La vocación para ser maestro, tema del Congreso Pioneril

Esa vocación puede forjarse desde edades  tempranas, pero la familia y la organización más joven del país deben estimular la disposición de los pequeños

Autor:

Juventud Rebelde

Las nuevas tecnologías son muy buenas y los niños ahora aprenden mucho más que antes. Es cierto. Pero nada en el mundo sustituirá a los maestros. Ellos son irreemplazables a la hora de educar y darle amor al estudiante.

Por eso es tan importante tener garantizado el relevo. Pero no un relevo cualquiera: se necesitan buenos profesores, con vocación de enseñar y espíritu de consagración. Los pioneros lo saben, y son los más interesados en que, desde los grados más tempranos, se haga una buena selección de los futuros maestros.

Rosalba Toledo Rosalba Toledo es una de esas estudiantes. Ella aspira a convertirse en Licenciada en Educación Primaria. Y aunque para eso falta bastante, se prepara desde ahora.

En el municipio de La Palma, provincia de Pinar del Río, en su secundaria Nguyen Van Troi ha logrado establecer un buen sistema de captación y preparación de aquellos niños con inclinaciones hacia el magisterio. Y esa experiencia, de la cual Rosalba está tan orgullosa, la expondrá en el próximo Congreso pioneril.

«En cada grupo hay un taller —explica— que integran los alumnos con interés en la actividad. Una vez a la semana se reúnen en el aula pedagógica. Allí intercambian ideas y preparan actividades y ejercicios, con ayuda de los profesores, por supuesto, porque el maestro debe saber quién tiene condiciones para esta tarea. No todo el mundo está apto, deben ser los más preparados, los más capaces, los que el día de mañana se puedan parar frente a un aula a defender el futuro de la Revolución».

Rosalba reconoce cómo las nuevas transformaciones en la educación han mejorado el aprendizaje de los estudiantes. Por eso quiere ser maestra, para dar a otros el cariño y la dedicación que le dieron a ella.

«Hay que darle oportunidad al estudiante desde que empieza, para que vaya perdiendo el miedo escénico y se vaya acostumbrando a pararse frente a un colectivo. En mi escuela, por ejemplo, el día del monitor es el pionero quien imparte las clases. Otros días visitan las aulas con los profesores, y ven cómo se preparan las clases.

«Debemos ir relacionándonos con la profesión. Por eso departimos con los maestros, para que nos expliquen detalles acerca de su trabajo, porque es una labor a la que muchos le temen, pero conversando con ellos uno se da cuenta de que es una carrera maravillosa».

Pilar Martínez. Pilar Martínez Díaz es delegada de Ciudad de La Habana al Congreso. Para ella, los pioneros son el fruto de las transformaciones educacionales y del sistema de educación cubano, y por eso su compromiso debe ser cada día mayor. «Se trata de estar a la altura de lo que de nosotros se espera», afirma.

—¿Consideras que la familia respalda las decisiones vocacionales de los niños?

—El trabajo que se hace en la escuela a veces no es respaldado por los padres. Concebir que los pioneros comprendan la necesidad de ser maestros no es muy complejo, porque vivimos momentos en que su escasez afectaba las clases y es entonces que surgen los programas emergentes.

«Nosotros estamos conscientes de la necesidad de formarnos como maestros, pero cuando llegamos a la casa con la genial idea de que vamos a estudiar la carrera de Profesores Generales Integrales o emergentes de primaria, la familia empieza a cuestionar el magisterio. La concepción que tienen acerca de que los adolescentes ejerzan esa profesión está muy lejos de la realidad; piensan que gente tan joven no puede ser capaz de educar y formar a otro grupo de personas casi contemporáneas».

—¿Cómo se fortalecería el trabajo vocacional con los pioneros?

—Se hace bastante en ese sentido; sin embargo, a veces no nos damos cuenta de por qué no funciona bien o cómo se concibe, pese a la labor que realizan los medios de difusión y las publicaciones pioneriles. Falta sensibilizar al núcleo familiar; quizá se deban aprovechar más las reuniones de padres.

—¿Qué papel debe desempeñar la organización de pioneros?

—Uno de los principales medios de formación vocacional de los muchachos es la misma Organización de Pioneros José Martí, mediante las revistas, los profesores y los dirigentes pioneriles, para que cuando arriben a noveno grado sepan qué carrera quieren.

«También están los círculos de interés de primaria, los talleres pioneriles de secundaria básica y el trabajo político.

«La principal vocación es la de ser revolucionario — asegura—. Necesitamos que todos los pioneros afronten con mayor responsabilidad el momento histórico que vivimos. Debe aumentar el grado de compromiso con cada tarea, partiendo de los grandes beneficios que hemos tenido con la Revolución. Mi generación en particular ha sido tocada por estos programas de la Revolución en la educación y la cultura. Ahora es nuestro turno de recompensar un poco todo lo que se nos ha dado».

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.