Monederos del futuro - Informática

Monederos del futuro

Los sistemas de pago a través de teléfonos móviles están ganando terreno en el mundo y su uso comienza a generalizarse como una forma de transacción electrónica confiable, económica y rápida

Autor:

Amaury E. del Valle

El reguero de monedas en el bolsillo, los arrugados billetes que a veces sin querer se rompen, incluso las tarjetas de banco o de crédito para quienes las tienen, todo ello podría ser muy pronto cosa del pasado, al menos en las naciones más desarrolladas.

No es una exageración; apenas en la década de los 80 fue que comenzaron a extenderse las tarjetas magnéticas como forma de pago, y en el comercio de este grupo de países son hoy una imagen recurrente.

Esta semana Google podría haberle dado un nuevo giro de tuerca a la historia de los pagos electrónicos con la presentación de su Google Wallet o monedero electrónico para teléfonos móviles, con lo cual estos se convierten en una verdadera billetera virtual.

El sistema, que permitirá hacer disímiles pagos sin necesidad de tener dinero físico y solo portando un celular, por el momento solo está instalado en los móviles Nexus S 4G, o sea, de cuarta generación.

Con la aplicación, que se puede descargar gratuitamente e instalar en el teléfono inteligente, se podrían sustituir otros métodos anteriores como tarjetas de crédito, cupones y recibos; y permitirá además de pagar, también ahorrar dinero usando la tecnología Near Field Communication (NFC).

Esa utilidad hace posible que en aquellos lugares que dispongan de un receptor de esta técnica, se realicen transacciones con la misma seguridad que con una tarjeta de crédito, y a su vez permite a los vendedores identificar a quien compra y aplicar descuentos especiales y promociones.

El nuevo monedero virtual, en fin, reduce los tiempos de compra, aumenta la seguridad, facilita los pagos y especialmente unifica todas las actividades comerciales de la persona en un solo y único dispositivo: el celular.

¿Tarjeta de móvil para las compras?

Desde hace algún tiempo se han estado probando en el mundo diferentes métodos de pago electrónico usando el móvil como mecanismo fundamental para ello, y aunque su éxito ha sido variable, cada vez se han ido extendiendo más.

El anuncio del Google Wallet está antecedido de otros proyectos de pago por teléfono muy recientes, como el emprendido por la empresa Isis, en Salt Lake City, Estados Unidos, que pretendía que esta ciudad se convirtiera en la primera del mundo donde el teléfono móvil fuera tan útil como el dinero en efectivo.

También en España, entidades bancarias y de telecomunicaciones como La Caixa, Telefónica y Visa han llevado a cabo diversos proyectos para observar cómo sería acogida esta tecnología.

Un experimento nombrado Mobile Shopping Sitges 2010, en el que participaron 1 500 usuarios y 500 comercios, determinó que el grado de aceptación estuvo por encima del 70 por ciento, y el 90 por ciento aseguró que de mejorarse y extenderse seguiría utilizando el móvil como forma de pago habitual.

A su vez en Japón, donde el uso del teléfono celular está muy extendido, ya los sistemas de pago montados en él permiten hacer pequeñas compras que luego se cargan en la factura telefónica, o bien utilizar plataformas de micropagos con tarjetas recargables.

Un ejemplo es la popular Suica, tarjeta de prepago virtual que dispone de versión móvil para utilizar en comercios, máquinas expendedoras o en el transporte público, y que se recarga a través de una tarjeta de crédito asociada.

Esta es una de las variantes más extendidas del uso de los celulares en el comercio electrónico, la cual involucra a tarjetas de crédito donde se verifica el importe de la transacción y posteriormente llega el dinero a manos del vendedor por transferencia del banco.

Sin embargo, la más extendida en el mundo, que incluso ya se utiliza en Cuba para la recarga de los móviles, son las llamadas tarjetas de prepago virtual, en su mayoría desechables, que incluyen un código de activación y otorgan una determinada cantidad de crédito al usuario.

