Los diferentes

Susana Gómes BugalloSusana Gómes Bugallo
12 de Julio del 2017 1:24:23 CDT

Cuando todos van en un sentido, ellos se mueven en otro. Si la gente comenta sobre algo, ellos no saben de qué se habla. A la dirección en que mira la mayoría, solo dedican la vista gorda. No es contradicción forzada. Simplemente no les interesa seguir la moda. Son ellos los dueños de su libertad y esclavos de sus pasiones. Los que no tienen que ponerse a tono, porque cantan su melodía propia. Los que parecen locos y están más cuerdos que nadie. Son mis amigos del parque en estas líneas. Pueden ser tus socios de la escuela en las palabras tuyas. Que levante la mano el que no tenga un colega de esa estirpe.

Voy caminando por las calles de mi pueblo. El parque está reventando de muchachas y muchachos que se ufanan de sus nuevas adquisiciones. A una le regalaron los tacones que añoraba, el otro tiene la cadena que quería hace semanas, aquellos comparan ropas y marcas. En la glorieta se está hablando de carros; cerca de una esquina la competencia es de motos; por el otro costado un grupo ostenta celulares; en la acera del frente, la marca y la cantidad de la cerveza que se toma es archivada para determinar estatus…

En el bar que nadie visita, casi al cruzar la calle, mi amigo me brinda un café. Sabe que hay un grupo en la plaza, pero no irá. No soporta el reguetón, me dice, como si hubiese acabado de conocerlo. Sé que tampoco le gusta que el precio de la entrada sea de 40 pesos. La discoteca está «halando» gente, observamos con la taza del néctar de los dioses todavía en la mano. No nos agradan los tumultos, recordamos. Tampoco es muy agradable pagar 50 pesos para entrar a escuchar «música».

El parque se sigue quedando vacío. Mis amigos se quedan dueños del silencio. Alguien saca el tesoro de la noche: un pepino plástico con buen vino, del que hace el vecino, el padre, el socio, del que vale diez pesos la botella. Todos celebramos. «¡A quien no le guste, el café de El Nury está bueno, caballero!», incitamos con optimismo. Siempre hay opciones. Y guitarras. Una tiene percheros en las cuerdas, otra soporta una herida con un peculiar trozo de esparadrapo..., pero no hay canciones que se resistan a nuestra «bomba».

Allá va la gente tras el reguetón. Allá va la gente al ritmo de lo que más manda. Ellos, nosotros, los diferentes, mis amigos... nos quedaremos aquí haciendo los mismos chistes, cantando las mismas canciones, pasándola igual de bien. ¿Qué de malo tiene ser original? Tal vez hayamos salvado a muchos de las mayorías. A aquellos que tenían la opción de seguir la farándula y prefirieron convertirse en raros, haciendo del swing del corazón la mejor de las modas.

Optaron por ser esta especie inverosímil de joven que no tiene para alardear ni se preocupa por eso tampoco. Que prefiere hacer lo que le gusta, aunque el pago no alcance ni para la diversión de los sábados. Que tiene otros dones secretos, como el haberse leído un buen libro o cantar como nadie el más clásico de los boleros, la canción más complicada de la trova o el estribillo más protestón del hip hop. También hacer un buen chiste, de los bobos, que son los más inteligentes, los que no necesitan a un negro, un homosexual o una mujer para burlarse.

Esta tribu que nunca va a extinguirse sabe dejar con la boca abierta a algún engreído acomodado, mientras «el pasma’o ese le tumba la jevita». Así piensan los que calculan en monedas. Mis amigos, los que sienten en abrazos, saben que la muchacha se enamoró de quien supo llegar a ella. Tal vez sus amigas no la entiendan. Y la miren de largo mientras se acomodan del brazo de quien le compra lo que ella quiere. Pero con los diferentes no hay embarque. Cuando te acercas, eres suyo para siempre.

Ellos sabrán cuidarte, acompañarte y quererte como nadie. Porque ese es su mayor arte: el de la amistad incondicional, que es la más barata, pero la de más valor.

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    1. 1

      R GC - 12 de Julio del 2017 8:29:07 CDT

      Susana, esto ha sido especial, gracias, qué bueno que existe la tribu de los diferentes.

    2. 2

      Aram Joao Mestre León - 12 de Julio del 2017 11:44:24 CDT

      Me gustó mucho este artículo. Me incluyo en el grupo de ¨los diferentes¨, no escucho reguetón (un género que Shakira ha defendido en su último disco a capa y espada) ni vivo para ostentar marcas de ropas, ni celulares última generación, soy una persona no una tienda ambulante.

    3. 3

      Maye - 12 de Julio del 2017 15:44:43 CDT

      Estimada Susana: Leerte es encontrar valores que suelen pasar por alto entre aquellos que no son “diferentes”. Es un orgullo descubrir a jóvenes así de talentosos; capaces de transmitir sensibilidad y marcar pautas socioculturales en el contexto actual. Que sigas creciendo de ese modo. Mis respetos y admiración hacia tu trabajo y actuación. Es, también, un gusto inmenso sentirme reflejada en tus palabras, aun cuando ya no formo parte de esa juventud que encanta los parques con guitarras y sonrisas. Pocas veces me refiero a una persona con el calificativo de “diferente”, y cuando lo hago, comprendo que ese adjetivo simboliza para mí un grupo de valores que de muchas maneras, escasean en la actualidad. Es un cumplido que los demás, los “normales”, utilizan como motivo de burla. A veces, cuando no encajamos, nos sentimos fuera de lugar sin comprender que somos así por naturaleza auténtica y que no podemos amoldarnos a la mayoría, porque somos, gustosa y conscientemente distintos al mundo que nos rodea. Cada tiempo debe ser respetado y no podemos vivir en el pasado, pero, qué delicioso resulta ver a los jóvenes alimentarse de esencias genuinas y duraderas. Por eso me encanta haber sido diferente, seguir siéndolo aún. Disfruto la cara de asombro cuando saludo o respondo con amabilidad; cuando no me diluyo en banalidades o espejismos materiales, cuando me siento humana. Y sufro infinitamente esos momentos en los que flaqueo y casi en el borde del precipicio postmodernista (respetando también sus bondades), tomo aire, me detengo, y retorno mi camino hacia la tan necesitada “diferencia”.

