Nuevas luces de una ciudad en 26

Transformar para bien la ciudad de Artemisa es el mejor regalo de sus habitantes a aquellos jóvenes que en 1953 ofrendaron sus vidas para que Cuba fuera un país sin opresores

Autor:

Adianez Fernández Izquierdo

Pareciera que la noticia inyectó voluntad de cambio y de trabajo, mucha más de la acostumbrada. Ahora es habitual ver a los artemiseños volcados en las calles, sumergidos en una nueva obra, o dando retoques a cuanto lugar experimentara las huellas del paso de los años.

Gracias a ese espíritu renovador resplandece mucho más el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, una de las obras que se restauran en la ciudad cabecera. Aunque la institución estaba en buen estado de conservación, muchas son las acciones acometidas en estos días: se ha pulido la superficie del cubo, los nichos se limpiaron, se mejoró la jardinería y se instalaron diez torres para favorecer la iluminación.

Con igual seriedad asumen la limpieza de los túmulos ubicados a lo largo de la Carretera Central, entre Artemisa y Guanajay. En cada uno colocarán dos astas, una para la Bandera cubana y otra para la del 26 de julio, a fin de izarlas en fechas señaladas.

El reparto La Matilde, donde crecieron muchos de los jóvenes artemiseños que participaron en la heroica gesta, experimenta cambios: mejoran los viales y el alumbrado público, se pintan locales y cambia el aspecto de muchas viviendas.

La Plaza Cultural también es testigo del afán de los pobladores por disfrutar lo más pronto posible de este espacio. Todo se alista para que el 10 de julio se celebre allí la graduación de la Universidad de Artemisa.

Muchas son las actividades que se prevé realizar. Según precisó Raúl Rodríguez Cartaya, jefe del Consejo de la Administración Provincial, la plaza acogerá desde el 21 y hasta el 23 una gran expoferia con los logros de la joven provincia, y en sus predios actuarán agrupaciones musicales de primer nivel, mientras que La Colmenita regalará un espectáculo para los niños el día 23.

Visibles cambios experimenta la calle Céspedes, convertida en el vial de entrada a la ciudad. De un extremo a otro se modifica la jardinería, se restauran los viales, mejoran las señalizaciones y casas, y centros de estudio y trabajo se engalanan.

De especial impacto para los habitantes es el canal de drenaje que se construye a lo largo de la calle 58. Por eso es usual ver a los vecinos colaborando con los constructores, aun en condiciones desfavorables, bajo la lluvia.

A la par se trabaja en gimnasios y cátedras de la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) Julio Díaz; en la fachada y otros espacios del Hospital Docente Ciro Redondo; en la reparación de escuelas y consultorios médicos; y se impulsan las labores en el Hotel Campoamor y en la pizarra del estadio.

Tampoco se descuidan las labores en el resto de los municipios, en los que también se mejoran algunos centros y reciben un impulso constructivo otras obras. A la par, se disfruta de las actividades veraniegas y se alistan los preparativos para el próximo curso.

Artemiseños y artemiseñas parecen contagiados de una fiebre de esfuerzo y voluntad. Quieren que los sorprenda el 26 con una ciudad más linda. Es este su mejor tributo a aquellos jóvenes que en 1953 ofrendaron sus vidas para que Cuba fuera un país libre de opresores.

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