En el caso de la Isla solo se utilizan para la recarga del móvil, pero en otras partes del mundo se ha ensayado con éxito la posibilidad de comprar con estas y que el monto sea descontado del crédito que tiene el móvil.

Celulares VS. cajeros

Otro sistema de pago a través de los celulares extendido en el mundo es el PayPal Móvil, una línea de crédito en la cual se asocia la cuenta de PayPal con el número de teléfono del usuario, y donde las compras realizadas por este son transferidas y descontadas de su crédito.

También están los llamados SMS Premium, mediante los cuales el usuario envía a un número de teléfono determinado un mensaje de texto concreto, y sabe de antemano que ese SMS tiene un valor distinto al convencional, y le será descontado de su crédito o factura telefónica.

Ese sistema, por ejemplo, ha sido muy utilizado en Estados Unidos para recaudar dinero en grandes campañas, como las presidenciales de Barack Obama o la colección de fondos para los damnificados por el terremoto en Haití.

Uno de los sistemas más curiosos que comienza a extenderse es el Square, un lector que ya está disponible para el iPhone e iPod Touch, así como para algunos teléfonos móviles basados en el sistema operativo Android, impulsado por Google.

Square en este caso funciona con un pequeño dispositivo que se engancha al terminal mediante la conexión de carga del teléfono, y permite utilizarlo como lector de banda magnética de la tarjeta de crédito.

Así, una vez hechas las compras, antes de pagar es pasada la tarjeta de crédito a través del lector de Square, el cual descuenta del dinero, y en la pantalla del terminal aparece el recibo, que se puede firmar sobre la propia pantalla táctil y enviar de forma automática por correo electrónico al vendedor.

Para mayor seguridad los usuarios conservan un récord de las transacciones hechas e incluso pueden adicionar una fotografía personalizada al proceso de pago.

Este sistema ya ha firmado acuerdos con MasterCard y American Express para permitir el uso de Square con las tarjetas de estas compañías, lo cual le augura un éxito importante.

Más sui géneris todavía son los lectores de códigos de barras que se han instalado de forma experimental en algunos teléfonos para comprar con estos; así uno solo tiene que señalar el producto, el móvil lee el código de barras y el importe es descontado automáticamente del crédito telefónico, de una tarjeta de crédito asociada o de una cuenta bancaria.

El móvil sí tiene vuelto

Aunque la desconfianza de muchos consumidores y las altas comisiones que cobran algunas de estas plataformas han relegado los pagos con los móviles a operaciones puntuales, cada vez se va extendiendo con mayor fuerza su uso, especialmente ante la emergencia de tecnologías convergentes que ayudan a hacer más expeditas y seguras las transacciones electrónicas.

La irrupción de los móviles con los que se puede navegar por Internet, acceder rápidamente a cuentas bancarias, consultar saldos y otras actividades, está logrando que poco a poco las personas ganen más confianza en los celulares como medio de pago.

Como dijera Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google, el móvil está llamado a ser con toda probabilidad la tarjeta de crédito del futuro.

Al final, una de las razones fundamentales es que con este tipo de pago todo el mundo gana de una forma u otra.

Los comercios porque se evitan el exceso de dinero circulante, posibles robos y esos dispositivos hasta los ayudan a automatizar sus ventas, controles de almacenes y financieros.

Los bancos, además de informatizar cada vez más sus acciones, también pueden saber con mayor claridad de qué efectivo disponen, el estado de cuentas de sus clientes y generan mayor volumen de operaciones crediticias y por ende de ganancias.

Incluso el usuario final es beneficiado, pues además de la rapidez, confiabilidad y lo sencillo del tipo de pago, posiblemente en el futuro no tenga que preocuparse por los billetes que se le arrugan, las monedas que se pierden, ni por llevar menudo para que no «le tumben» el vuelto.

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