En Cuba, pedir un taxi ya no requiere salir a la esquina ni levantar la mano en la calzada; basta con escribir una palabra en un grupo de WhatsApp. Lo que en un inicio fuera un recurso improvisado para resolver traslados puntuales se ha consolidado como una alternativa cotidiana para miles de personas.
No queremos envejecer y muchos luchamos porque un estilo de vida activo y por tanto, saludable, preserve nuestra juventud. Pero el paso del tiempo deja huellas y es inexorable.
Hace unas horas concluyó Halloween, la fiesta cuyo origen pocas personas —según constaté al azar— en nuestro país conocen. Sí saben que en el mundo se celebra y por ello, pululan las calabazas decoradas, los símbolos oscuros para recrear ambientes de terror y misterio con el ánimo de divertirse y que los más pequeños tocan puertas a la espera de caramelos.
«Yo soy una perra en calor. “Toy buscando un perro pa’ quedarno’ pegao”. Ey, eres una perra en calor…». Así me abofetea en plena madrugada el bafle de un sujeto que pasa en su motorina con numerosas luces de colores.
En estos tiempos, vivir cerca o frente a un Banco, tiene sus ventajas. No es solo por la cercanía, ni porque se hace más fácil la «guardia obrera» de los turnos; tampoco porque tienes que andar ni se sabe qué distancia para hacer un trámite imposible.
No, la ventaja de tener un Banco cerca se encuentra en que casi todas las mañanas tienes una serie de televisión delante de ti y gratis, sin hacer ning&u...
Como decimos en buen cubano, los internautas de la insumisa Cuba le están dando tremendo «chucho» al Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, en las redes sociales, con su más reciente acción para presionarnos: instó a los cubanos a colaborar con la CIA «para generar un cambio positivo», es decir soliviantar a un pueblo con memoria histórica del daño y los crímenes que la Agencia Central de Inteligencia ha organizado y perpetrado contra Cuba durante décadas.
La movilidad en las calles cubanas atraviesa una transformación paulatina, pero innegable. Junto al parque automotor tradicional, la presencia creciente de vehículos eléctricos busca abrirse paso como una alternativa lógica frente a los desafíos energéticos que enfrenta el país. Sin embargo, en el entramado de las regulaciones de tránsito, este proceso de modernización tropieza con un obstáculo y es la exigencia obligatoria de dominar una caja de cambios manual para obtener la licencia de conducción, incluso, cuando el aspirante solo operará un automóvil eléctrico o de transmisión automática.