Dengue: evitar la cadena de transmisión

En 34 países existen casos graves de esta enfermedad. Cuba es la única nación donde no hay casos autóctonos, sino importados. La gran meta es minimizar los riesgos de que se active la transmisión para que no surja una epidemia de trascendencia nacional, algo solo posible eliminando los criaderos de mosquitos

Autor:

Luis Hernández Serrano

«No tener dengue es el quid. Y para evitarlo con más seguridad hay que acabar con el mosquito transmisor. Uno no se enferma si un Aedes aegypti no lo pica. Por tanto, no tenerlos es la clave».

Lo aseguró este martes, en conferencia de prensa en el Centro Nacional de Educación para la Salud, en Ciudad de La Habana, la Doctora en Ciencias Guadalupe Guzmán, jefa de Virología del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y directora del centro colaborador de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el dengue.

Si vuela el mosquito es porque tuvo condiciones para nacer. Cortarle su medio de vida es la cuestión. Que no encuentre agua disponible», expresó.

Recalcó que una persona puede tener en sangre alguno de los virus y no enfermarse, pero lo pica un mosquito y este transmite el dengue a los demás. Comentó que todavía no existe una vacuna contra esta dañina infección que ya afecta al mundo entero.

Dijo que el objetivo mayor es no tener mosquitos, y no tener un paciente de dengue autóctono.

«En el mundo las cifras más elevadas de la infección están en el Sudeste asiático, en el Pacífico Occidental, en la región de las Américas y ahora en África, especialmente en el Oriente Medio.

«El fenómeno va hacia arriba, y en ello influyen los cambios climáticos y los viajeros. En nuestra región se reporta el mayor número de casos de la historia. En 2002 más de un millón. Hasta hoy la OPS registra 1 019 000 enfermos. Y en julio de 2009 se reportaban 1 134 000, lo que significa que al cierre del año pasado la cifra debió haberse elevado aún más».

Durante el año pasado en nuestra región se registraron 34 634 casos graves de dengue y alrededor de 500 fallecimientos, y hasta julio de 2010 se habían reportado 21 910 enfermos también graves en las Américas, con una cifra de muertes similar a la del período anterior.

«El movimiento de personal es un riesgo comprobado. A Cuba pueden venir ciudadanos de otras zonas del mundo, infestadas o enfermas. El dengue no es una infección que se transmite de persona a persona. La cuestión es evitar que nazcan los mosquitos, que son su agente transmisor. No tener criaderos es la victoria. O detectarlos a tiempo, antes de que se convierta en adulto y pueda volar y picar».

Alertar sobre el peligro de este mal

Cuando hablamos del dengue nos referimos a una enfermedad viral y hoy circulan en Cuba cuatro tipos diferentes de ese virus: 1, 2, 3 y 4. Cada uno de esos virus puede enfermar a las personas. El que tuvo el dengue por el 1, ya no enfermará por ese, pero sí puede serlo por los otros tres que circulan, y con mayores posibilidades aún.

También existe el riesgo de dengue hemorrágico.

Recordemos que en el bienio 1977-1978 adquirimos el dengue por el virus tipo 1. No hubo casos graves, pero afectó virtualmente a la mitad de la población cubana. Y esos que sufrieron el azote de aquel virus, adquirieron una mayor predisposición a enfermarse por los otros tres. En 1981 ocurrió la agresión biológica provocada por Estados Unidos: sufrimos la primera infección de dengue hemorrágico que apareció en nuestra región de las Américas.

A partir de ese momento, las acciones constantes de Cuba para prevenir la enfermedad hicieron que estuviéramos 15 años libres de transmisión. Pero en 1997 ocurrió un brote provocado por el virus tipo 2, con dengue hemorrágico, y en 2001 entró el tipo 3. Ciudad de La Habana fue la más afectada, también con dengue hemorrágico en personas que habían sido afectadas por los virus 1 y 2.

«Si un niño tiene fiebre es indispensable llevarlo enseguida al médico, ya que puede ser el inicio de un cuadro de dengue. En 1981, en Cuba los niños fueron los más asediados por la enfermedad: 101 fallecieron por dengue hemorrágico, de 158 enfermos en toda la nación. Y después, en Santiago de Cuba, en 1997, murieron 12 pequeños.

«¿Qué ha ocurrido? Pues ya lo mismo se enferma un niño que un adulto; los dos pueden adquirir el dengue hemorrágico, aunque si es una segunda infección, el niño tiene una mayor predisposición a enfermarse y a agravarse, está en mayor riesgo, porque lo más grave de todo es la infección por segunda vez o secundaria.

