Marcha en defensa de las misiones sociales en Venezuela

Unos 20 millones de venezolanos han sido beneficiados por las misiones sociales. La marcha sabatina en apoyo a las misiones sociales y la elección presidencial de Chávez, también fue un claro rechazo a las políticas neoliberales que aplicaría la derecha

Autor:

René Tamayo León

CARACAS.— Las misiones sociales son uno de los ejes de la Revolución venezolana, de su continuidad y del proyecto de socialismo bolivariano; es decir, el programa estratégico de Chávez y las mayorías populares que le acompañan.

La explícita tendencia hacia el socialismo —de acuerdo con las condiciones históricas en este país— se ha venido implementado desde los últimos años, y es la meta del próximo sexenio de mandato del líder bolivariano, de ganar —como todo indica— las presidenciales del 7 de octubre (7-O).

Unos 20 millones de venezolanos han sido beneficiados por las misiones sociales. No sorprendió que las calles de Caracas fueran abarrotadas este sábado por gente de todo del país, que marchó kilómetros desde la emblemática Plaza Venezuela hasta la central Plaza O´Leary.

El lema de la peregrinación fue Las misiones son del pueblo y están con Chávez. Hasta desde los pueblos llaneros más emblemáticos, cuna del criollismo y parte de la idiosincrasia local, llegó pueblo.

Son alrededor de una veintena las misiones emprendidas por la Revolución Bolivariana, desde la pionera Barrio Adentro, inaugurada en el sector de la salud a mediados de 2003, hasta las educativas, deportivas y culturales, entre otras.

La marcha sabatina en apoyo a las misiones sociales y la elección presidencial de Chávez, también fue un claro rechazo a las políticas neoliberales que aplicaría la derecha en el hipotético caso de triunfar el 7-O.

La Misión Barrio Adentro, por ejemplo, acumulaba más de 500 millones de consultas desde su inicio hasta mediados de 2012.

La Robinson permitió la alfabetización de casi 1 800 000 personas. La Ribas facilitó a más de un millón de ciudadanos alcanzar el bachillerato. La misión para estudios superiores, la Sucre, acumula una matrícula, entre graduados y estudiantes, superior a los 700 000 individuos —y de todas las edades.

También establecida en 2003, la Misión Alimentación, con su red de expendio Mercal y Pdval, ha beneficiado a unos 15 millones de venezolanos, quienes adquieren en ella cotidianamente artículos de primera necesidad a precios subsidiados.

Los más recientes programas, como las Grandes Misiones, favorecen a buena parte de la población, en especial a los sectores más vulnerables, que han sido, desde el inicio del gobierno de Chávez, su principal base.

En 1999, cuando el revolucionario llegó a Miraflores, la pobreza general se ubicaba en casi un 50 por ciento; hoy ha caído a menos de 26 por ciento y la pobreza extrema ahora se sitúa en siete por ciento. O sea, que aún queda bastante por hacer.

Este es el «piso duro», al decir de Chávez, que ahora se prevé «romper» con las Grandes Misiones, como el desarrollo del agro, de programas masivos de vivienda; atención a ancianos, mujeres, embarazadas, niños y personas con minusvalías en situación de vulnerabilidad; y la generación de más empleos.

Desde el punto de vista macroeconómico, las políticas de equidad y protección desarrolladas por el chavismo se manifiestan en una inversión social superior a los 500 000 millones de dólares, y su base son los enormes ingresos petroleros del país y que antes de 1999 engordaban los bolsillos de la oligarquía local y transnacional.

Según las autoridades, en la última década Venezuela ha invertido en el área social el 61 por ciento de los 770 000 millones de dólares que se han ingresado a las arcas del Estado.

Las misiones sociales son, así, parte del tránsito, a una estructura social incluyente y masiva, es decir hacia el socialismo. Lo saben las mayorías populares de Venezuela. Entonces, no extrañó que este sábado las calles de Caracas se desbordaran por las misiones y por Chávez.

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