A punto de despertar

Remedios está a punto de celebrar sus cinco siglos

Autor:

Fausto Yasser Paneca Broche

REMEDIOS, Villa Clara.— A primera vista este es un sitio raro. ¿Cómo llegar? Perderse es fácil, pero no aquí; este lugar sella el tono colorido de un verde intenso y un rojizo perenne inconfundible.

Parece más una biblioteca que una ciudad. Sus muros irrepetibles cuentan historias mejor que los libros.

Callejuelas sinuosas ayudan a descubrir las casas de una vez, un piano que arrulla la tarde con dulzura, un solar con nísperos a punto de caramelo y hasta la libertad de mármol hecha mujer.

Salta ahora mismo la agitación propia de una fiesta. Un festejo nada pequeño se cuece a pedazos en cada rincón. Muchas manos han llegado a convertir; también a tantear, a buscar, a revelar.

Estremece ver a cientos de hombres llegados para maquillarle a Remedios sus arrugas irrenunciables.

El ajetreo ensaya una gran puesta en escena para una pieza contrarreloj. El trabajo delata un enjambre cómplice que devela los detalles de un portón, las pinceladas de una cornisa o las líneas de una columna.

Tejados, rejas y jardines buscan también su pedazo de salud para encantar a locales y forasteros.

Una mirada tenue descubre las plazas llenas de tanta gente que ha gozado la ciudad y sus colores. La espátula de los restauradores trae cuentos compartidos a ratos por los que más recuerdan.

Mucha gente ha disfrutado de la ciudad y sus colores. Foto: Arelys María Echevarría/AIN

No es necesario cerrar los ojos para que cobren vida los carruajes señoriales y los abanicos venidos a la ocasión, las noches iluminadas en un mar de leyendas autóctonas y el amanecer llegado para recorrer el triunfo tras un repique de polca hecha con tambores y trompetas.

Un ejército incontable de voluntades vigoriza el espíritu definitivo de esta ciudad.

El tiempo ya no importa. Sus hijos supieron guardar un latir, a ratos imperceptible, que renace como un tesoro irrevocable.

Es cierto. Doblan campanas. Remedios está a punto de despertar en el sueño realizado de sus cinco siglos.

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