Aprobar el examen de la vida

No pocos estudian para un fin inmediato, y no preparándose para el futuro personal y del país. A esa percepción deberán enfrentarse las organizaciones estudiantiles cubanas, coincidieron en diálogo con JR quienes encabezan la OPJM, la FEEM y la FEU

Autores:

Margarita Barrios
Odalis Riquenes Cutiño

«EL saber no ocupa espacio y te permite insertarte en cualquier círculo». Si alguien escuchara la frase sin tener delante a la persona, pensaría que fue pronunciada por una sabia mujer, que acumuló la mayoría de los conocimientos y las experiencias de la vida.

Mirthia Julia Brossard Oris es sin embargo una adolescente espigada que, por circunstancias especiales, empezó a «pensar en grande» desde que era muy pequeñita. De su familia aprendió el valor de consagrarse a la palabra empeñada, la disciplina, el rigor y la preocupación por el conocimiento y la autopreparación.

Lectora insaciable de todo tipo de libros, especialmente de novelas de acción; amante de las telenovelas, la música romántica, clásica, o fusión y del grupo mexicano Camila, no tiene asignatura predilecta, pues aunque le gusta la historia trata de desenvolverse en todas.

Mirthia, quien fue elegida presidenta en el reciente Consejo Nacional de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), tuvo una activa vida dentro de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) marcada por la participación en concursos a los diferentes niveles, festivales del saber y actividades de diverso tipo, todo lo cual le enseñó la satisfacción de lograr cosas con su propio esfuerzo y forjó su independencia.

Sus tempranas responsabilidades al frente de su colectivo de primaria en la Ciudad Escolar 26 de Julio, más tarde en la secundaria básica Roberto Rodríguez, el Distrito Dos, y la vicepresidencia de la FEEM en tierra santiaguera, le hicieron descubrir que si quieres dirigir tienes que ser capaz de interactuar con las personas y acercarte a sus problemas.

Carlos Alberto Rangel, recientemente elegido presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), industrialista furibundo, de esos que no puede soportar que su equipo no participe en una final de la Serie Nacional de Béisbol, prefiere, cuando se trata de sudar la camiseta, jugar al fútbol, y no por eso dejar de sentirse, ni un solo segundo, ciento por ciento cubano. Tanto que aunque no sea muy diestro en el baile, no consigue mantener quietos sus pies cuando escucha la música de Van Van, Pupi o la Charanga Habanera.

Admite ser un poco desafinado, pero eso no le impide cantar a todo pulmón las canciones de Silvio —sobre todo Canción de invierno y Hoy mi deber—, cuya discografía conoce casi al dedillo, y no permanece indiferente ante la lírica de Buena Fe, Joaquín Sabina, Maná, Arjona… Puesto a hacer confesiones, Carlos reconoce que mientras fue pionero nunca creyó que tenía cualidades de líder estudiantil, aunque una y otra vez sus compañeros le insistían. Todo comenzó cuando cursaba el técnico de nivel medio en Informática en el IPI Pablo de la Torriente Brau, donde lo eligieron secretario ideológico del comité de base. Después se convertiría en miembro del Secretariado de la FEU en la capital, en presidente de esa organización en la entonces Ciudad de La Habana…

Muchos lo creyeron un loco cuando después de haber obtenido sin contratiempos la carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones, decidiera volver a presentarse a las pruebas de ingreso para optar por la Licenciatura en Economía, en la especialidad de Contabilidad. Recién egresado de la Universidad de La Habana, a este joven le complace al máximo estudiar, superarse, leer sobre temas históricos, a Eduardo Galeano, Daniel Chavarría, y a poetas clásicos cubanos como Regino Pedroso, José Zacarías Tallet y Nicolás Guillén, lo cual —está convencido— no lo paraliza a la hora de disfrutar de la vida al igual que lo hacen sus coetáneos.

Con estos jóvenes, que acaban de asumir el liderazgo de las organizaciones estudiantiles en un momento especial de la educación y de la vida del país, junto a Yamilé Ramos Cordero, quien ya se desempeñaba al frente de la OPJM, pudo dialogar JR en los mismos inicios del curso escolar, cuando se engrasan sus mecanismos para apoyar el proceso docente y desarrollar sus propias actividades y procesos.

Ajustados a las características de sus miembros, la OPJM, la FEEM y la FEU identifican como una de sus prioridades esenciales al estudio, principal deber del alumno.

