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Estrenará la televisión cubana nueva telenovela

Polvo en el viento, con dirección general de Xiomara Blanco, abordará  en 50 capítulos, a partir del lunes, el día a día de la Cuba de hoy

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María Karla Fernández será Liuba. Un olor, un sabor, alguien amado que muere, una canción, la juventud... Todo es como polvo en el viento: lo que ya se perdió y no se podrá recuperar, a pesar de que permanezca en nuestra memoria, en nuestro subconsciente. Y eso hace recordar a la vida, a esa que Silvio Hernández quiso apresar en la próxima telenovela que, con dirección general de la experimentada Xiomara Blanco, ocupará el espacio de Historias de fuego, y comenzará a transmitirse a partir del próximo lunes, por Cubavisión.

Protagonizada por Yory Gómez, María Karla Fernández, Lieter Ledesma y Rodolfo A. Faxas, Polvo en el viento, codirigida por José Luis Mederos, vuelve a escudriñar la Cuba de ahora mismo, una inquietud perenne de su guionista, quien asegura que, aunque le gusta investigar nuestro pasado, solo le interesa escribir sobre la actualidad. «Esa es mi responsabilidad social: abordar en mis textos algunas problemáticas sociales, pero no de otra época ni de otro país».

Y al parecer, Hernández lo ha sabido hacer muy bien, según consideran los timoneles de esta nave, Xiomara y José Luis, quienes coinciden en que tuvieron en sus manos un libreto excelente. «Silvio escribe magníficamente bien y diseña personajes de mucha fuerza, los cuales dialogan con mucha soltura. Mira, te voy a decir lo malo de esta telenovela: le faltan 20 capítulos más, pero Silvio no quiso seguir», apunta la directora de Tierra Brava, El naranjo del patio y Destino prohibido, pero el autor de La maja desnuda y La Atenea está en San Miguel, expone sus razones:

«Sucede que la historia de Polvo en el viento está concebida con una estructura cerrada. Es decir, en cada capítulo aparecen tres o cuatros eventos que comienzan, detonan, se desarrollan y terminan, aunque los personajes siguen evolucionando —pero no son episodios monotemáticos. Esa ha sido la causa fundamental, porque es muy difícil escribir así, con ese requerimiento.

«Esta novela no se detiene, no hace concesiones con demasiadas reiteraciones. Es bastante ágil, no por el ritmo, sino por la trama, que no se paraliza», explica Silvio, mas aclara que «es una trama de ficción y, por tanto, habrá cosas verosímiles y otras no. Lo que no escaseará es la polémica —sucedió por allá por el año 2000 cuando Polvo en... se transmitió por la radio—, y también habrá temas muy discutibles, pues ubico a los personajes en situaciones límites, los cuales muchas veces reaccionan de una manera inesperada, lejos del destino ya establecido para el galán o la damita joven. O sea, que, en aras de establecer el debate, “traicioné” al público».

Juan Lozada, asesor de Polvo..., aprovecha para esclarecer que esta nueva propuesta, la cual no es exactamente igual a la pasada ya por la radio, «es una mezcla entre la telenovela clásica (la de pasiones fuertes), y las series que intentan profundizar en temas de interés social. Al mismo tiempo, quisimos trabajar determinados aspectos que no son comunes en los guiones que normalmente se hacen para la televisión, como la utilización de las grandes elipsis, algo que resultó un verdadero reto».

¡Pero que chévere!

De izquierda a derecha: Molina, Odalys Fuentes, Zelma Morales y Rodolfo Faxas. Polvo en el viento es el regreso a la pantalla de Xiomara Blanco después de Destino prohibido. Durante 50 días, con esta telenovela la también guionista convertirá en visitantes habituales de los hogares cubanos a excelentísimos actores y actrices que la han acompañado en otras ocasiones: María de los Ángeles Santana (actuación especial), Zelma Morales, Mariela Bejerano, Eslinda Núñez, Odalys Fuentes, Amada Morado, Nieves Riovalles, Enrique Molina, Rogelio Blaín, Jorge Martínez, Rolando Núñez, Serafín García..., a quienes se suman Ariana Álvarez, Yadier Fernández, Enrique Bueno, Herón Vega, entre otros.

«Como si fuera poco, dice, pude reunir a un magnífico equipo de trabajo: Mederos, graduado del ISA, que me aportó además de sus conocimientos y talento, calma y juventud; Eddy Quintero, en la dirección de una fotografía de lujo; Loly Atencio en la producción general, cuyo único defecto es que nunca se cansa; José Jáuregui en el diseño de una muy decorosa escenografía...

«No puedo dejar de mencionarte a dos personas que, tristemente, no podrán ver el resultado de su destacada labor: Milagro Duquez (editora grabadora) y Enrique Almirante, quien estuvo con nosotros grabando hasta el 11 de agosto y un mes después lo perdimos. A ellos dedicaremos un programa especial este lunes, antes de que la telenovela inicie oficialmente el miércoles 21».

