Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Una lección de alto valor simbólico

El General de Ejército Raúl Castro Ruz y el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidieron el acto por el aniversario 65 del levantamiento popular armado en Cienfuegos

Autor:

Laura Brunet Portela

CIENFUEGOS.— Un homenaje al pueblo de Cienfuegos, el cual ha sido calificado más de una vez como el principal héroe del levantamiento popular armado de la ciudad aquel 5 de septiembre de 1957, devino el acto central por la fecha que presidieron el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República.

Allí, junto a unos 10 000 hijos de la Perla del Sur, en representación del pueblo de Cuba, quienes recordaron a los héroes y mártires de la gesta, también estuvo el Comandante del Ejército Rebelde Julio Camacho Aguilera, quien dirigiera las heroicas acciones, hace 65 años, así como Marydé Fernández López, primera secretaria del Partido en la provincia, y otras autoridades.

De ese hecho son admirables, tanto las actitudes de los combatientes dedicados a la causa revolucionaria, como la del pueblo cienfueguero. Aunque aquel día quedaron aislados en la sublevación, dejaron para la historia una lección de alto valor simbólico, reconoció Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido, en las palabras centrales de la conmemoración.

Además, agregó que el triunfo revolucionario entrañó muchos cambios para el país, pero «a pesar de los avances sociales que nos enorgullecen, y que tenemos el deber de cuidar con esmero, estamos conscientes que mucho nos queda por hacer. Es en la economía donde tenemos el mayor reto».

Sobre las campañas de descrédito dentro y fuera de Cuba, Morales Ojeda enfatizó en «que no existe estado fallido aquí. Lo que sí ha demostrado ser fallido son los reiterados intentos por destruir la Revolución Cubana», y aseguró que «la unidad ha sido un principio sagrado que nos ha permitido llegar hasta aquí y afrontar la arremetida yanqui desde sus inicios».

Al cierre del acto central —celebrado en el parque Martí, frente al histórico colegio San Lorenzo, una de las sedes de la acción contra la dictadura batistiana—, el pueblo realizó la tradicional peregrinación hasta el cementerio Tomás Acea, donde reposan los restos de mártires del 5 de septiembre de 1957.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.