Mirthia Julia Brossard Oris asegura que la FEEM tiene que trabajar para concientizar a sus miembros de la necesidad de que «no hay que preparase para una prueba final, un control parcial o para aprobar los exámenes de ingreso, sino para la vida.

«El gran problema, en sentido general, es que estamos estudiando para un fin inmediato, determinado, y no para prepararnos para el futuro», enfatizó.

En materia de ingreso a la Educación Superior, la FEEM se propone trabajar mucho con el décimo y el onceno grados: «Pues si se espera al grado 12 para emprender acciones, no se logrará nada».

En ese mismo sentido, Carlos Alberto Rangel Irola argumentó: «Estudiar más, esa es la forma que tenemos para brindar un aporte mayor a nuestra economía. Porque si el universitario se prepara mejor, aprovechará eficientemente los recursos materiales y humanos que pone la Revolución a nuestra disposición para formarnos, y que recibimos de manera totalmente gratuita».

Yamilé Ramos Cordero, presidenta de la OPJM, recordó que el estudio fue un tema profundamente debatido durante todo el proceso del V Congreso Pioneril y lo calificó como la principal prioridad de la organización.

«Se trata de motivar y estimular a los pioneros para que estudien cada vez más, para que aprovechen el contenido que reciben y eleven su interés por aprender, sobre todo por conocer nuestra historia.

«Es necesario que la joven generación conozca cómo se hizo la Revolución y cómo se construye el socialismo frente a un imperio feroz que no ha cesado en su afán de destruirnos».

A la importancia de la historia, y en particular la tradición de lucha de la FEU, se refirió además Carlos: «El próximo 20 de diciembre nuestra organización cumplirá 90 años. Eso explica también por qué ha estado en la ruta de la independencia de nuestro país y ha aportado líderes, mártires e intelectuales.

«También se cumplirán el aniversario 55 del asalto al Palacio Presidencial, de la toma de Radio Reloj y de los sucesos de Humboldt 7. Y el 16 de julio será el cumpleaños 80 de José Antonio Echeverría. Estos hechos nos motivan a hacer un curso más comprometido, fundamentado en nuestras propias raíces.

«Es esencial preparar a los dirigentes estudiantiles —asegura Carlos—, para que todo no sea solo citar para una actividad, sino que sientan suyas nuestras raíces y las transmitan al resto de los jóvenes».

Yamilé afirma que se deben continuar buscando formas que acerquen cada vez más a los pioneros a la historia de Cuba: «Desde la lectura, visita a los museos y a sitios históricos, así como con el imprescindible encuentro con hombres y mujeres que han construido y luchado por la Revolución.

«También tendrán la oportunidad de participar en los concursos pioneriles sobre diferentes temáticas», destacó.

Carlos apuntó que el fortalecimiento de la labor ideológica en las universidades está orientado también a preparar y dotar con argumentos a los estudiantes contra la labor subversiva dirigida hacia ellos por parte del Gobierno de Estados Unidos.

Mientras, Mirthia afirmó que es fundamental que la FEEM contribuya a la preparación y formación integral de un joven consecuente con lo que hoy está viviendo el país.

«Queremos redoblar la atención a las enseñanzas deportiva y artística».

Enfoques de trabajo generales empiezan a transformarse por una mirada diferenciada para cada enseñanza, apuntó Mirthia, quien aseguró: «No hay que esperar a que lleguen las orientaciones verticalmente; hay que abolir esquemas.

«Es esa una manera de responder al llamado del Partido de cambiar mentalidades y propiciar el protagonismo de los estudiantes de la Enseñanza Media».

El Presidente de la FEU argumentó que otra prioridad para este curso escolar en las universidades está orientada a la vida académica investigativa.

«La investigación tiene una importancia cardinal, pues responde al perfeccionamiento del modelo económico del país, y a lo que nos pide Raúl, que la principal fuente de riqueza sea el ahorro.

«Tenemos que desarrollar la investigación como un acto consciente y comprometido con los problemas reales de la sociedad cubana, orientado fundamentalmente a proyectos de desarrollo local.

«Esto permitirá un vínculo más estrecho entre la academia y las instituciones, relación que permite incluso sustituir importaciones en lo concerniente a recursos humanos.

«A veces una empresa contrata a un técnico extranjero y no sabemos que en una universidad se han hecho investigaciones sobre el tema», refirió Carlos.

En este sentido, el Presidente de la FEU mencionó los trabajos científicos vinculados a proyectos de desarrollo local realizados en las ramas de las Ciencias Técnicas y de las Ciencias Médicas, y argumentó que cada año se realizan los foros científicos desde la brigada hasta el nivel nacional.

