Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Papalote de sueños y bondad

Llevar literatura, poesía y arte hecho para niños hasta las comunidades es el objetivo principal de un proyecto villaclareño que ostenta
como sello el impulso de las nuevas generaciones

 

Autor:

Juventud Rebelde

La literatura infantil hecha por jóvenes creadores cubanos encuentra en el proyecto Papalote una vía para llegar a niños de zonas vulnerables y escuelas de Villa Clara, a través de una iniciativa que combina la edición de minilibros, el trabajo comunitario y el apoyo de diversas instituciones culturales.

Esta iniciativa en los últimos meses se ha enfocado en áreas de difícil acceso, según precisó a la Agencia Cubana de Noticias el director en funciones del Centro Provincial del Libro y la Literatura en Villa Clara, Miguel Ángel Tamayo Alba.

Papalote surgió desde la editorial Sed de Belleza, sello de esa organización, como un convenio con un emprendedor para garantizar el acceso a la literatura en tiempos en que la impresión de libros resulta compleja; así, «se buscan nuevas estrategias para llevar, sobre todo al público infantil, literatura de jóvenes escritores», afirmó la presidenta de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en esta central provincia, Elizabeth Casanova Castillo.

El proyecto, detalló, comenzó como una colección en pequeño formato, a color, donde autores noveles pudieran presentar su obra para los más pequeños, pero con el tiempo se extendió más allá de la gestión editorial hasta convertirse en un proyecto comunitario.

Agregó que incluye la presentación de los libros, la venta de materiales complementarios como rompecabezas, marcadores y plegables, y la donación de ejemplares.

«Llevamos literatura, sobre todo poesía para niños, en formas más participativas», explicó Casanova Castillo, al detallar que combinan pequeñas obras teatrales, juegos y promoción de lectura, para luego abrir una miniferia donde los pequeños pueden acceder a los textos.

El proyecto incluye, además, la versión digital de los libros para quienes no puedan acceder a las ediciones físicas, limitadas por las propias dificultades con las impresiones.

El nombre Papalote responde a ese elemento de la infancia cubana que puede llevarse en la mano, echar pita y volar alto, aseguró. Esta iniciativa —que articula a la AHS, el Centro Provincial del Libro, el sistema de instituciones culturales y nuevos actores económicos— mantiene viva la literatura infantil de escritores jóvenes y no tan jóvenes mediante el libro impreso y otros productos como cuadernillos para colorear, almanaques y juegos didácticos, que se comercializan a precios asequibles, incluso en medio de las carencias impuestas por el contexto actual.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.