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El rey y su escalera al trono

El 15 de marzo el Gran Maestro (GM) se apoderó del título de la final del campeonato nacional absoluto de ajedrez de Cuba

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Cuando este 15 de marzo el Gran Maestro (GM) Yasser Quesada Pérez se apoderó del título de la final del campeonato nacional absoluto de ajedrez de Cuba, jugada en Villa Clara, ocurrió un hecho sin precedentes en la historia de este certamen. Por primera vez dos hermanos lograron la diadema del torneo doméstico más importante, pues Yuniesky Quesada tocó la cima en las ediciones de 2008 y 2011.

Precisamente, la corona de Yuniesky hace 11 años marcaba la última ocasión que un villaclareño se hizo con el triunfo. Ahora, con la victoria de su hermano, han sido seis los trebejistas de la central provincia que han alzado el trofeo: Guillermo García, Guillermo Estévez, Jesús Nogueiras, Rodney Pérez y los Quesada.

Yasser quedó campeón de manera invicta, tras acumular siete unidades de diez posibles (cuatro victorias y seis empates). De acuerdo con Osmani Pedraza, entrenador de ajedrez, Árbitro Internacional y estadístico, el nuevo monarca ha estado en seis finales de los nacionales absolutos y archiva 59 partidas, con rendimiento favorable de 21 éxitos, 33 igualadas y cinco fracasos.

Además, recuerda el propio Osmani, con este resultado el jugador de 29 años culminó un progreso escalonado en estas lides: cuarto en 2018, tercero en 2019, segundo en 2020 y primero en 2022.

Quesada le cuenta a Juventud Rebelde que su progreso se dio de esa manera, pero considera que repercutió mucho la experiencia adquirida en el último lustro, en varios eventos internacionales, fundamentalmente en dos giras por España y Estados Unidos, en las que intervino en justas de muy buen nivel, como el World Open en Filadelfia y el Fall Chess Classic en San Luis, en el que terminó primero en el Grupo B conformado por Grandes Maestros. Su ajedrez ha sido más versátil a la hora de prepararse teóricamente.

El nacido en Quemado de Güines, pero que a los tres meses se mudó a Santa Clara, asegura que estaba un poco dubitativo sobre su posible actuación en la pasada final nacional, debido a que no realizó la mejor de las preparaciones, pues llevaba un tiempo considerable sin jugar. La primera partida, que ganó con piezas negras ante el santiaguero Lelys Martínez, le permitió recuperar confianza y creerse que podía aspirar al título.

Desde pequeño, motivado por su padre, tío y hermano, el nuevo campeón de Cuba es un apasionado del ajedrez.Foto: Cortesía del entrevistado.

Los duelos más complicados para Yasser, según sus palabras, fueron frente al joven holguinero Arnaldo Fernández, con quien debió arriesgar demasiado, y contra el camagüeyano Carlos Daniel Albornoz, pues fue un enfrentamiento muy tenso, en el que apeló a recursos defensivos en los compases conclusivos.

Reconoce que su hermano Yuniesky, entre los mejores trebejistas antillanos en el actual siglo e integrante de un trío respetable, junto a Leinier Domínguez y Lázaro Bruzón, es un pilar para él en este deporte, toda vez que siempre lo ha aconsejado y, particularmente en el torneo efectuado hace poco en Villa Clara, le dio valiosas recomendaciones para momentos claves, antes de cada compromiso, que lo ayudaron a ser el rey de Cuba por primera vez.

Aunque su primera final de un campeonato nacional absoluto la disputó en enero de 2010, con 17 años, no duda en afirmar que el certamen celebrado en Ciego de Ávila está entre los mejores que ha jugado. Allí coincidió con su hermano y era uno de los de más bajo coeficiente Elo, sin embargo, logró importantes victorias ante el GM Frank de la Paz y el hoy GM Camilo Gómez, y entabló, entre otros, con Bruzón y el experimentado GM matancero Reinaldo Vera en la última partida.

Estuvo cerca de cumplir una norma de GM y de clasificar para los cuatro primeros, que jugarían matches.

—Un torneo que nunca olvidas, como me dijiste, fue tu primero fuera de Cuba, el Memorial Carlos Torre Repetto, en México, en 2008.

—En ese entonces tenía 16 años y lo asumí como fogueo, por ser de los eventos más fuertes de América. Me preparé muchísimo, sorprendí a varios, incluyéndome a mí, cuando derroté a algunos GM como el cubano Walter Arencibia y Nikola Milkov. Quedé cerca de conseguir mi primera norma de GM y concluí entre los primeros.

—En 2018 debutaste en una olimpiada mundial, desarrollada en la ciudad georgiana de Batumi, donde concluiste invicto, pero te quedaste con deseos de aportar más.

—Creo que es el evento más bonito que puede tener un ajedrecista, pues representas a tu país, juegas en equipo y puedes ver a los mejores del mundo. Recuerdo que cuando enfrenté la primera ronda estaba un poco nervioso por todo lo que representaba estar compitiendo allí. No fue un mal torneo para mí, no perdí, pero pude haber contribuido más al conjunto. Hubo partidas que pude haber ganado, con bastante ventaja, pero no las aproveché del todo.

—¿Para la próxima olimpiada mundial, que se efectuará este año en India, te sientes más preparado? Pudieras ser el primer tablero del elenco cubano.

—Estoy muy emocionado e ilusionado por participar en mi segunda olimpiada, a mediados de este año. Espero un buen resultado tanto en el plano individual como colectivo, pues llevo mucho tiempo preparándome para ello. Creo que estoy en el mejor momento de mi carrera.

«Estos certámenes tradicionalmente son muy difíciles, numerosos equipos acuden con figuras de gran calidad. Además, el hecho de que se juegue por planteles lo complejiza más, ya que dependes del rendimiento del resto. Tenemos un conjunto joven, con muchísimas ganas.

«Representar a Cuba en el primer tablero sería una responsabilidad grande, pero estoy listo. Trataré de hacerlo lo mejor posible, pero cualquier tablero implica compromiso. Recuerdo que en 2018 me tocó la cuarta mesa y choqué con el rival de mayor rating, o sea, que hay países que alternan a sus jugadores en busca de estrategias».

—Estuviste una vez muy cerca de llegar a los 2 600 puntos de coeficiente Elo. Actualmente tienes 2 568. ¿Es tu aspiración más inmediata tocar y luego rebasar esa barrera?

—Sí, ese es mi objetivo más próximo. Como bien dices, ya en una ocasión, hace dos años, estuve en 2 590, pero bajé un poco. En los meses venideros quiero tener resultados muy buenos en torneos como el Memorial Internacional Capablanca y la propia olimpiada mundial, que me podrían ayudar a cumplir esa meta. Ojalá pueda lograrla este año, pero confío en que en algún momento llegaré.

—¿A qué crees que se deba que Villa Clara sea un referente nacional en el juego ciencia?

—Es muy bueno que menciones eso. Se dice que es la capital cubana del ajedrez. Ha logrado numerosos Grandes Maestros y en categorías inferiores casi siempre gana los campeonatos nacionales. Existen muy buenos entrenadores y gran masividad, es una disciplina que gusta mucho.

«En el último nacional absoluto aprecié mucho público viendo la lid. Recuerdo que cuando era niño yo iba a una academia aquí, visitada casi todos los días por personas que jugaban con un buen nivel ante Grandes Maestros o Maestros Internacionales. Eso es fruto de la masividad».

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