World Learning, detrás de la fachada

Esta organización tiene un pasado oscuro y un presente impreciso que requiere mirada de lupa

Autor:

Marylín Luis Grillo

Aunque en apariencia parezca una institución que busca la superación de jóvenes de todo el mundo, la World Learning tiene un pasado oscuro y un presente impreciso que requiere mirada de lupa.

El revolucionario guatemalteco y exagente de la Seguridad Cubana infiltrado en la Fundación Nacional Cubano Americana, Percy Francisco Alvarado, en su artículo «World Learning, ¿nuevo programa de la CIA para Cuba?», detalló que dicha ONG «está conectada en sus orígenes con los Cuerpos de Paz y es una nueva versión del Grupo Internacional Delphi, involucrado en planes desestabilizadores por parte de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y de sus tapaderas como la Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y la NED (Fundación Nacional para la Democracia)».

Solo a modo de ejemplo cabría mencionar la presencia del antecesor de la ONG —el llamado grupo Delphi, también conocido como World Learning International Development— en Nicaragua durante la década de 1980, donde «promovía la democracia» al estilo estadounidense, al tiempo que la CIA entrenaba, armaba, financiaba y abastecía a los grupos contrarios al Gobierno sandinista.

Igualmente, asegura Alvarado, más de 40 programas de la World Learning —la actual, fundada en 1992— son financiados por la Usaid, la misma organización gubernamental que intentó programas desestabilizadores en Cuba, como ZunZuneo, y el envío de emisarios latinoamericanos para organizar a jóvenes cubanos con vistas a una rebelión política.

Las casualidades repetidas suelen ser partes de un patrón, y la juventud de la Isla ha sido siempre diana favorita, quizá porque se unen en ella la inexperiencia con las ganas de hacer, de cambiar (para mejor) el mundo, de buscar su espacio en la sociedad, de asumir y crear su propia identidad.

Sin establecer representación legal u oficial en Cuba, la World Learning capta a muchachos entre 16 y 18 años para «empoderarlos» mediante «la educación, el intercambio y los programas de desarrollo», para ayudarlos a  potenciar «las habilidades y conocimientos para transformar sus comunidades y países».

La base de todo ello está en la propia Ley Helms-Burton, de 1996, la cual establece mecanismos de asistencia y apoyo «a individuos y ONG independientes para apoyar los esfuerzos de construcción de la democracia en Cuba».

Transformar, construcción, democracia… Quizá es necesario recordar al presidente Barack Obama, cuando el 30 junio de 2015 le escribía a Raúl en una carta que, al restablecerse la relaciones, Estados Unidos se ajustaba a «los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular los relativos a la igualdad soberana de los Estados, la solución de controversias internacionales por medios pacíficos, el respeto a la integridad territorial y la independencia política de los Estados, el respeto por la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos».

Justo en julio de 2015, un mes después de la misiva, iniciaba el primer Curso de verano para jóvenes cubanos de la World Learning.

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