La confianza de que siempre seremos hermanos

Agradece primer ministro de Timor-Leste la cooperación cubana para el desarrollo de su país

Autor:

Nyliam Vázquez García

CUANDO había terminado un resumen de sus días de visita oficial a Cuba, el primer ministro de Timor-Leste, Rui María de Araujo, hizo una observación final. Sin necesidad de traducción, porque la intensidad de los días en La Habana y lo que significan y significarán para el desarrollo futuro de Timor-Leste así lo dictaban. De algún modo, todo cuanto había dicho antes se resumía en el tono de voz que imprimió a sus últimas palabras en el diálogo con la prensa.

«El pueblo cubano es muy generoso y hospitalario(…). Muchas gracias por todo. Un abrazo fuerte a todo el pueblo de Cuba y hasta pronto», dijo.

Rui María de Araujo terminó tal como había iniciado la conferencia de prensa, porque sus primeras palabras al entrar al salón fueron para agradecer al presidente cubano Raúl Castro el decidido apoyo a lo largo de los días de estancia y al Comandante en Jefe Fidel, quien iniciara la colaboración entre ambas naciones y que tanto ha redundado, dijo, en el crecimiento de la nación asiática. Asimismo, también agradeció al pueblo cubano por la fraternidad siempre demostrada a los timorenses.

«Tengo la confianza de que siempre seremos pueblos hermanos», expresó el dirigente, quien mencionó la importancia de cada uno de los encuentros con las autoridades cubanas, así como las visitas a distintos centros de interés porque «los lazos de amistad y colaboración salieron fortalecidos» y por la utilidad de compartir experiencias en diferentes sectores.

El visitante comentó el modo en que lo había impresionado su visita al vivero de Alamar, por los conocimientos sobre agricultura urbana y los métodos para cultivar sin el uso de químicos, una experiencia que desean consolidar en su país por lo que representa en términos de seguridad alimentaría y por los beneficios a la salud humana. Además mencionó los avances cubanos en el área científica, producción de medicamentos y control de enfermedades.

«Es impresionante ver que no es el área comercial la más importante en la investigación científica, sino el uso para resolver problemas de salud no solo de este país, sino de la humanidad», manifestó y dio a conocer el intercambio con las autoridades de Labiofam para una futura colaboración en el control vectorial, especialmente, por la alta prevalencia en Timor del mosquito que trasmite la malaria y el dengue.

El primer ministro dio a conocer que continuará el apoyo cubano en la educación. En ese sentido dijo que se le dará continuidad al proceso de alfabetización que ya sacó de la ignorancia a 190 000 timorenses y se ampliarán los horizontes a través del método cubano Yo sí puedo seguir. De cara al futuro, otro de los temas tratados en estos días fue la posibilidad de establecer hospitales universitarios en Timor-Leste, no solo para el beneficio de esa nación, sino de otros países del sudeste asiático.

Rui María de Araujo valoró como el punto más alto de su visita el homenaje a José Martí, el Apóstol de los cubanos, así como el diálogo con el presidente cubano.

«Estamos muy satisfechos con las nuevas dinámicas de las relaciones Cuba-Estados Unidos y hacemos votos porque  estas pongan fin al bloqueo contra Cuba», indicó.

El dirigente agradeció el apoyo moral y espiritual que han recibido los estudiantes timorenses en Cuba de parte de la iglesia católica y así se lo hizo saber al cardenal Jaime Ortega durante el encuentro que sostuvieron, ocasión en la que le manifestó que continuaran apoyando a los jóvenes espiritualmente.

La estancia de seis días en Cuba dio tiempo para compartir tanto con parte de los colaboradores cubanos que han estado en Timor-Leste —desde 2004 han pasado más de mil cooperantes cubanos por esa nación— como con los 23 timorenses que estudian actualmente en la Isla. Para estos últimos, según comentó, Rui María de Araujo tuvo un mensaje especial.

«Quisimos transmitirle una vez más la importancia de esta oportunidad que le dan los hermanos cubanos para que ellos puedan continuar su formación y una vez que regresen a Timor-Leste puedan asumir la responsabilidad de construir nuestro país y le dimos un voto de confianza y de estimulación para el tiempo que les queda aquí», expresó.

En términos de cifras, destacó los casi mil médicos que Timor logrará completar dentro de poco con el apoyo de Cuba, para una población de 1,2 millones de habitantes, lo que significa que tendrán uno de los mejores índices de la región.

Según comentó, otro de los puntos en común entre Cuba y su país es «la voluntad de mantener la estabilidad en la gobernación para trabajar en el desarrollo de las naciones», puntualizó y destacó, de las visitas a instituciones de salud y educación, además de los resultados, la vertiente humanista: «es algo que queremos tener como referencia para nuestro país», agregó.

«Por último, en nombre del Gobierno de Timor-Leste, manifestamos nuestra admiración por el espíritu humanista del pueblo cubano, que nos muestra la voluntad de continuar consolidando las relaciones, reforzando aún más la cooperación existente y que mucho ha contribuido al desenvolvimiento y desarrollo de nuestro pueblo», manifestó. Después hizo la observación final, pero ya sabemos en esencia ese fue el detalle primero del Primer ministro de Timor Leste.

 

 

 

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