Dos rutas hacia la historia de Cuba

Autor:

Carlos Manuel Marchante Castellanos*

En la historia de la humanidad y en especial en el último siglo, se ha confirmado que los pueblos que desconocen u olvidan su historia, no sobreviven al error.

En nuestro caso, es innegable que a pesar del empeño del sistema educacional cubano por perfeccionar la enseñanza de nuestra historia, a diario encontramos a una parte de la población, entre ellos a una cantidad considerable de jóvenes, que desconocen temas y hechos relevantes relacionados con nuestra hermosa gesta.

¿Pero cómo es posible —se preguntarán algunos—, si desde el mismo círculo infantil se inicia todo un proceso de instrucción sobre hitos de nuestra historia que no culmina hasta las universidades? La respuesta es obvia: no siempre los educadores que tenemos el mandato de enseñar la historia patria, buscamos fórmulas nuevas para transmitir el mismo contenido de una manera más activa que haga a nuestros alumnos partícipes del tema, y nos limitamos a cumplir un programa de estudios sin romper los esquemas tradicionales, ni tener en cuenta que nuestra clase o conferencia puede resultar monótona y no motivar el interés de quienes se encuentran frente a nosotros.

En la búsqueda de un método más interactivo para la enseñanza de la historia y a propuesta nuestra, la Dirección de Extensión Universitaria y la Federación Estudiantil Universitaria, con el apoyo del museo Fragua Martiana y la activa participación del rector, el Consejo Universitario y las organizaciones políticas de la Universidad de La Habana, han aprobado y puesto en marcha dos recorridos históricos de probada eficacia: La Ruta del Joven Martí y Por la Senda de las Luchas Estudiantiles, proyectos extensionistas que posibilitan la enseñanza de la historia a través de dos interesantes recorridos por la ciudad, apenas conocidos.

Por la Ruta del Joven Martí sigue la misma trayectoria que andaba él,  vestido con traje de presidiario y un grillete fijado a su pierna derecha por las calles de su ciudad natal, junto a sus compañeros de infortunio, corresponde al itinerario comprendido entre el ya extinto Presidio Departamental (Prado y Cárcel), hoy parque habanero donde se conserva la capilla de la Real Cárcel de La Habana, y culmina en Hospital entre Príncipe y 25, hoy Fragua Martiana, museo de la UH que custodia las ruinas de las canteras de San Lázaro.

El proyecto tiene por objetivos que los estudiantes universitarios, guiados por un profesor, realicen el mismo recorrido de poco más de dos kilómetros que diariamente hacía el joven Martí, y conformar a través del mismo un espacio de reflexión histórica a través del cual puedan conocer y aquilatar las condiciones a las que el colonialismo español sometía a quienes intentaran enfrentar su dominio sobre la Isla, y realizar como colofón del recorrido, una visita al museo Fragua Martiana.

Por la Senda de las Luchas Estudiantiles es un recorrido que pretende mostrar la larga y épica lucha del estudiantado de la Universidad de La Habana hasta el año 1959 de la pasada centuria, en la que desafiando la represión y el crimen y al precio de sus propias vidas, realizaban heroicas acciones revolucionarias y tomaban las calles habaneras, como una de sus armas más eficaces para enfrentar las diferentes dictaduras y Gobiernos corruptos que se apoderaron de la nación desde la Colonia.

Si bien aquellas honrosas jornadas y otros hechos de trascendencia nacional se desarrollaron en diversos puntos de la ciudad, e incluso del país, como fuera la Jura de Fidelidad a la Constitución y los asaltos al Palacio Presidencial y Radio Reloj, en la zona más cercana a la Colina universitaria, el estudiantado universitario ha dejado marcada una senda que al recorrerla hoy posibilita rememorar en los propios escenarios cómo se desarrollaron aquellas acciones estudiantiles de valor excepcional por una Cuba libre y soberana.

La trayectoria a recorrer en esta ruta por los estudiantes se inicia en el Salón de los Mártires de la UH, y transita por el Árbol de la Libertad, la Escalinata, el lugar donde cayó en combate José A. Echeverría, el Memorial Julio Antonio Mella, el parque 27 de Noviembre, el lugar donde cayó asesinado Rafael Trejo, Humboldt No. 7, y culmina en el Rincón Martiano de la Fragua Martiana, lugar donde finalizó el Entierro Simbólico de la Constitución de 1940 y la Marcha de las Antorchas.

No se trata de recorrer La Ruta del Joven Martí o marchar Por la Senda de las Luchas Estudiantiles porque lo han orientado del Rectorado, de la Facultad, o es una tarea de la FEU, sino motivar a los estudiantes para entrar en contacto directo con la historia a través de los objetos museables, los monumentos, o las tarjas que nos hagan vivir las heroicas jornadas protagonizadas por el joven José Julián o por los estudiantes de ayer, en estas calles que regaron con su sangre, por amor a la Patria y a la libertad que hoy disfrutamos.

Hoy, ante el advenimiento de un período extremadamente complejo para Cuba que se inicia con el avance en la reanudación de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, después de haber declarado abiertamente su Presidente, la intención de emprender con ello nuevos derroteros encaminados a materializar su política imperial de destruir el proceso revolucionario cubano, la formación de un profesional altamente calificado, comprometido, conocedor y defensor de nuestra rica historia, resulta  decisivo no solo para vencer estas patrañas, sino para salvaguardar la libertad, la soberanía y la Patria socialista que nuestros padres conquistaron de pie.

*Profesor e investigador de la Universidad de La Habana

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