Retorno al oficio de pintor - Cultura

Retorno al oficio de pintor

La muestra Retrospectiva Bruno Vekemans, que se exhibe hasta el 5 de diciembre en la Sala Transitoria del Edificio de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes, constituye la primera presentación del artista belga en América Latina

Autor:

Lourdes M. Benítez Cereijo

El poder visual de la imagen mediante su contenido, la explosión de color con pinceladas introspectivas y la recurrencia a un discurso pictórico dominado por la representación de la figura humana, son algunos de los elementos presentes en las 78 piezas que conforman la muestra Retrospectiva Bruno Vekemans, que hasta el 5 de diciembre acoge la Sala Transitoria del Edificio de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA).

La exposición —organizada con el apoyo de la Embajada de Bélgica y el Ministerio de Cultura, así como de otras instancias— constituye, según afirmó durante la inauguración el Excelentísimo Señor Adam Koenraad, embajador de Bélgica en Cuba, la primera presentación de Vekemans en América Latina.

Como muestra de los esfuerzos por potenciar el intercambio cultural entre Bélgica y Cuba llega Retrospectiva Bruno Vekemans, y bajo ese espíritu, señaló el diplomático, algunos artistas cubanos fueron invitados a presentarse en la nación europea.

A decir de Oscar Antuña, curador de la expo, el arte de Vekemans «está marcado por el regreso a la pintura y al oficio de pintor; colmada de manipulaciones de imágenes que toma de la publicidad, de fotografías que él mismo realiza y que traslada al papel y al lienzo para conformar una obra que tiene como interés primario explorar las potencialidades visuales y escénicas».

Con piezas realizadas desde finales de la década de los años 80 a la actualidad, la exhibición deviene mosaico que aborda la concepción particular del artista acerca de su época. Constituye un muestrario coherente de representaciones pictóricas captadas mediante el reflejo de fracciones de la realidad circundante, al tiempo que propone al público un recorrido lógico y adecuado a través de la ruta creativa desandada por el pintor, nacido en 1952 en la ciudad de Amberes.

El artista belga, quien se sumerge en el arte a finales de los años 70 y principios de los 80, es un autodidacta cuyos inicios estuvieron influenciados, fundamentalmente, por la corriente Pop. «Su lenguaje artístico va conformándose en base a una técnica mixta y al collage, y más tarde, comienza a emplear el óleo —desplegado con colores vivos para crear fuertes contrastes— como medio de expresión», explicó Antuña durante la ceremonia de inauguración.

El nombre de Bruno Vekemans se suma a otros grandes en la historia de las artes plásticas flamencas, como heredero y continuador de una tradición artística que parte del legado de maestros como Rubens y Anthony van Dyck, de quienes el MNBA posee una notable colección.

La intención del artífice de hacer de la visualidad el máximo fin de su propuesta se hace evidente en sus dibujos y collages fotográficos, que entregan al observador una visión personal de la indagación existencial.

Asimismo, pone a consideración del público una alianza con la vida misma, perceptible en el mensaje intimista de los retratos de personas famosas realizados con la técnica del collage: Lou Reed, el legendario músico del rock; Andy Warhole, pintor y líder del movimiento Pop Art; y Brigitte Bardot, actriz francesa considerada un mito del séptimo arte.

Rostros de personajes anónimos en estado de consternación, ensimismamiento, duda, enojo, satisfacción y extrañeza, atrapados en disímiles situaciones, interpelan e invitan a compartir las emociones plasmadas. En ese sentido, la temática del hombre como objeto de reflexión se revela en Impermeable y Blues (medio mixto), y en Hombres en la nieve, La generación perdida, Boxeador y Hombres bañando (óleo sobre tela).

La visión de Cuba y el mundo también tienen un espacio significativo en la muestra. Así lo corroboran Los cubanos, donde se pueden apreciar las figuras de José Martí y Fidel Castro, y las obras New York y Madrid. Otra parte importante de la obra plástica de Vekemans, presente en Retrospectiva..., está conformada por las imágenes tomadas de la publicidad y los medios masivos de comunicación, así como por las piezas Hombre y El Cubismo, realizadas con la técnica eglomisé.

«En mis cuadros la imagen es lo que cuenta», ha expresado el creador flamenco, que atesora una trayectoria de más de tres décadas. Fiel a esa convicción ofrece, según comentó a JR Oscar Antuña, una oportunidad magnífica para el Museo y para los cubanos.

Al referirse a la muestra, el curador argumentó que se decidió hacer una retrospectiva para poder mostrar un período amplio de la producción de las artes plásticas belgas, particularmente de la ciudad de Amberes, de donde es originario el artista.

«No es común que nuestra institución acoja exposiciones europeas, aunque el MNBA desde su reapertura, en el año 2001, ha estado presentando exposiciones de pintores importantes de esa región como Antoni Miró (España), Peter Klasen (Alemania) y el Equipo Crónicas (España). Hemos tenido algunas representaciones, pero nunca antes un pintor belga».

Los presupuestos creativos de Vekemans parten de que la obra es un objeto estético, que no busca establecer compromisos ni cuestionar. Así lo reafirma un fragmento del texto ubicado justo a la entrada de la Sala Transitoria que define a este creador y su obra: « (...) no es un filósofo, no es un pintor académico virtuoso, no forma parte de la élite artística, es solo un trabajador fascinado por las imágenes de su época, que repite obsesivamente y que maneja una paleta sobria y armoniosa, que se atreve a hacer lo que tanto tiempo ha estado prohibido en el arte del siglo XX: disfrutar pintando».

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