Campaña a favor de WikiLeaks se refuerza con respaldos de Lula y de Putin

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula, y el primer ministro ruso, Vladimir Putin, criticaron la detención del creador de WikiLeaks, Julian Assange.Un grupo de ciberactivistas amenaza con atacar al gigante estadounidense de ventas por internet Amazon

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Juventud Rebelde

La campaña a favor de WikiLeaks se reforzó este  jueves con respaldos del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, a  su creador, Julian Assange, y más iberataques contra firmas deseosas de silenciar al portal por la libertad de expresión.

Prensa Latina refiere que el mandatario brasileño defendió al australiano Julian Assange, creador del sitio Wikileaks, quien ha publicado cables confidenciales de la diplomacia norteamericana y llamó a protestar por su arresto.

«El muchacho fue preso y no estoy viendo ninguna protesta contra la violación de la libertad de expresión. Es gracioso, no hay nada, nada contra la libertad de expresión de un muchacho que estaba colocando en Internet un trabajo menor que algunos embajadores (de Estados Unidos) hicieron», precisó Lula al hablar en el balance de los cuatro años del Programa de Aceleración del Crecimiento, en el Palacio de Planalto.

La fiscalía británica ordenó el aislamiento de Assange e incluso le impidió en un primer momento los contactos con sus abogados, aún cuando sólo es acusado por Suiza de acoso sexual a dos mujeres.

Después que apareció Wikileaks, el cual desnuda a la diplomacia estadounidense que parecía inaccesible, que parecía la más cierta del mundo, entonces comienza la búsqueda, indicó el mandatario brasileño.

Yo no sé si colocaron anuncios como en los tiempos del oeste norteamericano, algo así como "se busca vivo o muerto" y arrestaron al muchacho y no veo un voto de protesta, aseveró.

De inmediato, Lula se viró para uno de los funcionarios y le indicó «puedes colocar en el Blog de Planalto la primera protesta contra la violación de expresión en Internet, para que la gente pueda protestar, porque el muchacho esta colocando sólo aquello que él leyó».

Lula aseguró que «y si él (Assange) lo leyó es porque alguien lo escribió. El culpable no es quien lo divulgó, el culpable es quien lo escribió. Por lo tanto, en vez de culpar a quien divulgó, culpen a quien escribió la bobería, porque sino no tendrían el escándalo que tienen».

Tras indicar que desconoce si sus embajadores pasan esos telegramas (como los divulgados por Wikileaks de diplomáticos estadounidenses), Lula puntualizó que la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousse, tiene que saber y hablar para su ministro: «Si no tiene nada para escribir, no escriba bobería, pase en blanco el mensaje», aseveró.

Dos horas más tarde, también el primer ministro ruso, Vladimir Putin,  cuestionó la detención. «Si hablamos de democracia, tiene que ser  total. ¿Por qué han encarcelado a Assange? ¿Es esto la democracia?, declaró en  una rueda de prensa en Moscú.

Otro cable de Prensa Latina informa que el jefe de Gobierno ruso puso en duda que Estados Unidos posea una fuente de información cristalina y limpia, al referirse a los intercambios de mensajes de embajadas norteamericanas por todo el mundo con el departamento de Estado, publicados por Wikileaks.

Wikileaks reveló en los últimos días detalles de las evaluaciones ofrecidas por diplomáticos estadounidenses sobre su visión de la situación política en Rusia, con fuertes críticas a la dirección rusa y quejas de falta de democracia, sobre todo, referidas a Putin.

Asimismo, seguidores de Assange se refirieron a un plan secreto de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para proteger a Estonia, Lituania y Letonia de la presunta amenaza rusa, mientras concretaba acuerdos con Moscú durante la cumbre Rusia-OTAN, en Lisboa.

Según AFP, la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, Navi  Pillay, expresó preocupación por las presiones ejercidas sobre las empresas que trabajan con WikiLeaks a raíz del inicio de la divulgación de los 250.000  documentos confidenciales.

Mientras los políticos hacían oír su voz, un grupo de ciberactivistas autodenominado Anonymous intensificaba su "Operación Venganza", y amenazaba con un ataque inminente contra el gigante estadounidense de ventas por internet Amazon.

Anonymous, un grupo que se organiza principalmente a través de un foro de  Internet, se atribuyó los ciberataques de las últimas horas contra las  empresas de tarjetas de crédito MasterCard y Visa, y antes de otros grupos que  bloquearon los medios de financiación de WikiLeaks y de Assange.

Un portavoz del grupo, informático de profesión, quien se presentó con  el nombre de guerra de "Coldblood" (sangre fría), explicó este jueves en la radio británica BBC que Anomymous llevaba a cabo «una guerra informática» para  «mantener internet abierto y gratis para todo el mundo».

«La campaña marcha bien y cada vez más gente se está uniendo y ayudando»,  agregó destacando un rápido incremento de las descargas de la herramienta que  permite llevar a cabo los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDOS), que consisten en bloquear o al menos sobrecargar una web accediendo a  ella simultáneamente desde un gran número de equipos.

La web de Anonymous (anonops.net) no podía sin embargo consultarse este jueves, como tampoco su página en la red social Facebook.

Los ciberpiratas también atacaron otras webs en Suecia, país que busca la  extradición de Assange para interrogarlo.

Según el diario Aftonbladet, las háckers forzaron el jueves de madrugada el  cierre durante varias horas del portal internet del gobierno sueco  (www.regeringen.se), aunque este luego volvió a funcionar.

En los últimos días, otros blancos fueron los portales de la fiscalía sueca  y de los abogados de las dos mujeres que acusan a Assange de "violación y  agresión sexual".

Además, fueron atacadas las páginas de la ex candidata republicana a la  vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, y del senador estadounidense  independiente Joe Lieberman, dos de los políticos que lideran la oposición a  WikiLeaks y a Assange en su país.

Mientras tanto, Assange pasaba su segundo día en la prisión londinense de  Wandsworth, donde este jueves debía recibir la visita de sus abogados para  preparar la vista del próximo día 14, en el que volverán a pedir su liberación.

Los abogados han anunciado desde el principio su intención de luchar contra  su extradición a Suecia, por temor a que no sea más que una etapa antes de su  entrega a Estados Unidos.

Este país, cuya indignación fue en aumento desde el inicio de la  publicación, el 28 de noviembre, de 250.000 cables confidenciales de su diplomacia a través de cinco periódicos de prestigio mundial, ha anunciado su  intención de entablar acciones judiciales contra Assange.

(Con información de AFP y Prensa Latina)

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