órdenes e «infiltrado» en la Isla, sin saber que estaba siendo grabado, le «recomendó» el uso de dos laticas de C-4 para volar el cabaret Tropicana.

En video presentado en el programa, el coronel Adalberto Rabeiro García, jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales y Operacionales del MININT, explicó la decisión de adoptar un plan de medidas para establecer la veracidad de las primeras informaciones sobre el abastecimiento financiero que estaba llegando a los cabecillas de la contrarrevolución procedente del terrorista Magriñá, con el derecho que otorga a nuestras autoridades su deber de proteger a la sociedad cubana, y amparadas en nuestras leyes y las convenciones internacionales contra el terrorismo.

El resultado de las investigaciones permitió comprobar el flujo de dinero y establecer las vías, el modus operandi, las partidas, los términos enmascarados y la clandestinidad con que se ha efectuado la operación debido al comprometimiento que significan tales procedimientos, y su gravedad.

Igualmente, se estableció la participación de funcionarios de la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana como emisarios e intermediarios, recogiendo ese dinero que Álvarez entregaba a los contactos familiares de Martha Beatriz Roque en Miami.

Videos mostrados en el espacio televisivo permitieron demostrar también la presencia de Martha Beatriz en el cibercafé del hotel Comodoro, desde donde se comunicaba con esas personas en Miami.

Peritaje dactiloscópico, cámaras, testimonios de personas que la conocen e identificaron, la reproducción y en tiempo real del momento en que Roque establecía la comunicación con Miami por vía electrónica así co-mo la constancia gráfica de ese momento, entre otras diligencias, constituyen algunas de las pruebas irrebatibles, entre las muchas obtenidas en una investigación que, advirtió Rabeiro García, continúa.

Como resultado de esta parte del proceso investigativo, el peritaje criminalístico forense informático permitió demostrar de modo categórico, por un lado, la autenticidad de las comunicaciones electrónicas de Martha Beatriz, mediante las claves y tarjetas utilizadas, concluyó Rabeiro. Igualmente, se pudo apreciar y analizar el contenido de los mensajes, donde constan aspectos relacionados con el dinero tales como el monto de cada partida y los contactos de Martha Beatriz con el exterior. Entre esos remitentes aparece la dirección electrónica de Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.

Amparan la investigación, la ley de procedimiento penal de Cuba y el Decreto ley 199 sobre Seguridad Informática, así como la Convención de ONU contra el terrorismo, reforzada después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y, concretamente, su artículo Dos, donde se establece que comete delito quien por el medio que fuere provea de fondos para cometer actos que provoquen muerte o lesiones a civiles que no participen en hostilidades de un conflicto armado, y cuando el propósito sea intimidar u obligar a un gobierno a realizar un acto o abstenerse de hacerlo.

Según esa legislación, cada Estado adoptará las medidas necesarias, incluida la adopción de leyes internas, para asegurar que actos comprendidos en este Convenio no puedan justificarse, explicó Reynaldo Taladrid, periodista de la Televisión Cubana.

Pero, sobre todo, pesa el amplio y terrible expediente de Magriñá, acusado en un proceso penal que le ha sido abierto en nuestro país como organizador de la infiltración ocurrida por un punto de Villa Clara, en abril de 2001. Los mercenarios traían armas modernas, silenciadores, llegaron atacando a nuestras fuerzas guardafronteras y entre sus planes estaba el propósito de efectuar atentados, sabotajes y actos subversivos en nuestro país, recordó Rabeiro García.

Teniendo en cuenta sus acciones, Álvarez fue circulado con alerta roja por los organismos de INTERPOL y existe orden de detención y arresto en su contra por la Fiscalía de la República de Cuba, por atentar contra la seguridad de nuestro Estado.

«Todos estos elementos están a disposición de nuestro pueblo, para que conozca la verdad», enfatizó el coronel.

