Un liquen de Guadalajara resiste el clima de Marte

La criatura, de un centímetro, soportó una semana las condiciones del planeta

Autor:

Redacción Digital

Las tierras altas de Guadalajara, en México, albergan al nuevo campeón de supervivencia marciana. Es un liquen que ha logrado vivir durante una semana en el clima simulado de Marte, con sus bajísimas temperaturas y abrasadora radiación solar.

«Fue una sorpresa, no esperábamos que fuera capaz de aguantar», explica Rosa de la Torre, la investigadora del Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial que ha coordinado el experimento. «Esta especie es hasta ahora la más resistente a Marte», añade la experta, que introdujo al Aspicilia fruticulosa en una cámara terrestre que simulaba un Marte a unos -90ºC, con presiones cientos de veces menores que las de la Tierra y una radiación solar a la que se pensaba que nada podía sobrevivir. Los resultados son un empujón para aquellos que, como De la Torre, creen que estos organismos pueden viajar entre planetas a bordo de meteoritos y que, posiblemente, la vida comenzó en la Tierra gracias a uno de estos viajeros llegados de Marte.

Otros pequeños líquenes españoles, mezcla de alga y hongo, confirman esta posibilidad. Son el Rhizocarpon geographicum, recogido en la sierra de Gredos, y el Xantoria elegans, de Sierra Nevada. Ambos han sobrevivido un año y medio en la Estación Espacial Internacional, tanto en condiciones de espacio abierto como en simulaciones marcianas. Al igual que el fruticulosa, se encerraron en un estado de latencia sin funciones biológicas. Al regresar a la Tierra, recuperaron sus funciones y comenzaron a hacer fotosíntesis sin apenas cambios. Aunque el fruticulosa vivió mucho menos en su pequeño Marte, ha resultado ser el menos afectado por sus inclemencias, pues en algunos casos aumentó su actividad fotosintética.

«Esto confirma que los seres más resistentes de la Tierra pueden sobrevivir a un viaje interplanetario», explica De la Torre.

Las misiones espaciales

Al nacer, hace 4.600 millones de años, la Tierra y Marte tenían una composición muy similar. Se piensa que en sus primeros 500 millones de años Marte era un lugar cálido y húmedo, con una atmósfera protectora que proporcionaba condiciones aptas para la vida, explica la investigadora. El impacto de un asteroide causó una «catástrofe ecológica global», lanzando al espacio rocas a las que ya podían estar adheridas formas de vida. Algunas de ellas llegaron a la Tierra y dieron el pistoletazo de salida de la evolución. Es la teoría de la litopanspermia, apuntada por Lord Kelvin (William Thompson) en 1871. Fue denostada durante décadas pero, poco a poco, comienza a hacerse un sitio entre las teorías vigentes del origen de la vida.

El equipo de De la Torre ha encontrado un nuevo apoyo en las cianobacterias, que pudieron inventar la fotosíntesis en la Tierra. Otro estudio demuestra que las cianobacterias de los acantilados de Devon (Reino Unido) han sobrevivido diez días en el espacio. El equipo presentó sus estudios en una conferencia de astrobiólogos financiada por la NASA y celebrada esta semana en Texas (EEUU). La agencia aprovechó el encuentro para adelantar detalles sobre 28 misiones en preparación que buscarán vida en Marte, las lunas Europa y Titán e incluso cometas. ¿Dónde se debe ir primero? «Es la pregunta del millón», dice De la Torre. «Pero aún queda mucho por hacer porque, de existir vida en Marte, estaría bajo la superficie», concluye.

Tomado de Público.es

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