Los maestros que se necesitan

Para la FEEM, aportar a la formación de maestros comprometidos y altamente preparados es otro de sus compromisos esenciales, pues son los preuniversitarios la fuente fundamental para el ingreso a las universidades de Ciencias Pedagógicas.

«Desde el anterior curso escolar estamos desarrollando activos de la FEEM en los institutos preuniversitarios vocacionales de Ciencias Pedagógicas y en las escuelas formadoras de maestros», señaló Mirthia.

«En este curso los vamos a denominar “activos de los pre-destacamentos Manuel Ascunce Domenech”, como expresión del compromiso y disposición de los estudiantes de estos centros de formarse como maestros integrales».

Para la FEU —afirmó el Presidente de la organización— un sector que se debe priorizar es el de los maestros en formación y las universidades de Ciencias Pedagógicas.

Tenemos que estar con ellos, pues si no funcionamos bien, estamos comprometiendo el futuro educativo de la Revolución», acotó.

La necesidad de formar en los pioneros una vocación hacia las carreras pedagógicas es tema que comienza desde los primeros grados, significó Yamilé.

«Aunque en los dos últimos cursos, con la apertura de las Escuelas Formadoras de Maestros, un número mayor de pioneros se inclinan hacia las carreras pedagógicas, consideramos que puede ser superior la calidad y la cantidad de estudiantes que se incorporan a estos centros», señaló la Presidenta de la OPJM.

La dirigente se refirió a la importancia de formar vocaciones de conjunto con los organismos de la Administración Central del Estado para ampliarles los conocimientos a los pioneros sobre aquellas profesiones u oficios que más necesita el país.

«Las aspiraciones de nuestros pioneros y la familia están por encima de las necesidades reales que tenemos en la formación de profesionales, técnicos y obreros; por eso estamos obligados a trabajar con ellos desde edades tempranas.

«Unida a la creación de una vocación, debe andar la formación de una conciencia que permita a todos comprender dónde se es más útil y necesario en cada momento.

«No podemos subestimar el valor de ninguna de las profesiones u oficios, y en esto los padres podemos influir sistemáticamente», puntualizó.

Para la FEEM, uno de sus retos es también atender a quienes acuden a la Enseñanza Técnica Profesional, pues allí se forman los futuros técnicos de nivel medio y obreros calificados que el país necesita.

«Nuestro Secretariado —explica Mirthia— ha reconocido como una debilidad que los procesos de la organización están diseñados para el preuniversitario. Por eso nos hemos propuesto pensar y diseñar actividades en función de las necesidades que pueda tener la enseñanza técnica.

«Un ejemplo son las sociedades científicas, que en estos centros pudieran vincularse a las diferentes especialidades y contribuir a la formación vocacional —dijo—, pues la principal causa de bajas en esa enseñanza se debe a que no les gusta lo que están estudiando.

«Igualmente debemos prestar más atención a las prácticas preprofesionales de la enseñanza técnica, porque los estudiantes de cuarto año se desvinculan casi totalmente de la FEEM cuando salen a las empresas.

«Eso también ocurre con las aulas anexas —añadió—, pues al insertarse totalmente en un centro laboral, de producción, que no tiene una estructura como la diseñada por la organización, no reciben la atención suficiente por parte de las estructuras de base».

Ese joven que se necesita

La OPJM, junto a la escuela y la familia, somos los responsables de influir en la formación de una conducta desde edades tempranas, destacó Yamilé.

«Por eso la exigencia con la educación formal, el respeto mutuo, la honestidad, la disciplina, la solidaridad y el compañerismo es una premisa».

En especial destacó la necesidad de que todos usen correctamente el uniforme escolar y los atributos pioneriles. «Son cuestiones que deben ser exigidas sistemáticamente y debatidas en nuestras asambleas pioneriles, para que se conviertan en una práctica.

«Corresponde a los guías y dirigentes pioneriles ser más exigentes ante el creciente resquebrajamiento de ese importante deber».

Sobre el particular, la Presidenta de la FEEM cree imprescindible crear conciencia sobre la necesidad del cumplimiento del Reglamento Escolar. «Apostamos por un estudiante capaz de asumir la importancia que tiene el uso correcto del uniforme, la eliminación de la chabacanería y potenciar la educación formal», afirmó.