«El superior»

Santiago Álvarez Fernñandez-Magriñá, el terrorista que paga. La gravedad del asunto queda a la vista apenas cuando se conoce que el dinero proviene de un personaje conocido por esas actividades terroristas contra la Isla y, además, compinche de Luis Posada Carriles y financiero del Santrina que introdujo ilegalmente a este en EE.UU. Incluso, Magriñá estaba preso en el momento de que personeros de su fundación establecieran contacto con Martha Beatriz Roque.

No se concibe que las autoridades del FBI no ejercieran un control sobre el terrorista y sus cuentas bancarias, a pesar de que estaba detenido desde noviembre de 2005 por el arsenal de armas que le fuera ocupado, destacó Rabeiro.

Manuel Hevia, director del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado, completó la trayectoria de quien constituye otro más en la larga lista de terroristas enrolados por la CIA en su ejército contra Cuba.

Como otros de su generación, partió a Estados Unidos en 1959 y, reclutado por la Agencia Central de Inteligencia, recibió entrenamiento en sus campamentos en diversos países de la región. Su padre, Santiago Álvarez, fue esbirro de la tiranía de Fulgencio Batista. Su abuelo José dirigió la operación que terminó con el asesinato de Julio Antonio Mella en México, en enero de 1929, por orden del tirano Machado.

Álvarez Fernández-Magriñá asegura haber participado en operaciones clandestinas contra el pueblo cubano al sur de Cienfuegos y Trinidad, en acciones en Casilda y en el triste ataque pirata a Boca de Samá, en Banes, que dejó dos combatientes muertos y varios heridos, entre ellos, dos niñas, una de las cuales perdió un pie.

Miembro de los tenebrosos Comandos L, hizo más intensa su actividad terrorista contra Cuba a fines de los 90. Aunque no estuvo con Posada Carriles en el frustrado atentado contra Fidel y cientos de estudiantes y trabajadores en el Paraninfo de la Universidad de Panamá en el año 2000, sí fue uno de sus organizadores.

Con Posada Carriles preso por aquel intento de atentado, Magriñá dirigió infiltraciones armadas en Cuba en el año 2001. Una de ellas apresada en la costa norte de Villa Clara, tenía el objetivo de realizar sabotajes contra diversas instituciones.

Luego del bochornoso indulto concedido por la ex presidenta panameña Mireya Moscoso, que dejó libre a Posada Carriles y sus cómplices; Guillermo Novo Sampol, Pedro Remón y Gaspar Jiménez Escobedo, fue quien envió los aviones ejecutivos al aeropuerto de Tucumán, en la capital panameña, en agosto de 2004, para recogerlos. Y en el 2005, usó la embarcación Santrina para introducir ilegalmente en Miami a Luis Posada Carriles, de quien se ha convertido en defensor y benefactor.

Elemento clave de los vínculos entre el terrorismo contra Cuba y las administraciones estadounidenses, Santiago Álvarez Fernández-Magriñá fue detenido en noviembre de 2005 por las autoridades estadounidenses, al ocupársele un importante alijo de armas. Se negó a hablar, sin embargo, y se declaró inocente. Fue condenado a diez años de prisión por obstrucción a la justicia, pero la sentencia ha quedado en apenas diez meses.

En el caso que nos ocupa, Magriñá, como titular de la denominada Fundación Rescate Jurídico, es denominado en el lenguaje codificado de Martha Beatriz Roque y sus parientes de Miami como «el superior».

La fundación

Una búsqueda en Internet apelando a Google remite al Registro de Corporaciones del estado de Florida y allí aparece la denominada Fundación Rescate Jurídico Inc., afirmó Lázaro Barredo, director del periódico Granma, quien llamó la atención sobre el hecho de que la entidad está reconocida desde el 24 de junio de 2005, un mes y algunos días después de la detención de Posada Carriles y casi dos meses después de que Fidel denunciara que Santiago Álvarez, mediante otra fundación —la Carriles— había introducido a Posada de forma clandestina en Estados Unidos en el Santrina, y que las autoridades de Washington lo sabían, pero no lo reconocían.

