México captura al ex alcalde de Iguala

La detención del ex funcionario y su esposa debe echar luz definitiva sobre la desaparición de los 43 estudiantes mexicanos, un hecho que ha conmocionado al mundo

Autor:

Juventud Rebelde

MÉXICO DF, noviembre 4.— El presidente Enrique Peña Nieto confió en que la detención del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y de su esposa, María de los Ángeles Pineda, contribuya a las investigaciones que lleva a cabo la Procuradoría General de la República (PGR) en torno al caso que involucra la desaparición de 43 estudiantes.

El mandatario federal hizo un reconocimiento a las instituciones de seguridad ante la detención del ex alcalde y de su esposa, piezas claves para echar luz sobre un caso que ha conmocionado a México y al mundo y dejó además seis muertos y 25 heridos.

Según Notimex, Peña Nieto advirtió que, con apego a la ley, José Luis Abarca y su esposa son señalados como «responsables de los hechos, muy lamentables, ocurridos en Guerrero, particularmente en el municipio de Iguala».

La agencia Reuters informa que Abarca y Pineda fueron detenidos por efectivos de la Policía Federal en una casa de Iztapalapa, una de las zonas más pobres de la Ciudad de México.

Ambos habían desaparecido a fines de septiembre, días después de que los estudiantes, pertenecientes a una escuela rural de magisterio, fueran secuestrados por policías municipales de Iguala y sicarios del crimen organizado, por orden del alcalde, según investigaciones de la fiscalía federal.

Criminales detenidos en las semanas siguientes a la desaparición señalaron a la esposa de Abarca como la principal operadora del grupo criminal Guerreros Unidos, una escisión del otrora poderoso cártel de los hermanos Beltrán Leyva. El ex alcalde también es sospechoso de haber asesinado a un activista en Iguala.

Según EFE, la senadora del PRD, Dolores Padierna, acusó al ex alcalde de asesinar en 2013 a Arturo Hernández, dirigente de esa agrupación en la alcaldía de Iguala y adversario político. La denuncia fue presentada ante notario por un testigo de aquel crimen, quien refirió que, tras ordenar que torturaran a Hernández, Abarca espetó a la víctima: «me voy a dar el gusto de matarte» y le disparó dos veces, una de ellas en la cara.

El Gobierno todavía busca a los estudiantes, que se teme pudieron haber sido masacrados.

Abarca es «la pieza más significativa de la investigación para esclarecer e ir a profundidad en la búsqueda de los muchachos y aclarar los lamentables sucesos del 26 de septiembre en Iguala», dijo el gobernador interino de Guerrero, Rogelio Ortega.

Las autoridades han anunciado la detención de más de 50 personas —entre policías y criminales de Guerreros Unidos— que confesaron haber secuestrado a los estudiantes, y la fiscalía ha encontrado varias fosas con cuerpos, pero aún se desconoce el paradero de los jóvenes.

Aunque peritos de la fiscalía federal y enviados del reconocido Equipo Argentino de Antropología Forense están tratando de identificar 38 cuerpos hallados en las afueras de Iguala, todavía no han dado a conocer si se trata de alguno de los estudiantes desaparecidos.

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