    4. 4

      dany - 12 de Julio del 2017 16:02:34 CDT

      Hola muy bueno el artículo, de verdad que me siento incluido en el grupo de los diferentes, y para que conste raros son para mi los que disfrutan de música de tan mal gusto como el Palón Divino, que tanto suena

    5. 5

      victor ramos - 12 de Julio del 2017 18:24:04 CDT

      que importan las escaseces si tenemos reportajes tan humanos en el periódico.

    6. 6

      ulises - 13 de Julio del 2017 9:23:23 CDT

      Excelente articulo, tienes otro miembro del club de los diferentes.

    7. 7

      Michael - 13 de Julio del 2017 10:19:40 CDT

      Hola, Susana. Excelente artículo. Es interesante como este y otros semejantes, hacen del periódico J. R. casi un espacio literario, más que informativo. Hace mucho que lo he notado, y como yo, muchos más. Y aunque por lo general leo la prensa completa (máxime con las bondades de la prensa digital a través de Intranet) espero siempre con ansias este tipo de crónicas. Hay un detalle curioso (es algo que he vivido en los de mi generación) y tiene que ver con el futuro de los “diferentes”. Al menos los de mi época, casi todos llegamos a convertirnos en “alguien”, a ser útiles en ramas muy específicas en lo concerniente al desempeño laboral y social. No es que haya vidas ordinarias, por así decirlo, pero hay algunas más exclusivas que otras; hay maneras de vivir y crear que no están al alcance de todos, y estas, muchas veces, tienen su origen (como tú dices) en esa fotografía que guardamos con agrado en la memoria, donde hay un parque, una guitarra, y unos amigos que se tienen unos a otros, en ese pequeño (e inmenso) espacio que les va a durar para siempre.

    8. 8

      Mirely - 13 de Julio del 2017 17:27:28 CDT

      Bello artículo, me gustó mucho, y me remontó a aquellos tiempos inolvidables de guitarras y parques....y magníficos amigos....

    9. 9

      yosleisy - 14 de Julio del 2017 8:10:24 CDT

      Precioso comentario Susana, no hay en la vida cosa mas importante que la sencillez, la humildad y la mistad por encima de todas las cosas materiales, !felicidades!

    10. 10

      JOSE - 14 de Julio del 2017 13:13:09 CDT

      SALVE, SUSANA!!!! LOS VIEJOS DIFERENTES (A MUCHA HONRA)TE SALUDAMOS!!!

    11. 11

      mandy - 14 de Julio del 2017 15:28:28 CDT

      Luchemos por sentir…la poesía de la vida Luchemos por vivir…la verdad de cada instante Sintamos el placer…de respirar, de olernos y querernos Digamos MIERDA, COJONES, FLOR, PRIMAVERA, OLA y más… Intentemos el beso y el abrazo, la caricia a cada instante Olvidemos lo perfecto y rindámosle honras al pecado Dejemos la tristeza del silencio o del miedo Pongamos siempre la duda, pero sin temor a lo cierto Mandemos al carajo lo mediocre y volemos Rompamos el silencio con mirada limpia o transparente Vivamos nuestro tiempo sin pasado y sin futuro Amemos los colores de lo incierto, seamos diversos Cultivemos la mente para ser libres ahora…y siempre Estamos vivos Yo …soy poeta…y tú…. Te pareces tanto a la poesía!!! Hace un tiempo caminaba por la arena en la playa Rancho Luna de Cienfuegos y un muchacho de unos 20 años me felicitó por andar acompañado por una chica "unica" (a mi criterio ella tenía mal caracter, pero él estaba enamorado), el chico salió del agua para mostrar su cuerpo muy bien definido muscularmente de esos que gustan tanto a hombres como mujeres, y me dijo: "Yo soy anormal, y ella no se ha dado cuenta; no me hace caso por este cuerpo tan elegante que tengo, por la moto en la que ando y por la ropa que visto; no se ha dado cuenta que cuando dejo a mi novia en su casa me pongo a escuchar música clasica o a tocar guitarra con junto a mis amigos, que me paso mucho rato solo viviendo una puesta de sol o un amanecer frente al mar; no se ha dado cuenta que me paso horas leyendo o escribiendo alguna poesía. Felicidades a usted señor por poder contar con la compañía de ella, parece que su edad ya madura le ayuda a lucir todo lo anormal que ella no ve en mi". Sencillamente lo abracé y le dije: Gracias por tus palabras, que feliz me hace encontrar a mis 45 un chico tan ANORMAL como yo. Lo que no pude conocer fue si ella entendió algo respecto a nuestra ANORMALIDAD. Gracias Susana por regalarnos un espacio y un tiempo a los diferentes o ANORMALES. Gracias.

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