Aunque, según se afirma en el registro, la Fundación Rescate Jurídico Inc. recibe una parte sustancial de su sustento de una entidad gubernamental o de la población en general, Barredo estimó que fue creada para tratar de mantener concentrados los fondos obtenidos para todo el costeo del proceso para la impunidad de Posada Carriles, que en ese momento estaba detenido.

Esta nueva Fundación daría cobertura para manejar tantos fondos.

Barredo recordó que desde los 70, la CIA creó entidades tales como empresas, líneas marítimas y aéreas, y cadenas de hoteles, para enmascarar el dinero dedicado por Washington a la subversión en Cuba.

Así nació con la administración de Ronald Reagan el proyecto Democracia en los años 80, y luego la Nacional Endowment of Democracy (NED), en lo que el investigador Manuel Hevia ha calificado como una nueva etapa de la Operación Mangosta.

Dinero para actividades subversivas que alimente la contrarrevolución, apuntó Lázaro, de modo de justificar una reacción agresiva, en cadena, del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.

Mediante distintas fundaciones, la CIA ha desviado fondos para similares actividades de operaciones encubiertas desde los años 80.

Los sábados, en el comodoro

Cumpliendo con el Artículo Dos de la Ley de Proceso Penal y el Decreto Ley 199 de Seguridad Informática, las autoridades cubanas solicitaron el código de acceso de la usuaria, Martha Beatriz Roque, que permitió obtener los mensajes donde constan sus vínculos con la Fundación Rescate Jurídico desde agosto del año 2006, explicó Taladrid.

Entonces, un mensaje firmado por Mayda Cardín, de la denominada Junta Patriótica Cubana en Miami, le da cuenta a Roque de la disposición de un grupo de abogados de EE.UU. de enviarle una «ayuda» ascendente a 1 500 dólares mensuales y cosas materiales.

Así empezó el intercambio de correos electrónicos y la nominación por Roque de su sobrino político, Juan Carlos Fuentes —esposo de su sobrina, María de los Ángeles Falcón— para que le hicieran llegar el dinero por su intermedio.

Posterior reunión de Falcón con Mayda y otra persona identificada como Carmen Machado, coordinadora financiera del Aventura Hospital y Medical Center de Miami, representante de la Fundación Rescate Jurídico y confidente y amante de Santiago Álvarez-Fernández Magriñá, concretaron el vínculo. Al tiempo que recibe el dinero, Falcón comunica a Martha Beatriz el pedido de Machado de que su tía política se pronuncie sobre la propuesta de calorizar el otorgamiento del Nobel de la Paz a las denominadas Damas de Blanco, que recientemente participaron en una video conferencia con W. Bush desde la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana.

Empiezan a utilizar un lenguaje de códigos que indica su conciencia de que ejecutan una transacción peligrosa por ilegal y sus fines arteros, donde el dinero es identificado como «el mango».

Ya en comunicación directa con Carmen Machado, Roque agradece «la gentileza» y sugiere el pedido de más cuando dice que «muchas cosas no se hacen por falta de recursos».

Carmen le pide enviar copias de los mensajes a Martha Cue, secretaria personal de Magriñá y titular de la Fundación Caribe, y a él mismo, a la dirección salvarezcorp@aol.com, a pesar de que estaba preso.

Como parte del lenguaje de códigos, cada billete de cien dólares es identificado como «una carta».

En el desglose del dinero se envían 1 500 dólares para Roque (15 cartas), 300 dólares para Elsa, de las Damas de Blanco (tres cartas), y 300 para otra persona.

Otros pruebas

Martha Beatriz Roque, la mercenaria, votó por su presidente Bush. Son cientos, quizá miles, de correos que demuestran la escandalosa conexión. Barredo subrayó tres elementos en ellos: la participación de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, el vínculo consciente de Martha Beatriz Roque Cabello con los terroristas, y el dinero, que es una constante.

