Timbalaye: la semilla que creció

La sexta edición del prestigioso Encuentro Internacional de Rumba Timbalaye tendrá lugar del 17 al 24 de agosto y estará dedicada a celebrar el aniversario 95 del natalicio del Bárbaro del Ritmo, el Rumbero Mayor

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

En el inicio fue la rumba, y después otra vez la rumba, hasta que por fin se conocieron, porque el de los reconocidos bailarines folclóricos Ulises Mora e Irma Castillo fue un amor a primera vista, que creció hasta el infinito gracias también a esa pasión que ambos profesan por el género músico-danzario que fue declarado patrimonio cultural de la nación cubana. La Asociación Hermanos Saíz (AHS), que los declaró con el tiempo Miembros de Honor, igual jugó su papel en este romance que, aseguran, nunca terminará.

De hecho, en el seno de la organización que agrupa a la vanguardia de los jóvenes escritores y artistas de la Isla surgió el prestigioso Encuentro Internacional de Rumba Timbalaye, cuya sexta edición tendrá lugar del 17 al 24 de agosto, según ellos mismos le explicaron este martes a la prensa, con el cual celebrarán el aniversario 95 del natalicio del Bárbaro del Ritmo, el Rumbero Mayor.

En un aparte con Juventud Rebelde, Ulises recordó aquellos años en que la AHS —que auspicia ahora el Timbalaye junto a la Uneac (donde militan con orgullo), la Fundación Fernando Ortiz, Consejo Nacional de Patrimonio de Cuba, Casa de África y Paradiso—, le abrió las puertas de par en par.

«Reconozco que ni siquiera conocía de su existencia. Supe de ella por medio de un actor del grupo Teatro Irrumpe al que pertenecía, bajo la dirección del maestro Roberto Blanco. Entonces me enteré de aquella asociación que acogía las ideas de los jóvenes creadores; justo el espacio que yo andaba buscando en el cual el folclor se pudiera mirar desde la contemporaneidad, lo cual encontraba por entonces mucha resistencia, máxime cuando ni siquiera tenía un currículo que mostrar», cuenta Ulises después de anunciar que este año la cita rumbera se moverá no solo en la capital y Matanzas (en el 2013 estuvo en Santiago de Cuba), sino también hacia Pinar del Río y Cienfuegos.

«Quedé deslumbrado con el movimiento cultural e intelectual que descubrí en la Asociación, cuya sede radicaba en la Avenida del Puerto, entre Sol y Muralla, justo en un lugar que yo conocía, pues hasta allí me llegaba de pequeño para escuchar al respetado Juan Campos Cárdenas «Chan», el hoy afamado cantante de Yoruba Andabo, y al negro Muñanguita.

«Y sí, efectivamente, la AHS me dio la posibilidad de crecer, de alimentar mi espíritu. Pero sobre todo ha sido, como les ocurre a los jóvenes de hoy, una inspiración. Me enseñó que no debemos desfallecer cuando creemos firmemente en algo. Por eso siempre estamos cerca de ella, porque contagia. Le agradecemos que Timbalaye haya trascendido las fronteras de la Isla para ganarse un respeto, por los propósitos que enarbola, en el extranjero».

Bueno, Irma llegó a la AHS a través de Ulises. «Realmente fue así, yo formaba parte de la compañía Raíces profundas, de Juan de Dios Ramos, y Mora era profesor allí de Técnica de folclor, que impartía aplicando sus amplios conocimientos de la danza contemporánea. De ese modo maduré mucho como bailarina folclórica profesional (se lo debo, por supuesto, a esa agrupación), pero sobre todo como profesora, como maestra, porque aprendí con Ulises que apareció revolucionándolo todo».

Enfatiza Irma que cuando llegó el momento, quiso graduarse en el Instituto Superior de Arte exponiendo todas las experiencias que había ganado poniendo en práctica la técnica de Ulises, pero era evidente que todavía no estaban las condiciones para entenderlo cabalmente. Hoy esas vivencias, esa manera de ver nuestros folclor y tradiciones, están recogidas en un proyecto como Timbalaye, que en este 2014 será inaugurado en medio de la XV feria Arte en La Rampa, en el Pabellón Cuba.

«Ese domingo 17 actuarán en horas de la mañana (11:00 a.m.) grupos como Los columbianitos del puerto (Matanzas) y Rumbeando (La Habana), como expresión de que existe una continuidad, de que la rumba vive muy saludable. Después en la tarde, antes del concierto de AfroCuba, de la Atenas de Cuba, se sostendrá un encuentro con su director Francisco Zamora “Minini”», anuncia Irma.

«Es para nosotros un honor que la jornada inicial sea en la sede nacional de la Asociación, donde surgió este proyecto de folclor contemporáneo, donde sembramos una semilla que ha crecido y se ha mantenido en ese afán de rescatar ese legado que nos dejaron nuestros abuelos y padres, a través de la rumba, de los bailes que nos identifican, y nos permiten expresar nuestros sentimientos y esencias como cubanos», enfatiza el también director de la revista que ha tomado el nombre del importante evento y cuyo número 3 será presentado en la Casa de África, el día 20, a las 10:00 a.m., cuando se informarán los resultados de las becas Timbalaye 2013 en las categoría de Audiovisual e Investigación.

«Este es un proyecto de vida, de integración cultural, que sueña con ese no lejano día en que la rumba, con todos sus atributos, historia y actualidad, engrose la lista mundial del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, que no excluye sino une a todas nuestras raíces, esas que nos formaron como orgullosos cubanos. Desde Timbalaye convocamos a todas las generaciones dispuestas a defender lo más auténtico de la cultura popular».

Ahora este evento estará en cuatro provincias, pero Irma sabe que pronto recorrerá todo el país, «porque la rumba nos identifica a todos, aunque no sepamos cantarla o bailarla. Está instalada en nuestras venas, la llevamos en la sangre. No es ornamento, sino fuente viva de creación, de gozo, de felicidad, de cubanía».

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