Retorno de los flamencos rojos

El festival comunitario Amigos de la bahía de Nipe, en el poblado holguinero de Antilla, es un ejemplo de cuánto puede hacerse para acompañar las medidas emprendidas y para la recuperación medioambiental de esa ensenada

Autor:

Héctor Carballo Hechavarría

ANTILLA, Holguín.— La pintoresca ciudad de Antilla, capital de uno de los municipios más pequeños del país —al menos en cuanto a población y extensión territorial—, acaba de ofrecer una grata lección de la inconmensurable diligencia de sus pobladores hacia el cuidado del entorno natural que escogieron para convivir.

Se trata de la reciente realización del festival comunitario Amigos de la bahía de Nipe, celebrado hace algunas semanas en Antilla, que en su segunda edición convocó nuevamente a tomar las calles para reflexionar acerca de la importancia de contribuir, desde un comportamiento cívico responsable, al mejoramiento de la salud de esa rada y sus cuencas hidrográficas.

Organizado por la delegación provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), al encuentro asistieron representantes de otros organismos como Recursos Hidráulicos, el Servicio Estatal Forestal, miembros de la Red Provincial de Formación Ambiental, el movimiento ecologista cultural Cubanos en la Red y el club de jubilados del poblado, El submarino amarillo.

El proyecto ambientalista Cubanos en la Red, aportó su grano de arena en el festival Amigos de la bahía de Nipe. foto: Héctor Carballo Hechavarría

Los protagonistas más entusiastas del encuentro fueron niños, adolescentes y jóvenes provenientes de las escuelas antillanas, quienes se lucieron con sus iniciativas.

Algunas de estas consistieron en movilizaciones hacia el saneamiento y siembra de árboles a lo largo del litoral que baña la ciudad, el acopio de desechos sólidos dentro de la ensenada y la premiación de una exposición de dibujos relacionados con el tema.

El festival sesionó en la Casa de la Cultura Adelaida del Mármol, devenido sitio oportuno para brindar información a la población y las autoridades políticas y gubernamentales, sobre los resultados obtenidos por el grupo de trabajo que encabeza Loisa de Jesús González Collazo, representante del Citma en ese territorio.

Como una buena señal de las acciones desarrolladas, la especialista comentó a JR que en el pasado verano, y luego de más de 15 años sin que se viera algo parecido, a la cuenca de la bahía arribaron camadas de flamencos rojos.

«Y no se trata solo de que vinieran hasta acá, pues este género de aves posee un corredor natural migratorio por la zona, sino que durante ese paso se posaron y alimentaron en las aguas de la bahía de Nipe, en un espectáculo que alegró nuestros corazones», apuntó.

González Collazo agregó que desde hace algunos años en la bahía se ha incrementado, también, la presencia de gaviotas, pelícanos, patos salvajes, e incluso de algunos crustáceos y peces retirados del área por un tiempo ya impreciso.

«Este mismo año nuestros pescadores comunicaron de la corrida del bacalao, que hacía bastante tiempo que no se notaba, y ese es otro signo revelador de la sanación que están teniendo las aguas de Nipe», aseveró la ambientalista.

Bahía de tesoros

La bahía de Nipe es una las mayores bahías de bolsa del mundo y la mayor del archipiélago. Sus dimensiones se calculan en 25,9 kilómetros de largo y 16, 8 kilómetros de ancho, para una superficie total de 220 kilómetros cuadrados.

Hacia el interior de sus costas dan paso, por el oeste, la península de El Ramón, y por el este, el Cayo Saetía. Varios ríos vierten en ella sus aguas dulces, entre los que destacan el Nipe, Tacajó, Juan Vicente y el Mayarí, como el más caudaloso.

Varios focos contaminantes, vinculados a la actividad industrial y humana, están identificados en Nipe, pero lo cierto es que la erradicación de sus predios del antiguo central Guatemala, y más recientemente, de la planta niquelífera René Ramos Latour, han significado el punto de giro fundamental hacia la recuperación de sus aguas y ecosistemas costeros.