De los primeros contactos para el dinero, puede conocerse por el e-mail enviado a Carmen Machado el 25 de septiembre donde afirma que «regularmente uso personas que van a Miami y vienen sin ningún problema. Sé que te darás cuenta de quiénes son. Creo que en muy breves días tendré a alguien paseando por allá»...

Esa preocupación permanente por recibir la paga, la reitera días después, el 6 de noviembre, al escribirle a su sobrino político: «Mi querido Juanca: Gracias a Dios que esto camina, porque la otra gente esta falsa todo lo que les da la gana; y aquí lo que hacemos necesita apoyo. Yo he pasado unos días negros, porque todavía nuestro amigo común no ha contactado conmigo».

Lázaro aclaró que el «amigo común» es el funcionario de la SINA, y comentó la evidente desesperación de la cabecilla contrarrevolucionaria por el dinero.

En esas ocasiones utiliza el Centro Liconln para las transmisiones, la oficina dispuesta por la SINA para todo el trabajo de estos grupos mercenarios, su estado mayor. Aunque en otras oportunidades Martha Beatriz Roque envía esa correspondencia digital desde el Business Center del Hotel Comodoro, como pudo verse en uno de los materiales de video presentados en la Mesa Redonda.

Se informó en el programa informativo de este lunes que en el día debe haber llegado a Miami el jefe de la Oficina de Intereses, Michael Parmly, el «correo», «el cartero», «la mula» usada por esta gente de la mafia, que ya tenía que entregarle otra partida de dinero a Martha Beatriz Roque.

Pero haciendo historia, continúa la lectura de los correos electrónicos intercambiados con Carmen Machado, donde a las claras se evidencia que Roque Cabello conocía perfectamente que el miembro de la Fundación Rescate Jurídico con quien trataba era Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.

Carmen Machado le asegura que «ese miembro» de esta Fundación, que recientemente aceptó una culpabilidad —se trata del juicio por el alijo de armas que le requisara el FBI—, «es tu eterno admirador y nuestra principal fuente de apoyo»... «Siempre está pendiente de lo que necesitas».

Respuesta de Martha Beatriz: «saluda a esa persona de mi parte, no tengo dudas de quien es, adelante, la democracia pronto estará en nuestro país». Es clara la aceptación de la mercenaria de los propósitos y métodos del terrorista.

Por supuesto, debe informar de lo que hace para poder seguir recibiendo financiamiento. Así en febrero de 2007, cuando ya son más estrechas las relaciones y la confianza, le dirige otro correo a «Carmita»: «Nosotros vamos a reunir a 75 bibliotecarios independientes de toda la Isla...». Entonces explica el «dilema» de viajar entre provincias, el dinero que cuesta, la necesidad de alojamiento y de comidas. «La ayuda será bienvenida, y haremos lo posible para que todos tengan algo».

De inmediato la respuesta para Martha Beatriz: «ya hablé con Mariíta y Juanca y están felices y los conoceré este fin de semana cuando le entregue tu ayuda. El amigo ya dio instrucciones para la ayuda aparte, la de siempre, el quería saber cuánto dinero de verdad necesitas para la reunión».

Este grupo del que se habla, ni eran bibliotecarios, ni eran independientes. La actividad la pagó un terrorista, preso por habérsele ocupado un alijo de armas, apuntó el panelista de la Mesa Redonda, quien especificó que esa actividad se realizó en la casa en Miramar de un diplomático, funcionario de la Oficina de Intereses.

Además del video mencionado que permite ver a Martha Beatriz Roque y una acompañante llegar al hotel Comodoro y conectarse por correo electrónico en el cibercafé de esa entidad turística, el análisis criminalístico realizado por la Seguridad cubana autentifica su presencia allí, mediante el peritaje dactiloscópico a sus huellas en el vaso que utilizara en esa ocasión.

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