Uh, ah, Chávez no se va

Autor:

Marina Menéndez Quintero

CARACAS.— La reedición de una reforma constitucional o la interposición de una enmienda que permita la reelección de Chávez están sobre el tapete, cuando tempranas amenazas contra conquistas de la Revolución en gobernaciones ganadas por opositores, levantan a la ciudadanía en defensa de lo que ya es suyo.

«No vamos a permitir que nos quiten los espacios del pueblo; hay que reforzar el socialismo desde los poderes comunales», aseguraban vecinos de Caracas este lunes, reeditando la efervescencia de la concentración que acompañó el domingo la toma de posesión de Jorge Rodríguez como alcalde del combativo y populoso municipio de Libertador.

Si asumen la «autorización» que les diera el presidente Hugo Chávez —motivado por las manifestaciones de confirmación que se suscitan—, las bases, como les permite la ley, podrían proponer que se vote otra vez el tema de la reelección.

«Doy mi autorización al PSUV y al pueblo para que inicien el debate y las acciones para lograr una enmienda constitucional y la reelección de un presidente de la República», concedió.

Veinticuatro horas después y a tenor con la repercusión que halló su pronunciamiento de la víspera, el líder venezolano precisó este lunes que la batalla por la enmienda constitucional debe ser para darle otro nocao a la oposición, y sugirió: «Si lo vamos a hacer, es ya: hoy arranca la ofensiva, la batalla por la enmienda constitucional», declaró.

Tales acontecimientos se suman a los llamados de los poderes comunales y del propio Chávez a respetar los logros de una década de proceso bolivariano: respuesta recurrente a hechos aislados, pero preocupantes, acaecidos en territorios ganados por candidatos de la oposición donde se ha intentado tomar o desalojar centros o sedes de algunas misiones sociales, según denuncias confirmadas por el propio Presidente.

Antes de nutrir la concentración de apoyo a Jorge Rodríguez, maestros de la capital desfilaron la víspera por la céntrica Avenida México hasta la sede del Ministerio de Educación Superior, enarbolando banderas y coreando consignas. «La gente lo sabe, y tiene razón: Misión Sucre, con la Revolución», gritaban los docentes.

«Venimos a apoyar la permanencia de las misiones sociales en todas las regiones», declaró a esta reportera uno de los manifestantes. Poco después, el nublado domingo caraqueño se coloreaba de rojo con marchas como aquellas que acudían a la cita con Chávez y Rodríguez en la Plaza Caracas.

En tanto el debate se abre en las comunidades, la primera reacción formal en torno a la reelección provino este lunes del joven Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En rueda de prensa, miembros de su directiva acogieron con satisfacción la posibilidad. «EL PSUV está indagando cuáles son los mecanismos a transitar para que se haga realidad», afirmó Héctor Navarro, quien manifestó igualmente la confianza del Partido en el pueblo.

En su alocución durante la ceremonia popular de asunción de Jorge Rodríguez, Chávez estimó el domingo que ahora sí obtendría mayoría el trámite, en alusión a diciembre del año pasado, cuando un proyecto de reforma constitucional no fue aprobado por escasa diferencia de votos.

El razonamiento del líder venezolano no debe sustentarse solo en apreciaciones cualitativas. Comparativamente con los votos obtenidos por el Sí a la reforma constitucional en 2007, las fuerzas bolivarianas obtuvieron el pasado 23 de noviembre un total de más de un millón de votos por encima, en tanto los representantes de la dividida oposición perdieron 500 000. Por otra parte, el PSUV se ha consolidado como la primera fuerza política del país —como lo demuestran los resultados de hace una semana— y sus engranajes están aceitados, calientes, y han demostrado su capacidad para funcionar.

Según manifestó Navarro en la sede del PSUV a primeras horas del día, todavía no se había precisado si la vía para abrir las puertas legales a la reelección sería una reforma constitucional como la del año pasado, o una enmienda.

«Estamos designando un equipo técnico para tal estudio», aseveró, y ratificó también que «como pueblo y como partido vamos a estar movilizados para que los beneficios que el pueblo ha obtenido, no se pierdan».

Mientras, se expande el apoyo al trámite para asegurar que pueda someterse al criterio popular la posibilidad de que el líder bolivariano prosiga al frente del proceso, como lo demostró el acto de asunción del gobernador de Aragua, el psuvista Rafael Isea, este lunes, en el Teatro de la Ópera, que descorrió las cortinas estremecido por las notas de una consigna: «Uh, ah, Chávez no se va».

Similares expresiones se reiteran en otras localidades, donde se ratifica la defensa de derechos como el acceso a los estudios medios y superiores, el disfrute gratuito de los servicios de salud, las casas de alimentación y de abuelos, y los mercales, plan que abastece con productos subvencionados a la ciudadanía, y que este propio fin de semana estuvo en más de un centenar de puntos de toda la nación protagonizando un «hallacazo socialista».

Alrededor de 5 200 toneladas de alimentos fueron vendidos a precios «solidarios», incluyendo los ingredientes de la tradicional «hallaca» (tamal) con que los venezolanos celebran la Navidad, para que hasta las mesas más pobres hagan honor a la fecha y disfruten el festejo. Eso es Revolución.

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