Para alcanzar una mayor eficacia y optimización en las actividades ejecutivo-administrativas, este jueves quedó aprobada por el Parlamento cubano la Ley de Organización de la Administración Central del Estado.
Se trata, según explicó a los diputados el miembro del Buró Político José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de Ministros, de una normativa que reduce de manera significativa las organizaciones de la Administración Central del Estado.
Explicó entonces que todos los organismos a lo interno deberán reducir las actuales composiciones. Entre los ministerios con mayores cambios, señaló, se encuentran los de Agricultura y Alimentación; Economía y Finanzas; Comercio e Inversión Extranjera; Educación Superior, Ciencia e Innovación; Medio Ambiente Hábitat y Recursos Hidráulicos; Industria y Construcción; Deportes y Recreación.
Este paso, refirió, se alinea con el sentido y disposiciones de mejora y fortalecimiento de la institucionalidad estatal y de la definición constitucional de Estado socialista de derecho y justicia social.
Además, permite mejorar la unidad en el diseño, ejecución y control de las políticas públicas, y la atención más coherente y consecuente con la transversalidad de alguna de esas políticas en la actuación del Estado cubano, añadió.
Esta Ley, recordó, reduce la dispersión en la actuación administrativa central y elimina la duplicidad de competencias y actuaciones existentes en la gestión administrativa pública.
Ricardo Guerra argumentó que la normativa descarga de un peso estructural, burocrático y de costos en la organización y gestión administrativa central; y se ajusta a la realidad demográfica que vive el país.
En esa línea, también refirió que contribuye a una mayor coherencia del plan y el presupuesto a corto y mediano plazos, facilita la alineación entre la planificación estratégica (inversiones, proyectos de desarrollo), la gestión fiscal (ingreso, gastos, deudas), reduce duplicidad de funciones y conflictos burocráticos, además en situaciones especiales un solo organismo actúa con mayor rapidez.
Durante el proceso de consulta del proyecto de Ley de Organización de la Administración Central del Estado, comentó el secretario del Consejo de Ministros, se recibieron por diferentes vías un total de 242 observaciones, de ellas: 139 aceptadas o aceptadas en parte, y 103 no aceptadas, las cuales fueron atendidas y se explicaron las razones de su no aceptación.
Lo cierto es que, el redimensionamiento de la Administración Central del Estado constituye un paso adelante, audaz y necesario en el contexto de la peor crisis económica de las últimas décadas, apuntó.
Sin embargo, aclaró que los riesgos que pudieran existir son gestionables con las medidas identificadas para el proceso de implementación.
El proyecto de Ley de Organización de la Administración Central del Estado, se recordó, fue publicado el 9 de junio de este año en el sitio web de la Asamblea Nacional del Poder Popular para general conocimiento de la población, recibiéndose por medio de los correos habilitados 84 criterios, de ellos aceptados 24, no aceptados 48 y 12 que exponen valoraciones generales del proceso.
Se realizaron intercambios con los consejos de Dirección de los organismos que se redimensionan. A partir de las Transformaciones Económicas y Sociales aprobadas, argumentaron, se consultó nuevamente el proyecto a los organismos de la Administración Central del Estado con el propósito de analizar el impacto que pudieran tener en la misión y funciones y proponer las modificaciones y adiciones correspondientes.
Un amplio debate se suscitó también este jueves en la Asamblea Nacional del Poder Popular, donde los diputados mostraron sus inquietudes y perspectivas con la nueva norma.
Esta Ley aprobada por el Parlamento entra en vigor a los 60 días de su publicación en la Gaceta Oficial de la República.