Actuando en Antilla

Interrogada sobre los resultados del grupo de trabajo del Citma en Antilla, Loisa González informó que uno de los más importantes este año ha sido la aprobación de su propuesta para anular, y trasladar hacia otro sitio, el mayor vertedero existente en el territorio, pues su presencia contradice lo establecido por el Decreto-Ley 212, sobre Gestión de la Zona Costera.

En el emplazamiento, en el 2016, de ese nuevo espacio, deberán asegurarse mejores condiciones para su manejo, y el área recuperada tendrá que repoblarse con plantas forestales.

Otro resultado concreto ha sido la certificación por el Citma de algunas zonas de playas, como la de Jamaica y La Caimana, como libres de emplazamientos ilegales sobre la duna. En este último balneario se enfatizó en la plantación de posturas de uva caleta, cuyo crecimiento favorable ya se aprecia.

En este propósito destaca a su vez el trabajo de algunos grupos comunitarios en los consejos populares que, de conjunto con la dirección de Comunales, ejecutan frecuentemente y de manera voluntaria, faenas de saneamiento en las arenas.

Un buen ejemplo de ello son los habitantes de asentamientos costeros como el de Capiro o Barrancones, donde Elio Osmany Castelo y la promotora cultural, Ilairis Batista, desempeñan un meritorio papel, pues no hay que decirles qué hacer si se trata de la educación ambiental de grandes y chicos.

Un sector que no se queda atrás en estas lides son los pescadores antillanos, quienes en el desempeño del oficio devienen un medidor confiable del comportamiento de las aves, peces y plantas marinas.

Con bombillo rojo

El festival Amigos de la bahía de Nipe también tuvo su espacio para el análisis de las cuestiones en las que, los organismos e instituciones del territorio aún poseen insatisfacciones.

El tratamiento seguro, eficiente y continuo de los desechos provenientes de instituciones como el hospital del poblado, el molino de maíz Comandante Daniel, las instalaciones de Cupet o del propio sistema de evacuación de residuales de las casas del poblado, fue uno de los asuntos abordados.

De hecho, este sistema data del año 1925, cuando funcionaba con emisarios marinos; pero tanto el crecimiento poblacional, el embate de eventos climatológicos y el paso del tiempo han hecho de las suyas, y el abordaje de algunas inversiones resultarían caras para los bolsillos de la economía.

Mientras que para cada uno de estos temas se aplican variantes alternativas, se repasó la situación en el molino de maíz, donde, no obstante contarse con un diseño eficaz para el tratamiento de los residuales, actualmente se afrontan obstrucciones en el tramo final del sistema.

Al respecto, la representante del Citma en Antilla explicó que el escollo se produjo durante las operaciones que se realizaron en el lugar para extender un nuevo ramal ferroviario hacia la industria, y sin que la empresa constructora responsable, u otra, lo hayan podido subsanar.

Cohesión en popa

Al menos 27 focos de contaminación están documentados en la cuenca de Nipe como resultado del trabajo de las comisiones gubernamentales, las que a su vez sugieren más de un centenar de propuestas de solución a los organismos e instituciones implicados.

En opinión de Rolber Reyes Pupo, jefe de la Unidad de Medio Ambiente del Citma en la provincia de Holguín, pese a los obstáculos económicos que impiden remediar algunas de ellas, es posible avanzar en muchas otras, que sí están a la mano.

Y se trata de aquellas que tienen que ver, por ejemplo,  con la protección de la calidad de las aguas superficiales y subterráneas, la liberación de instalaciones y vertederos ilegales en las riberas, la rehabilitación forestal costera y en los suelos dañados por la minería, o en la conservación de los manglares.

Lo cierto es que, además de contar con una riquísima «biografía» aún por investigar y divulgar, de la mano de los hombres que la han habitado durante siglos y que motivarían la creación de incontables obras literarias, filmes, series de aventuras, documentales históricos o medioambientalistas, la bahía de Nipe es un tesoro natural que se debe proteger y salvar a toda costa.

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