«Y lo peor de todo: la mayoría de las personas han tenido dengue sin sospecharlo siquiera. ¿Cuál es nuestro mensaje más importante? Que no debemos tener enfermos, que no debemos tener mosquitos.

«Cuba ha trabajado fuertemente en la lucha por erradicar el dengue y mantenerse libre de su transmisión. Ha luchado arduamente por erradicar los focos de mosquitos, pero no es solo una tarea del MINSAP, es de toda la sociedad», dijo la doctora.

«Cuando hablamos de comunidad no nos referimos a la persona simple, al ciudadano, al vecino, a la persona individualizada, sino también a las organizaciones, organismos e instituciones. La gente piensa que no se va a enfermar y se equivoca».

Hay casos graves en 34 países

El doctor Otto Reinaldo Peláez Sánchez, jefe del Departamento de Enfermedades Transmisibles del MINSAP, explicó que, en estos momentos, en el mundo 34 países tienen casos de dengue. Nosotros en Cuba tenemos 67 casos importados, ciudadanos que entraron ya enfermos a nuestro país. Y lo más importante de todo en estas condiciones es que no exista el mosquito que pueda transmitir la enfermedad. Las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo, Camagüey y Ciudad de La Habana son actualmente las que tienen mayor riesgo de transmisión, porque tienen el mosquito. Hay niveles de infestación más elevados en localidades de Villa Clara, Bayamo, en la ciudad de Pinar del Río y en Nueva Gerona.

«En Ciudad de La Habana los municipios de mayor riesgo son Plaza, La Lisa, Regla y el Cerro, estos dos últimos los más infestados. Aclaro que no hay ningún caso autóctono de dengue en este momento en Cuba. De los 34 países que tienen enfermos actualmente, el único en el que no se activa la transmisión es en Cuba. Y esa es nuestra tarea, cortarla.

Minimizar los riesgos

La licenciada Alina Pérez Cabrera, funcionaria del Centro de Vigilancia Antivectorial del MINSAP, expuso que la tarea es mantener los índices de infestación por debajo de los niveles que activen la transmisión del virus. Los países que hoy tienen las mayores cifras de infestación y de enfermos, se despreocupan de combatirlos. «La gran meta nuestra —comentó— es minimizar los riesgos de que se active la transmisión, para que no surja una epidemia de trascendencia nacional. Y una de las medidas es eliminar los criaderos en nuestra propia casa.

Alertó que, aunque no debemos alarmarnos, tampoco podemos descuidarnos. «No hay muertos hoy en Cuba por dengue. Pero sí es bueno saber que si fumigamos es porque hay mosquitos volando, y si esto ocurre es porque no eliminamos a tiempo sus criaderos y eso es un indiscutible fracaso.

«Agosto, septiembre y octubre —acotó— son los meses más riesgosos de infestación del mosquito por el calor, las lluvias y otras condiciones que favorecen su aparición».

Aclaró que el mosquito no ha cambiado su conducta, prefiere el agua limpia, pero en algunos sitios es tanto lo que se le ha combatido, que ha buscado lugares de agua sucia para reproducirse.

El doctor Mateo Rolando Cabrera Marquetti, director nacional de Higiene del MINSAP, reflexionó que en el verano, en junio, julio y agosto, la población se traslada del oriente al centro y al occidente y viceversa. Esto trae como consecuencia que las personas estén en constante movimiento a nivel del país y representa un riesgo.

El MINSAP se ha venido preparando en la implementación del plan de aseguramiento higiénico de 2010, dirigido también a la vigilancia sanitaria del agua de consumo de las personas, a lo relacionado con la higiene de los alimentos en su expendio, elaboración y almacenamiento, y evitar el contagio con la conjuntivitis viral u otras enfermedades. Se impone promover acciones positivas para evitar la transmisión de enfermedades de origen sexual, los brotes de infección respiratoria aguda (ERA) y, muy en especial, el trabajo con respecto al tema de los accidentes, no solo los del tránsito, sino otros como el ahogamiento en las playas y centros recreativos.

Hay que aplicar medidas básicas de saneamiento, de higiene personal y colectiva, limpieza de zanjas, cañadas, arroyuelos, ríos, alcantarillas, la recogida a tiempo de la basura y lograr la limpieza e higiene de los centros educacionales.

«Ojo con síntomas y signos como “los ojos rojos”, que es posible señal de conjuntivitis, no solo en el caso de los alumnos, sino también en maestros y demás trabajadores de cada escuela. Iguales medidas deben tomarse por estudiantes de otras naciones que estudian en Cuba».

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