Omara tiene ahora la responsabilidad de fomentar que surjan otros talentos como ella. Autor: Calixto N. Llanes Publicado: 16/05/2026 | 09:27 pm
La carismática Omara Durand se acostumbró durante años a correr y triunfar sobre las pistas de los estadios del planeta. Ahora arranca otra carrera especial en su vida como presidenta del Comité Paralímpico Cubano (CPC) y toma las riendas de un movimiento deportivo cuyos capítulos más espléndidos llevan su propio nombre, pero esta vez, en una experiencia diferente, su principal objetivo no es llegar de primera a la meta, sino luchar por un futuro más inclusivo y esperanzador para todos.
Desde sus primeros pasos en el atletismo adaptado, allá, en el poblado de Boniato, en la ciudad de Santiago de Cuba, supo que el deporte sería su vida. «Llegué a ese mundo cuando tenía siete años», recuerda con nostalgia. «Estaba en una escuela de niños ciegos y débiles visuales en mi pueblo natal. Ahí, en las clases de Educación Física, el profesor Reynaldo Gaspar del Castillo, que era mi maestro en aquel entonces, descubrió que tenía las condiciones para practicar este deporte», cuenta a Juventud Rebelde.
Para ella, la pista se transformó en un camino hacia la superación y el crecimiento personal, donde se consagró campeona paralímpica en 11 ocasiones y acumuló 14 títulos de campeonatos del mundo y múltiples récords del orbe. «No tuve momento para elegir. Desde el principio practiqué atletismo. Comenzó como un juego, pero después se convirtió en mi pasión», asegura con la misma determinación que corría en sus tiempos de atleta.
Ahora, con la entrega y liderazgo que la llevó al olimpo de la historia del atletismo mundial, asume una nueva responsabilidad tras su reciente elección como presidenta del CPC, pero Omara reconoce sin titubear que «cuando tiene nuevos retos, respira mejor».
Palabras como inclusión, sueños, metas, justicia, cambios, mejoras y resultados, sobresalen en la conversación cuando indagamos sobre las prioridades y retos de su gestión, y acto seguido, define una premisa fundamental en su concepción: «El deporte como una vía imprescindible de inclusión en la sociedad».
Pero llevar dos grandes responsabilidades a la par —la maternidad y la presidencia del Comité—, más que dolores de cabeza, constituyen motivaciones extras para la recordista santiaguera. Su papel como líder le impone nuevos desafíos tanto en lo personal como lo colectivo, similares o mayores a los que superó durante su trayectoria deportiva.
«El movimiento paralímpico cubano tiene muchos retos. Valoro como principal la movilización en la base de más personas con discapacidad que practiquen deportes y utilizarlos como una herramienta poderosa para incluirlos en la sociedad. De ahí seguro saldrán talentos que puedan practicar deporte de alto rendimiento y obtener resultados relevantes a nivel internacional», explica con seguridad.
«Por otra parte, tenemos como objetivo la implementación de más deportes para personas con discapacidad y lograr que crezcan las delegaciones que participen en juegos multidisciplinarios para alcanzar mejores resultados. Pero para eso todavía necesitamos incorporar otros conocimientos técnico-metodológicos y avanzar en temas de clasificaciones», agrega.
—¿Cuáles son los cambios que requiere el deporte adaptado en Cuba para mejorar sus condiciones y oportunidades de desarrollo?
—Creo que hay tres aspectos que deben mejorar muchísimo para desarrollarnos más en cuanto a deportes para personas con discapacidad. Primero, que existan más instalaciones deportivas con mejor accesibilidad para la práctica del deporte adaptado. También necesitamos tener más médicos clasificadores a nivel nacional. Y, además, promover la superación técnico-metodológica en todas las disciplinas para implementar y potenciar de una manera más adecuada el deporte adaptado.
—¿Qué mensaje le daría a aquellos niños y jóvenes que no solo la ven como presidenta, sino como una inspiración en el deporte y en la vida?
—A los niños y jóvenes les digo que el deporte es una de las mejores formas de incluirse en la sociedad. Da la oportunidad de socializar, de ver la vida de una manera sana y saludable, y a través de él, los sueños pueden hacerse realidad.
