Irma se llevó mi casa, pero me dejó el hogar, la familia. Así que yo salí ganando. Ella arrasó con la Isla, pero nos dejó lo más preciado, que es el pueblo, a ese sí no se lo pudo llevar, y ahí fue donde perdió, dice, como otros muchos cubanos, uno de los tantos habaneros que perdió su techo durante el paso del huracán
El huracán Irma, que azotó al archipiélago por más de 50 horas el pasado fin de semana, sacó de línea las plantas generadoras eléctricas de la nación
Continúa recuperándose el sistema de comunicaciones del país. Las siete provincias más afectadas reciben el apoyo de otros territorios para, en un mes aproximadamente, restablecer los servicios
Daños provocados por el huracán condujeron a una caída a cero de la interconexión electroenergética nacional. La restauración del sistema exige cautela y análisis técnico de cada paso. El sistema está débil y una perturbación técnica puede echar para atrás lo hecho
Caída de árboles e inundaciones costeras fueron las mayores consecuencias provocadas por Irma en el litoral habanero
Lázaro Guerra Hernández, director técnico de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), explicó que todas las Termoeléctricas del país, excepto la «Carlos Manuel de Céspedes», en Cienfuegos, y la «Antonio Maceo», en Santiago de Cuba, recibieron la fuerza del ciclón por su ubicación en la costa norte de la Isla
Cuando solo unas horas separaban a Cuba de Irma, JR se asomó desde tres balcones marinos de la Isla, el malecón baracoense, el de Caibarién y el habanero, para ver cómo en esos sitios, propensos a inundaciones, se preparó la gente ante la amenaza del huracán
A 50 años de la muerte de Tania la guerrillera, aún hay manos que llenan de flores el sitio donde fue hallado su cuerpo en Vallegrande y miradas humedecidas ante su lugar de reposo en Villa Clara, junto a Ernesto Guevara y sus otros compañeros de lucha
Las nuevas generaciones apoyarán el trabajo de las autoridades electorales como colaboradores y contribuirán a la transparencia del proceso
Mientras los enamorados pasean, otros se sientan a conversar o practican ejercicios, y algún desilusionado mira hasta donde los ojos ya no pueden más, el Malecón se estira con sus añoranzas, secretos, caminantes, vendedores y músicos a cuestas