Hermes despeja interrogantes

En materia de sexualidad, los servicios de consejería especializada surgieron en la capital cubana en 1993 y se extendieron a partir de 1999 a todas las provincias en las modalidades de Consejería Cara a cara y Telefónica. En 2006 cobró fuerzas un nuevo modelo, hoy conocido como Apartado 26

Autores:

Mileyda Menéndez Dávila
Omar Parada

La mejor manera de tener buenas ideas es teniendo muchas ideas y echando fuera las malas. Linus Pauling

BAYAMO, Granma.— Dicen que la capacidad para dar consejos es tan universal como la tendencia a ignorarlos, sobre todo en culturas como la nuestra, donde muchas personas adoran aleccionar a sus seres queridos y hasta a quienes acaban de conocer, ¡así sea en una parada de ómnibus!

El tema en cuestión puede ser cualquiera: la moda, el deporte, la crianza de los hijos, la celebración de un cumpleaños, una receta de cocina… pero cuando se trata de un trastorno de la vida íntima o de esas fantasías que no se sabe bien cómo conversarlas ni con la pareja, mucha gente prefiere hacerse escuchar por alguien desconocido, pero bien respaldado por sus conocimientos y pericia profesional.

Es ahí donde desempeñan su papel los servicios de consejería especializada, que brindan a cada persona la información y las herramientas necesarias para ayudarla a tomar decisiones sin decirle qué debe hacer, sino cómo puede desde su propia experiencia encontrar solución a sus problemas.

En materia de sexualidad, estos servicios surgieron en la capital cubana en 1993 y fueron reforzados a partir de 1999 con un programa sistemático de capacitación y formación de consejeros que permitió extenderlos paulatinamente a todas las provincias en las modalidades de Consejería Cara a cara y Telefónica, las más difundidas en el país.

Sin embargo en el año 2006 cobró fuerzas un nuevo modelo, inicialmente llamado Intervención Educativa Postal y hoy conocido como Apartado 26.  Este servicio estrictamente confidencial contribuye a mejorar conocimientos, habilidades y destrezas en las personas que lo utilizan, y tiene un enfoque comunicacional.

La idea nace en Granma a sugerencia de la doctora Rosaida Ochoa Soto, directora de Centro Nacional de Prevención de las ITS (infecciones de transmisión sexual) y el VIH/sida, porque en esa fecha la cantidad de teléfonos por habitante era muy baja en este territorio y en cambio varios estudios demostraban que a esta población —sobre todo a sus jóvenes—, les gustaba comunicarse con revistas y periódicos mediante correo postal.

En su debut el proyecto fue asumido por consejeros del programa HSH (hombres que tienen sexo con otros hombres) para atender la correspondencia proveniente de instituciones del sistema penitenciario o de los centros educativos internos de este territorio oriental, pero en 2008 abrió su diapasón a toda la población granmense y luego logró alcance nacional a partir de la publicación en Sexo Sentido de las señas a las que se podía escribir en busca de ayuda.

También el periódico La Demajagua, Radio Progreso, Radio Habana Cuba y la radio provincial en Bayamo y Las Tunas han contribuido a la difusión de este proyecto. Gracias a esas acciones, y a un plegable que divulga sus datos y objetivos, la demanda creció exponencialmente en 2009.

Hasta 2007 recibieron unas diez cartas anuales. En 2008 fueron 11, y el año pasado llegaron a 111 clientes, entre los que predominan jóvenes de la región oriental. Proporcionalmente hay casi tres cartas de hombre por cada una de mujer y gran variedad en cuanto a la orientación sexual declarada por los remitentes, aunque en 2009 se multiplicaron quienes se asumen como homosexuales. Como dato curioso resulta que en 2008 un hombre escribió cuatro veces, y en 2009 repitieron el servicio otras nueve personas.

De los hombres llegaron dudas específicas sobre abstinencia, masturbación, trastornos sexuales, vasectomía, bisexualidad, vulnerabilidad de los HSH y cómo abordar el tema en el grupo de amigos, adónde acudir para solicitar servicios de salud y sobre la sexualidad en la adolescencia.

También preguntaron sobre riesgos del sexo oral y el sexo sin condón, metrosexualidad, uso de lubricantes, origen y riesgo de contraer ITS (verrugas, sífilis, condiloma, herpes simple) o el VIH, varicocele, miedo a hacerse la prueba del VIH, atracción por muchachos de su edad, relaciones en la familia, parejas múltiples y parejas abiertas, riesgos del machismo, masculinidades y VIH.

Las mujeres se han interesado sobre todo por la promoción de salud en zonas rurales, autoestima, realidad de las ITS/VIH/sida, métodos anticonceptivos, homosexualidad y homofobia, negociación para el uso del condón y alergia a ese artículo, anorgasmia, desmotivación sexual, dolor al hacer el coito y dificultades para salir embarazada. De modo general pidieron ayuda, consejos para prepararse y más bibliografía sobre la sexualidad en cada etapa de la vida.

Un equipo experto analiza y responde cada carta, pero los datos del remitente se manejan con suma discreción. Como las respuestas se envían a vuelta de correo es importante que los datos de quien remite estén claros en el mensaje, al menos un alias o nombre por el que desea que le identifiquen y una dirección a la que mandar la respuesta.

Generalmente existe mucha retroalimentación, y las muestras de agradecimiento son muy reconfortantes para estos especialistas, a quienes las personas interesadas pueden pedir consejo a través del apartado de correos número 26, Bayamo 1, Granma, CP 85100.

*Omar Parada es coordinador del proyecto Apartado 26.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.