Algo más que una nueva computadora

El iPad, recientemente presentado en Estados Unidos, pretende ser a la vez computadora, teléfono móvil y lector de libros y ha generado controversias y muchas expectativas entre los seguidores de las nuevas tecnologías

Autor:

Amaury E. del Valle

En estos tiempos, casi cada semana surge un nuevo dispositivo en cualquiera de las esferas de la vida común que asombra, ya sea por su diseño, prestaciones o simplemente por ser una forma sorprendente de acceder a alguna tecnología.

Sin embargo, pocos son los artefactos que logran marcar época en el siglo XXI, caracterizado por la diversidad y profusión de inventos. Solo algunos logran sobrepasar las pocas semanas de asombro, como parece sucederá con el iPad de Apple Computer, una  computadora de tabla o Tablet PC que pretende revolucionar la forma en que las personas interactúan, fundamentalmente en el ámbito virtual.

Presentada al público apenas el 3 de abril pasado, el iPad ya ha dado bastante de qué hablar tanto entre especialistas como en neófitos del tema, quienes coinciden en que a pesar de algunos defectos y omisiones importantes, el equipo constituye una invención tan importante como su hermano menor, el teléfono iPhone, también de Apple, que revolucionó de cierta forma la telefonía celular.

En esencia esta máquina de muy poco peso, diseño sencillo y atractivo, se ubica en el punto intermedio entre un «teléfono inteligente» y una computadora portátil, pues está pensada para cumplir ambas funciones.

Teléfono, computadora, ¿libro?

Similar en sus funciones a un iPhone, el iPad es aún más grande y potente, y agrupa en sí las funciones de un teléfono y de una minicomputadora portátil.

El equipo, que despliega un teclado virtual en pantalla para escribir, cuando se precisa, puede hacer y recibir llamadas telefónicas y permite navegar por internet.

Además, tiene la capacidad de utilizar el servicio iBookstore de Apple con la aplicación iBooks (software para lectura de libros electrónicos), con lo cual la persona puede descargar y leer multitud de libros y revistas.

Gracias a una pantalla con retroiluminación LED, y sus capacidades multitáctiles que hacen que no necesite mouse para utilizarlo, pues tocando la pantalla se activan los distintos programas, e incluso el mismo teclado aparece en esta, el iPad apenas tiene  24 centímetros de alto y un peso extremadamente ligero.

Junto a ello tiene una capacidad de almacenamiento que varía de 16 a 64 gigabytes, así como puertos para conectar memorias flash, y la tecnología Bluetooth para comunicarse con los celulares.

También posee conectividad a redes inalámbricas Wi-Fi en uno de sus modelos, mientras el otro puede acceder a redes de tercera generación o 3G, así como a tecnología GPS, lo cual multiplica sus prestaciones.

El equipo, por si fuera poco, permitirá visualizar televisión digital, películas, videos diversos, escuchar música, y todo ello con una batería que garantiza hasta diez horas de funcionamiento completo sin interrumpirse.

Su creación constituye un paso más en la carrera de la integración de dispositivos en uno solo, una marcha forzada que muchos intentan ganar apresuradamente, aunque hasta ahora ha sido Apple Computer la que ha llevado la delantera, primero con el iPhone y ahora con su nueva creación, el iPad.

Críticas y albanzas

No todo es color de rosa en el nuevo aparato. Sus críticos señalan que no tiene cámara de fotos ni de video, que no se puede ejecutar más de una aplicación a la vez, la ausencia de soporte para Adobe Flash y el no ser compatible con la red T-Mobile 3G en los Estados Unidos, una de las mayores del mundo.

Otros también señalan que no tiene salida de video, con lo cual no se puede reproducir material multimedia, salvo el que se almacene en el mismo equipo; y algunos expertos apuntan a su vez que si se tiene abierta alguna aplicación hay que cerrar otras tan importantes en la comunicación on line como la mensajería instantánea.

No faltan tampoco los que ven con suspicacia la naturaleza cerrada del dispositivo y el control total que tiene Apple sobre el software.

A pesar de todo ello, se trata de un objeto totalmente revolucionario, al que se debe ver no como un teléfono o como una computadora, sino en el punto intermedio entre ambos, pues está destinado y pensado para ello.

Su velocidad, la forma suave de deslizarse, la calidad de la pantalla, el liviano peso y lo bien pensadas que están las acciones y gestos utilizados en el dispositivo, entre estos los de utilizar el tacto para ampliar imágenes y videos, o activar programas, como mismo permitía ya el iPhone, ha cautivado hasta los más escépticos.

Por ello se trata de un equipo destinado a hacer historia, lo cual preocupa enormemente a los enemigos de Apple Computer, que ven con alarma cómo la empresa ha resurgido de sus cenizas como ave Fénix, lanzando en menos de tres años dos productos totalmente novedosos, que apuntan nada más y nada menos que a una de las metas doradas de la tecnología del siglo XXI: logran la mayor movilidad posible y por ende independencia, y permiten la integración de múltiples dispositivos en uno solo.

Eso explica por qué, apenas unos días después de salir el iPad oficialmente al mercado, el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, dejó entrever que su compañía está empeñada en desarrollar un ordenador tableta propio, el cual podría entrar a competir directamente del iPad de Apple.

En un encuentro con la prensa, Schmidt manifestó que Google está preparada para lanzar al mercado su ordenador tableta, como mismo presentó tras la salida del iPhone su plataforma Android, destinada a convertirse en un sistema operativo para dispositivos móviles.

El directivo, quien reconoció el éxito que ha tenido el iPad, se tragó así palabras anteriores de funcionarios de Google, quienes habían criticado la nueva creación, sugiriendo que se trataba apenas de una ampliación del iPhone.

Más allá de números

Pero las cifras no engañan. Apenas cinco días después de haber salido al mercado en Estados Unidos, donde se vieron largas filas en tiendas para comprar el dispositivo, ya Apple había vendido más de 600 000 unidades de sus ordenadores tableta.

Y según IMS Research, compañía que se dedica a la investigación del mercado, las ventas mundiales de ordenadores de este tipo de Apple podrían llegar a alcanzar nada menos que los 3 600 millones de dólares en este año, ocupando rápidamente el 51 por ciento del mercado de este tipo de computadoras.

Otros fabricantes, además de Google, ya se apresuran a diseñar y tratar de poner a la venta equipos con prestaciones y diseños similares, e incluso alegan que los suyos subsanarán las críticas que se le hacen al de Apple.

No obstante, la mayoría de los expertos coincide en que esta compañía, que demoró mucho en el desarrollo de esta nueva línea, y de la que muchos pensaron estaba acabada, debido al empuje de Microsoft, ha descubierto la gallina de los huevos de oro con el iPhone y ahora el iPad, y no se dejará quitar fácilmente su tesoro.

Fuertes inversiones en investigaciones tecnológicas, ir por todo el mundo buscando lo más novedoso que se crea, así como un espíritu de poner a los propios usuarios a colaborar con sus opiniones para mejorar los productos que presentan, parecen darle a Apple una ventaja adicional por encima de sus competidores más cercanos.

Si llegará sola a la meta, lo hará acompañada o quedará por el camino, todavía está por ver. Lo cierto es que, guste o no, el iPad es de esos dispositivos destinados a ser historia.

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