Por dentro

El destacamento, el grupo y la brigada. Así llaman la OPJM, la FEEM y la FEU, respectivamente, al aula donde conviven cada día el mismo grupo de estudiantes.  Todos la identifican como la célula fundamental de la organización.

«Para la FEU es muy importante también la residencia estudiantil —apuntó Carlos—, pues allí los jóvenes conviven y es lugar importante para desarrollar el trabajo político-ideológico.

«Si la FEU de la brigada, de la residencia, no se reúne, no protagoniza las actividades que planean la facultad y la universidad, el trabajo de la organización no funciona. Y los dirigentes de todos los niveles tienen que estar allí, y contribuir de manera directa a los debates, a los análisis de los problemas que más preocupan».

Las tres organizaciones vivirán próximamente su proceso orgánico, donde serán elegidos quienes dirigirán a los estudiantes en la base durante el actual curso escolar. De la calidad de la selección dependerá también en buena medida el éxito del trabajo, opinaron los presidentes.

Igualmente destacaron la importancia de la atención a los dirigentes estudiantiles. Ellos son los que convocan a los estudiantes y de ellos depende en buena medida la participación y entusiasmo de todos, abundaron.

Los pioneros, explicó Yamilé, daremos continuidad en este curso escolar a los acuerdos del V Congreso pioneril. «Se realizaron numerosos planteamientos y propuestas por parte de los pioneros y guías a los que es necesario darles seguimiento, y en algunos casos ponerlos en práctica.

«Nos hemos propuesto que sea un curso en el que alcancemos mayor integración para el desarrollo de actividades patrióticas, deportivas y culturales, que permitan a nuestros niños emplear su tiempo libre de una forma sana», argumentó.

«Me refiero a la unidad que debemos lograr desde cada escuela y comunidad con los integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, los instructores de arte, las bibliotecarias, los profesores de Educación Física y entrenadores de los combinados deportivos y los profesores de computación.

«Existe hoy un amplio potencial humano y material en nuestros centros educacionales y comunidades que debemos ponerlo en función de la formación integral.

«Por otra parte consideramos muy importante potenciar la participación activa de los pioneros en las actividades de reforestación, el cuidado del medio ambiente y las labores productivas, así como en el cuidado de la base material de estudio, el ahorro y la recuperación de materias primas. Todas esas acciones influyen en la formación de una cultura económica y también de una vocación».

La Presidenta de los pioneros enfatizó en la importancia de la preparación de la estructura adulta de la organización, con la cual ya se ha desarrollado un intenso trabajo. «Son todos nuestros maestros y profesores. Ellos no suplantan el papel de los pioneros y sus dirigentes, pero sí están en el deber de acompañarlos en sus actividades, orientarlos y prepararlos para el desarrollo de los procesos y movimientos de la OPJM.

«Con la estructura adulta hay temas que debemos seguir atendiendo y tienen que ver con su preparación para el desarrollo del movimiento de pioneros exploradores, el cual influye de manera muy positiva en la formación patriótica e integral de los estudiantes.

«También, la responsabilidad de lograr una vinculación natural de las actividades pioneriles y los contenidos docentes, debemos verla con la importancia que reviste».

Los miembros de la FEEM, refiere Mirthia, son muy diversos. Están en la educación técnica-profesional, artística, deportiva y en los preuniversitarios, pero eso no debe ser impedimento para que cada movimiento, proceso o actividad salga del grupo y se adecue a sus características.

«Hemos querido priorizar esas cosas que le han faltado en esta enseñanza a la organización; muchos dicen que por falta de preparación de nuestros dirigentes, yo digo que por falta de empeño, madurez política y de consagración .

«No aprovechamos suficientemente las posibilidades de procesos orgánicos como la asamblea de grupo; esperamos que el estudiante falte o desapruebe, que el profesor nos deje de dar tres clases para que accione nuestro colectivo…

«Si logramos que a la asamblea de grupo, además de las cuestiones deportivas, culturales y recreativas, se lleven temas como la docencia, las preocupaciones sobre cómo se están dando las clases, cómo nos está ayudando el profesor y la asistencia del estudiante, mucho podríamos avanzar.

«Estamos abogando por una organización capaz de transformar el nivel de pensamiento de sus miembros en torno a la responsabilidad individual», expresó Mirthia.

Las organizaciones estudiantiles constituyen un eslabón importante en la formación de cualquier ciudadano. Cada una, en su momento, es transitoria, pero todas marcan su impronta en ese camino que prepara al joven para ser útil a la sociedad.

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