El litoral habanero se aliña con sal

En la tarde de este lunes las penetraciones del mar se intensificaron debido a que a las olas se le sumó una pleamar entre 0,37 y 0,41 metros

Autor:

Patricia Cáceres

Un torrente de olas de hasta cuatro metros abrazó al Malecón habanero desde la tarde de ayer y, tramo a tramo, robó terreno a los habitantes más cercanos a la costa.

Desde el propio domingo alrededor de 1 997 trabajadores de diversas instancias del municipio de Plaza de la Revolución, liderados por el Partido, aunaron sus fuerzas de conjunto con la comunidad, en aras de garantizar el resguardo de la población así como el de los recursos más vulnerables ante las inundaciones.

«Las personas que viven cerca del Malecón con los años han adquirido experiencia y saben cómo enfrentar este fenómeno. Esta es la tercera vez que sucede en 2010 y no ha sido la más fuerte», explicó a JR Virginia Caunedo García, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Plaza de la Revolución.

«De todos modos, siempre nos preparamos como si fuesen inundaciones severas, y lo primero que hacemos es visitar las viviendas amenazadas, sobre todo las de la calle Tercera, desde B hasta F, que son los puntos más bajos, para recordar la necesidad de que las personas se preparen, y se evacuen a puntos más altos y pongan a salvo sus pertenencias», añadió.

«También notificamos a las instituciones y centros ubicados en los 3,5 kilómetros de costa, dígase bodegas, restaurantes de lujo, gasolineras, hoteles… que necesariamente tienen que autoevacuar sus recursos materiales», agregó.

Como parte de las acciones preventivas, y en aras de que disminuyera con mayor rapidez el nivel del agua en las calles, en ese municipio se prestó especial atención a la limpieza de tragantes.

Además, se habilitaron 14 puntos gastronómicos de venta y varios puestos de salud, amén de garantizar el bienestar y la seguridad de los habitantes.

Para el día de hoy, una vez que desaparezca el peligro, está previsto realizar una labor de recuperación que incluye la limpieza y cloración de las cisternas, por trabajadores de la Micro social.

Según el Instituto de Meteorología, las inundaciones están asociadas con la interacción de la amplia circulación de una baja extratropical sobre el continente en combinación con el anticiclón de origen continental que tiene su centro más próximo en la costa oriental de México.

Ello ha impuesto fuertes y persistentes vientos del Noroeste sobre la región occidental de Cuba, con velocidades entre los 35 y 50 kilómetros por hora en la costa norte, con rachas superiores.

Dichos vientos, provenientes del Golfo de México, generan trenes de olas con alturas entre tres y cuatro metros en el litoral norte occidental. En la tarde de este lunes el fenómeno tuvo su máxima expresión debido a que a las olas se le sumó una pleamar entre 0,37 y 0,41 metros.

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