Francia: Riesgosos implantes de mama podrían ser retirados a 30.000 mujeres

Las autoridades de Salud de Francia recomendaron que el gobierno pague el retiro de los implantes de Poly Implant Prothese, ante un hondo temor de que el producto pueda romperse y derramar su gel de silicona industrial bajo la piel

Autor:

Juventud Rebelde

Francia ofreció el viernes en principio la medida costosa e inusitada de solventarle a 30.000 mujeres el retiro de riesgosos implantes de mama, en una decisión con posibles implicaciones en América Latina y Europa.

Por lo pronto, la policía internacional colocó al ex director de la fábrica francesa de esos implantes en su lista de los más buscados con base en una orden de captura de Costa Rica por delitos relacionados con «la vida y la salud».

El ex director de la compañía francesa ya desaparecida Poly Implant Prothese (PIP) Jean-Claude Mas aparece en una fotografía en el cibersitio de la Interpol, sin más detalles sobre su presuntos delitos ni su relación con Costa Rica.

El abogado de Mas no pudo ser contactado el viernes para conocer su posición.

Otras decenas de miles de mujeres en América del Sur y Europa tienen los mismos implantes de PIP, pero las autoridades se han negado a seguir la medida francesa.

Las autoridades de Salud de Francia recomendaron que el gobierno pague el retiro de esos implantes ante un hondo temor de que el producto pueda romperse y derramar su gel de silicona industrial bajo la piel.

En la semana pasada, ese temor generó una agitación pública sobre algo que generalmente se mantiene en privado, incluso en Francia. En París hubo una manifestación de mujeres para exigir mayor atención a la inquietud sobre qué podría pasarles. En la televisión francesa han aparecido imágenes frecuentes de implantes que gotean y de mujeres que se realizan mamogramas.

La presencia de al menos 1.000 rupturas orillaron al ministro de Salud, Xavier Bertrand, a recomendar que las aproximadamente 30.000 mujeres en Francia con esos implantes se los quiten a expensas del gobierno.

Bertrand insistió en que el retiro colectivo no es no urgente sino «preventivo». Las autoridades sanitarias francesas dijeron que los análisis hechos hasta ahora no han encontrado ninguna relación entre los implantes fabricados por PIP y nueve casos de cáncer entre mujeres que recibieron esa marca de implante.

La muerte de una mujer —el mes pasado— que tenía los implantes y desarrolló un tipo raro de cáncer —linforma anaplásico de células grandes— intensificó las inquietudes.

Los implantes fueron retirados del mercado el año pasado en países de Europa y Sudamérica. Francia ordenó el retiro cuando la empresa no informó el tipo de silicona utilizado. La compañía dice en su sitio de internet que exportó los implantes a más de 60 países y que era uno de los principales fabricantes del producto en el mundo.

Las autoridades sanitarias en Gran Bretaña —donde incluso hay más mujeres con implantes que en Francia— dijeron el viernes que por ahora no ven ninguna razón para adoptar medidas similares.

Persiste la interrogante sobre la logística de las cirugías colectivas y los costos finales.

Francois Godineau, un alto funcionario del Servicio Nacional de Salud francés, estimó que las extirpaciones podrían costarle al gobierno unos 60 millones de euros (78 millones de dólares) en momentos en que el país se tambalea al borde de una nueva recesión mientras lucha por dominar la deuda soberana.

Las preocupaciones acerca de los implantes de gel de silicona en general llevaron al gobierno de Estados Unidos a prohibir su uso durante 14 años, que autorizó su regreso al mercado en 2006, después que las investigaciones descartaron posibles nexos entre estos productos con cáncer, lupus y otros trastornos.

En Brasil, el presidente de la Asociación de Cirugía Estética local, José Horacio Aboudib, consideró que sería prematuro retirar los implantes a las mujeres que no han tenido problema alguno.

«Siempre existe una riesgo asociado con la cirugía y además es costoso. En Francia, el gobierno lo asumiría. Como aquí (en Brasil) no se considera un peligro de salud pública, la paciente tendría que cubrirlo de su bolsa», apuntó.

Las autoridades médicas en Argentina recomendaron una vigilancia estrecha en lugar de retirar los implantes a las mujeres.

En Venezuela, donde es popular el aumento de los senos mediante cirugía, la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva, Estética y Maxilofacial recomendó que las mujeres acudan al especialista para que les revise los implantes PIP.

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