Con casi media vida en el ICRT —la mayor parte de esos casi 24 años como camarógrafo y director de fotografía (Cuando yo sea grande)—, José Luis Mederos se estrena en grande en la dirección con Polvo en..., si bien antes había conducido las riendas del último documental que se le hiciera a Dora Alonso y de la versión en inglés de la cartilla de alfabetización Yo sí puedo.

«Fue una experiencia única. Realmente me sentí muy cómodo trabajando con este grupo de profesionales. Desde un principio me enganché con el guión, pero el premio mayor fue compartir la dirección con Xiomara, con quien aprendí mucho, como antes con los maestros Iraida Malberti y Silvano Suárez. Ella confió mucho en mí y nos compartimos las escenas. Todo fue muy chévere».

En otras pieles

Perdí el respeto al mar, gracias a Polvo en el viento, dice Lieter Ledesma.

Haberle perdido el respeto al mar está entre las tantas cosas que agradece a Polvo en el viento el popular actor Lieter Ledesma, quien protagoniza por vez primera una telenovela después de descubrir el espacio de la mano de Eduardo Moya en A pesar de todo. «A raíz de este papel tuve que pasar un curso de buceo, aunque en la filmación no bajamos a grandes profundidades, y lo que más se verá es la manipulación de algunos equipos en tierra. Y es que Javier es biólogo marino. Ahora esto es parte de mi vida y cada 15 o 20 días hago mis inmersiones», confiesa el Juan Andarín de La sombrilla amarilla.

Con siete películas en su haber (Camino al Edén, Mañana, Viva Cuba, Sap, Ma tante Aline...), Lieter, que acaba de prestarle su voz a Meñique, esperado proyecto de los Estudios de Animación del ICAIC, señala que «aunque interpreto un rol esencialmente positivo, Javier me atrajo porque no es el héroe inmaculado de las telenovelas, sino que es como cualquier persona. A la hora de enfrentarlo traté de hacerlo sobre todo humano. Será muy polémico por las cosas que a veces hace, pero tiene una base de bondad, de buena persona».

No es solo Ledesma el que cree que su rol desatará la polémica en esta historia de encuentros y desencuentros. Rodolfo A. Faxas, que ve a este como su verdadero debut televisivo, piensa que su David no lo será menos. Alumno por dos años del maestro Raúl Egurem, asegura que su mayor preparación la encontró en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, gracias a su participación como actor, durante tres años, en las tesis de graduación de los estudiantes.

Cuenta Faxas que a pesar de no haber hecho un casting muy bueno —al menos así lo cree—, Xiomara vio en él algunas potencialidades.

«Me llamaron para otro papel, pero hubo dificultades con uno de los protagonistas y Xiomara me propuso ese rol. No te niego que tuve tremendo miedo, pero creo ha quedado bastante bien, aunque la última palabra la tiene el público. David, también biólogo marino, es un hombre muy espiritual, con muchas ganas de vivir, pero la vida le juega una mala trastada y lo vuelve todo al revés», dice este joven actor que se negó a adelantar más, al igual que María Karla Fernández, a quien quizá antes que finalice Polvo en el viento podremos apreciar también en Los tres Villalobos.

«Xiomara tuvo la gentileza de invitarme para que interpretara a Liuba, una muchacha triste y solitaria como la de La otra cara de la Luna, pero al mismo tiempo diferente, pues no es madre, ni estuvo casada por 15 años... Ella, profesora universitaria, se enamora locamente, pero...», y se detiene para evitar decir más, mientras invita a los televidentes a seguir esta corta telenovela, «pero concentrada y con sustancia. No ver un capítulo será perderse una parte importante de la trama».

Con la gran actriz Amada Morado, que en estos momentos ensaya para el teleplay Choque, sucederá idéntico que con María Karla, pues también forma parte de Los tres Villalobos. «Marcia es una ama de casa que ha dedicado su vida a cuidar de una familia, donde escasea la comunicación: dos hijos llenos de conflictos (la propia María Karla y Yadier) y un esposo (Rogelio Blaín) poco solidario y muy intolerante. Es una mujer que está constantemente enfrentándose a disímiles dilemas».

Por su parte, la estelar Zelma Morales confiesa que enfrentó a su Odalis con temor. «Es una mujer atractiva pero alcohólica. Imagínate, yo que soy casi abstemia. Estoy muy expectante con este personaje, primero de este tipo que interpreto en mi carrera. Por lo tanto me siento con el nerviosismo de una debutante».

En tanto, Enrique Bueno, el Leroy de La cara oculta de la Luna, no cree que esta sea su gran actuación, pero sí está supercontento por la oportunidad. «Mi rol dará de qué hablar. Mientras que mis compañeros lo ven como negativo, a mí no me lo parece. Tengo mucha fe en él y lo disfruté sobremanera. Fue un reto que me puso Xiomara en las manos y se lo voy a agradecer siempre, porque me permite mostrar la otra cara del actor Enrique Bueno».

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