Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Unos muchachos invencibles

¡Sigan adelante, muchachos!», convocó el tronco familiar de los Chávez durante la apertura del Activo Juvenil de los colaboradores cubanos en los diez estados occidentales de Venezuela

 

Autor:

Enrique Milanés León

BARINAS—. Quiero agradecerles la invitación a ustedes, que han venido a cumplir misiones sagradas, y en un día como hoy quiero recordar al maestro Fidel Castro, dijo a jóvenes colaboradores cubanos el pedagogo y político Hugo de los Reyes Chávez, padre del Comandante eterno de la Revolución Bolivariana.

«Llevamos este camino de la paz, luchando con armas y sin armas, con la palabra y el pensamiento, con la unidad y la humildad. ¡Sigan adelante, muchachos!», convocó el tronco familiar de los Chávez durante la apertura del Activo Juvenil de los colaboradores cubanos en los diez estados occidentales de Venezuela, evento al que fue especialmente invitado.

Dedicado a la figura de Fidel como guía de nuestra juventud, el Activo en Barinas cerró un proceso de discusión que antes tuvo eventos en Anzoátegui —región oriental— y en la central Caracas. Este tercer capítulo fue escenario de debates en torno a 18 ponencias referidas a cómo hacer realidad el concepto de Revolución, las maneras de continuar, para otras generaciones, el legado histórico recibido, cómo mantener a la juventud en la vanguardia y qué debe hacerse en las redes sociales para defender, en ese otro plano, las verdades de Cuba.

Entre los trabajos que impresionaron en el encuentro estuvo el de la doctora Dailyn Pérez Peña, quien hizo una detallada interpretación de un concepto revolucionario que no fue formulado por Fidel para el alarde memorístico ni para la repetición superflua sino para hallar en él, como hizo esta jovencita, luces para la acción. Tanto ella como la odontóloga Dayana Calzado Medina ubicaron disímiles tareas propias incluidas, con genio abarcador, en la idea del Comandante en Jefe. Es que, como había dicho antes la intensivista Nidia María Creagh Ureta, esa revolución del concepto es la que cada uno de los 21 000 colaboradores cubanos aquí tiene que hacer a diario.

Jóvenes delegados volvieron a Mella y comentaron —porque la continuidad de un proceso se decide primero desde la masa— cuán útil es, para todos, la experiencia traída desde organizaciones como la FEU, que les enseñó a integrarse, querer y pelear por una causa. Es el legado que les permite hallar los resortes para cumplir las tres grandes tareas dadas por Fidel a los colaboradores: atender bien al pueblo venezolano, cuidarse mutuamente y formar el relevo.

El Activo permitió escuchar a muchachos maduros, que no creen que el tiempo y el mundo se acabarán con ellos. Así, la doctora Diamellys Rodríguez Arcia, quien ya rebasó la curva de los tres años y medio de misión, sostiene que, en efecto, hay que pensar en el futuro y encararlo con el mejor legado de Fidel: la fuerza del ejemplo. «Tenemos que leer, pensar bien, ubicar las cosas en contexto y ver la Revolución como un objeto en movimiento», consideró la joven.

Los intercambios sacaron a la luz un término interesante. En el ámbito de la colaboración es común escuchar hablar de «los MGI»; sin embargo varios se pronunciaron por formarse como tal y formar a «jóvenes generales integrales»; esto es, capaces en el trabajo específico, pero idóneos en el pensamiento político y en la acción de avanzada.

En ese sentido, abogaron por aprovechar los mecanismos y espacios de superación profesional e ideológica y por crear otros que puedan fortalecerla, demanda que en la plenaria halló las primeras proyecciones para el año 2019.

La juventud cubana tiene credencial dorada en Venezuela. Lo suelen decir personas comunes que ganan a su lado salud, sapiencia y amor, pero lo resume, también, el proceso de avales al Partido, para su regreso a casa. Solo el año pasado fueron avalados para esa condición 2 186 muchachos, y en este que cierra la cifra es muy parecida.

El Activo hizo una primera despedida a Yaneirys Matos Quintero, miembro del Grupo Nacional de Trabajo encargada de atender a los jóvenes, quien ya termina, con éxito, su misión en Venezuela.

En sus palabras de cierre del encuentro, Julio César García Rodríguez, jefe de las misiones cubanas en Venezuela, recordó que no se trata de teorías: el 90 por ciento de quienes ocupan tareas de dirección en las 11 misiones son jóvenes. De ahí que llamó a que de estas fuerzas de solidaridad surjan nuevos cuadros que, a su regreso, refuercen los planes de desarrollo de la patria.

El de Barinas fue, en resumen, el evento de cierre, el de la espontaneidad de jóvenes aficionados al canto y la danza, el de mayores iniciativas; pero, sobre todo, el de el diálogo con el maestro Hugo de los Reyes, quien contó emocionado algo que una vez le dijo su hijo, como si fuera ahora mismo: «¡Ese Fidel me mandó unos muchachos invencibles!».

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