Victorias de abril

Algunos de los más cercanos al Comandante Hugo Chávez cuando el golpe de Estado de 2002 contaron sus experiencias de aquel hecho y analizaron el contexto actual

Autor:

Susana Gómes Bugallo

Las jornadas golpistas de abril de 2002 en Venezuela en las que se intentó derrocar a la Revolución, revertidas por el pueblo y la Fuerza Armada, fueron recordadas y puestas en contexto de acuerdo a los tiempos que se viven en la hermana nación, durante un encuentro organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, como parte de la jornada Abril de Victoria.

Juan Bautista Rodríguez, héroe anónimo que burló la vigilancia para difundir noticias del presidente Hugo Chávez cuando lo tenían secuestrado, confesó su confianza por estos días, pues a pesar de la preocupación por lo que está ocurriendo en su amada República, tiene la certeza de que el Comandante venezolano está entre ellos y de que la unidad será el camino a la victoria.

Un panel conducido por la periodista Arleen Rodríguez Derivet conversó sobre estos temas con los venezolanos y cubanos que asistieron este viernes al ICAP. El mismo estuvo compuesto por Germán Sánchez Otero, embajador de Cuba en Venezuela cuando los sucesos de abril de 2002; los coroneles Osvaldo José Aquino y William José González, integrantes de la Guardia de Honor presidencial, participantes en las acciones de rescate de esos días, y Bautista Rodríguez, el sargento que hizo pública la declaración en la que Chávez ratificaba que no había renunciado ni renunciaría nunca a la presidencia, para la que había sido elegido por la mayoría de sus compatriotas.

El golpe de Estado de 2002 fue netamente mediático, pues los 15 generales que traicionaron a Chávez no fueron seguidos por sus soldados y la respuesta del pueblo fue el catalizador para que en 47 horas el Comandante estuviese en el Palacio de Miraflores y se derrotara la intentona militar, aseguró el coronel Aquino.

El también politólogo y analista Germán Sánchez comparó ambas coyunturas y señaló que tanto durante el fracasado golpe de 2002 como en los intentos desestabilizadores de ahora es evidente el propósito de derrocar a la Revolución por las mismas fuerzas de la derecha.

Resaltó la intuición del líder bolivariano Hugo Chávez, que le permitía obrar por el camino correcto, y la seguridad de que cualquier golpe sería derrotado por ese pueblo, en alianza cívico-militar. Valoró que el presidente Nicolás Maduro ha respondido al plan de la oposición derechista de forma acertada, y en él se ve el aplomo y la tenacidad de Chávez, que vive como si estuviera gobernando desde Miraflores.

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