Salarios morosos

Una administración que se respete no puede permitirse que el pago a los trabajadores demore más del día establecido. Nunca habrá justificación para retardar algo tan sagrado. Y quien vulnere esa fecha, por una u otra razón, debía ser gravado en su propio salario.

El pasado 1ro. de febrero Carlos Céspedes Leyva, secretario general del buró sindical del Instituto Politécnico de Informática Rubén Bravo, en la ciudad de Manzanillo, fustigaba aquí la frecuencia con que se retrasa el pago salarial en ese colectivo, lo que es motivo de disgusto generalizado entre los trabajadores.

Al respecto responde Leonardo Manuel Tamayo Vázquez, director provincial de Educación en Granma, quien señala que, a raíz de lo publicado, realizaron un proceso investigativo, del cual concluyeron que «es cierto que han existido violaciones en lo convenido con los trabajadores con respecto al pago del salario en ese centro».

Precisa Tamayo que en el primer caso, enero de 2008, no se llenaron correctamente los modelos establecidos para la presentación de la Cuenta Única, lo que provocó la devolución de esos documentos, y ello atrasó un día el pago.

La segunda vez, septiembre de 2008, se atrasó el pago cinco días. Hasta agosto se pagaba los días ocho y entonces se estableció un nuevo convenio con el Banco para pagar los días 22. Y en ese ajuste el pago se dilató, porque no se presentó la documentación correctamente a Cuenta Única.

La tercera fue enero de 2009: «Ya estaba estabilizado el pago —señala—, porque existía un convenio con Correos, que imprimía las nóminas. Dicho convenio, Correos lo cerró sin previo aviso, y hubo que hacer las nóminas manuscritas. El proceso se dilató por no adoptar las medidas. Y al no existir una explicación rápida y precisa a los trabajadores, se produce la insatisfacción, pues se paga con cuatro días de atraso».

Manifiesta que el resto de los meses comprendidos entre enero de 2008 y enero de 2009, el dinero llegó al centro el día establecido, «aunque a veces no se le pudo pagar a la totalidad de los trabajadores en la misma fecha, pues el centro cuenta con 612 trabajadores de plantilla, y en ocasiones llegó después del mediodía».

Asegura el director provincial que con los responsables directos de la no presentación en tiempo y forma de la documentación se adoptaron medidas disciplinarias, pero no precisa cuáles fueron. Y agrega que lo sucedido «se analizó con todos los factores de dirección política y administrativa a nivel de territorio, y se adoptaron medidas para que no se repita el hecho».

Ídem

Henos aquí que aparece un nuevo caso, como para hacernos pensar que la indisciplina con la fecha de pago se ha resquebrajado en unos cuantos lugares. Y lo revela José Martínez Villazul, vecino de Edificio 74, apartamento 16, calle 13, entre 82 y 88, reparto Guiteras, en el municipio capitalino de La Habana del Este.

José es un inspector que atiende el área marítima, por lo cual se relaciona con el personal de esa rama. Y ha conocido de parte de marineros que están en tierra esperando su enrole en buques de las navieras cubanas una realidad preocupante: ya es común cada mes que el pago de los salarios de ellos se atrase por períodos entre 10 y 15 días.

La empresa responsable de hacer el pago de esos salarios es SELECMAR, cuyos funcionarios, al ser cuestionados por esta situación, simplemente responden que no les han asignado el dinero para estos efectos, ni pueden orientar a quién deben dirigirse.

«Considero que este es un asunto muy delicado —sostiene—, pues de esos salarios dependen muchas familias, que en la mayoría de los casos no perciben otros ingresos. Además, es inconcebible que en nuestro país, donde la Revolución siempre se ha preocupado por el bienestar de los trabajadores, se viole algo tan sagrado como es el pago del salario»

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.